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El Diario de Cantabria

KITOKO

«No hay por qué cambiar»

  • Kitoko, que confía en disfrutar por fin de la continuidad que siempre se le ha negado en el Racing, estará disponible para Vallecas  
  • Cree que, a pesar de la mala racha, el equipo ha de mantener su estilo y creer en él
Kitoko, durante un entrenamiento en las instalaciones Nando Yosu. / Cubero
Kitoko, durante un entrenamiento en las instalaciones Nando Yosu. / Cubero
«No hay por qué cambiar»

A Kitoko se le puede considerar un fichaje de este verano. Es cierto que ya estuvo a las órdenes de Iván Ania el curso pasado, pero apenas tuvo participación. Le fichó el Racing para ser un jugador importante, toda una referencia en el centro del campo por su experiencia, trayectoria y saber estar, pero sólo disputó 750 minutos. Se pasó mucho más tiempo lesionado que disponible, sin poder encadenar en todo el curso tres partidos consecutivos y siendo víctima de manera constante de unos problemas musculares que le cogieron con el pie cambiado tanto a él como a los fisioterapeutas. Porque el jugador de origen congoleño apenas había estado lesionado durante toda su carrera, pero fue llegar a Santander y ser un fijo en la enfermería.

Cuando el Racing bajó la persiana al curso pasado, no eran pocos los que intuían que Kitoko no volvería a defender la elástica verdiblanca. Cuando el club había anunciado su fichaje el verano anterior, había detallado que había firmado por una sola temporada, por lo que el treinta de junio pasado debía terminar su vinculación con la entidad santanderina. Es un jugador del agrado tanto de Chuti Molina, que fue quien le llevó a Albacete cuando prácticamente era un juvenil, como de Iván Ania, pero esos problemas continuados con las lesiones podían abrirle la puerta de salida. Pero no sucedió nada de eso porque después se descubrió que su contrato había quedado renovado automáticamente con el ascenso. Parecía claro que Kitoko tendría una segunda oportunidad.

El africano estaba dispuesto a aprovecharla y, de hecho, a las primeras de cambio se hizo con la titularidad. Cuando ha estado al cien por cien, Iván Ania siempre le ha puesto a jugar. Lo demostró el curso pasado y volvió a hacerlo en el actual. Sin embargo, de nuevo se repitió la historia del pasado año y el jugador llegado en su día del UCAM Murcia acabó lesionado. Se han disputado cuatro jornadas y él sólo ha jugado la primera. Eso sí, desde entonces ha seguido de cerca cómo se han desarrollado los acontecimientos y asegura estar totalmente disponible para jugar en Vallecas.

El medio centro africano, que cuenta ya con muchos kilómetros de fútbol a sus espaldas, ha sido un espectador privilegiado de la trayectoria del equipo. Y no le queda más remedio que asumir que las cosas no terminan de salir bien porque las victorias no llegan. Hace meses que no lo hacen, de hecho. Sin embargo, entiende que eso no ha de significar que el equipo deba dar un cambio brusco de dirección. Él es partidario de seguir insistiendo. «No tenemos que cambiar», asegura. «Tenemos que seguir así, en la misma línea, porque lo estamos haciendo muy bien», añade. Las sensaciones son positivas y ha habido fases de buen juego en las que el Racing se ha mostrado superior, pero de nada vale darse golpes en la espalda si no llegan los puntos. Por eso Kitoko recalca que lo único que falta es ganar. Ahí está la madre del cordero: «Siguiendo así y si el vestuario sigue creyendo en lo que estamos haciendo, en que es lo bueno y lo correcto, la victoria llegará muy temprano».

El día anterior reconocía David Rodríguez que quizá pudo faltar algo de control en el último tramo del encuentro. El equipo se rompió demasiado y faltó en la sala de máquinas alguien que juntara las líneas, que aportara contención y no perdiera la posición. Faltó calma. Quizá su presencia podría haber echado un cable a la retaguardia en vez de lanzar un órdago para ir con todo en busca del 2-1 sin miedo a recibir el 1-2, que fue lo que finalmente sucedió. Sin embargo, Kitoko tampoco es de esa opinión. El africano cree normal haber echado el resto para conseguir esa primera victoria que, en su opinión, podría cambiarlo todo porque el Racing estaba «jugando en casa» y que, «tal y como estaba el partido, veía al equipo con opción de conseguir la victoria». «Parecía el partido idóneo para ganar», recalca.

De hecho, el objetivo del conjunto cántabro y de su entrenador, como ya demostraron continuamente el curso pasado, es siempre ganar. Sobre todo, en Los Campos de Sport. Quien ya era un habitual del coliseo racinguista en Segunda B vio a Ania alinear hasta cuatro delanteros para remontar un partido contra la Cultural de Durango a última hora. No fue una excepción porque repetiría un toque de corneta similar en más encuentros. Sólo se vislumbraron algunas dosis de conformismo en casa en la recta final del campeonato, cuando ya estaba todo el bacalao vendido, o en el partido ante el Oviedo B que cerró la primera vuelta en casa. Es algo que recuerda Kitoko. Lo hecho contra el Cádiz no fue una excepción. 

«Siempre hemos intentado ganar hasta el final. Eso alguna vez te da puntos y otra te penaliza porque también arriesgamos», añade. Esa ambición es una firma propia y tiene claro que, de haber conseguido el Racing la victoria habiendo dado la vuelta al marcador, «ahora se hablaría de otra cosa». Y eso es indudable. En vez de debatir sobre si al conjunto cántabro le falta pausa y capacidad de amarrar un resultado a última hora, se estaría alabando ese descaro y esa ambición. Así de condenado y desagradecido es el fútbol. «Sólo nos falta una primera victoria para tirar hacia delante», añade el centrocampista verdiblanco.

Urge hacer trabajar a ese casillero de victorias que se mantiene a cero. El Racing no ha estado lejos de conseguirlo y, de hecho, recuerda Kitoko que ha estado «muy cerca de conseguirla en los partidos disputados hasta ahora, pero no ha podido ser». De este modo, el siguiente objetivo es lograrla en la próxima jornada. Y ésta será el viernes en Vallecas contra el Rayo. Todas las miradas  están puestas ya en ese encuentro, en el que, sobre todo, hay que estar acertado en las áreas porque son siempre «lo más importante cuando se habla de fútbol». «Tienes que defender bien en la tuya y meterla en la rival», resume el medio centro africano.  Los errores en campo propio están penalizando al máximo pero el jugador del Racing considera que están «trabajando muy bien entre semana y durante los partidos y, de mejorar esos pequeños aspectos en los que se están fallando, las victorias llegarán pronto».

Y es que, Kitoko se queda con esas buenas sensaciones que viene trasladando el equipo desde que arrancó el curso. En eso coinciden muchos. En su opinión, se ha podido ver a un Racing «muy sólido» que, además, «ha propuesto buen juego jugando bien al fútbol». Lo que sucede es que con eso no basta. Hace falta algo más porque los rivales también juegan «y saben manejar sus armas». Por ahora, las que manejan los hombres de Ania no están siendo suficientes para sumar de tres en tres, pero Kitoko pide tiempo: «Nosotros estamos seguros de lo que estamos haciendo, es en lo que creemos y lo vamos a llevar a cabo en cada partido». De este modo, el centrocampista verdiblanco descarta un giro de guión y ya advierte de que no van a abandonar su estilo propio. Ante todo, personalidad: «Vamos a seguir jugando como lo estamos haciendo pero mejorando y corrigiendo los errores que estamos cometiendo hasta ahora».

Lo que queda por saber es si será con él en el campo o no. Él afirma estar ya al cien por cien y, de hecho, está ejercitándose con sus compañeros con naturalidad durante esta semana. Y cada vez que ha estado disponible, lo normal ha sido que Ania le haya puesto a jugar. Ahora se va a encontrar con una mayor competencia porque cuando jugó el partido contra el Málaga Nkaka no estaba todavía en el Racing. Y además del francés, con quien mantiene una buena relación gracias al idioma, ahí siguen Sergio y Mario y lo estará Dani Toribio. Son todos jugadores contundentes como él. En principio, va a estar caro jugar en la sala de máquinas racinguista pero, por ahora, ninguno de los que ha entrado en acción, y lo han hecho ya los cinco, parece haber demostrado que ha de jugar sí o sí.

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