11.11.2019 |
El tiempo
lunes. 11.11.2019
El tiempo
El Diario de Cantabria

TENERIFE - RACING

Necesidad compartida

  • El Racing afronta en tenerife su segundo desplazamiento consecutivo  
  • Ambos equipos están obligados a ganar para alterar la preocupante dinámica de resultados que arrastran  
  • Dar continuidad al partido de Huesca, el objetivo
Alexis, antes de subir al autobús que les llevó ayer al aeropuerto de Bilbao. / Cubero
Alexis, antes de subir al autobús que les llevó ayer al aeropuerto de Bilbao. / Cubero
Necesidad compartida

Soltar un buen partido de vez en cuando no es lo más difícil. Siempre hay momentos en los que, sin tener muy claro por qué, surge la chispa y se enciende la luz. Caprichos del destino. Lo complicado es repetirlo y dar continuidad a ese buen partido. Y es eso lo que va a intentar el Racing esta tarde en Tenerife. Tiene reciente el recuerdo de lo que fue capaz de hacer en Huesca y el calendario le ha concedido un segundo desplazamiento consecutivo para que las circunstancias no sean demasiado diferentes a las de hace siete días e intente seguir el mismo guión pero con un final feliz. Porque esto último es lo que más le hace falta a un Racing que necesita acelerar porque a este ritmo no va a llegar muy lejos.

La verdad es que en lo único que se parece el partido de la semana pasada a este es en que es lejos de Santander. Es cierto que a los dos rivales les gusta tener el balón y poner en práctica un juego alegre y ofensivo, pero poco más. Sobre todo, porque si el Huesca recibió al Racing lanzado y acomodado en posiciones de ascenso directo, el Tenerife lo hace sumido en una crisis galopante. No tiene muy claro qué quiere ser de mayor y, de hecho, en el caso de que no gane hoy, se puede ver en la misma situación en la que está el Racing, rodeado de rojo y con el aliento de la Segunda B en el cogote.

El equipo isleño suma tres derrotas consecutivas y cuatro partidos consecutivos en casa sin ganar en los que ha sumado un solo punto de doce. Eso se ha hecho duro para una afición que pensaba que este año sí y que está sufriendo el deambular de un proyecto que no termina de arrancar. Sobre todo, el Tenerife está acusando esos malos partidos como local porque cuando uno lo hace bien en casa y mal fuera queda todo un tanto disimulado y el ambiente se mantiene respirable, pero cuando es al revés la cosa cambia mucho. A la gente le gusta ver ganar a su equipo.

Hay ruido de sables en Tenerife. Está el ambiente un tanto cargado por los malos resultados y ya se oyeron silbidos en la última actuación en el Heliodoro Rodríguez López. En principio, eso puede ser positivo pero también puede ser negativo. El Racing ha de tener la capacidad de ponérselo de su parte, para lo que es fundamental salir enchufado al campo. El rival lo va a hacer porque va a comenzar con la ambición de poner las cosas en su sitio y demostrar a su gente que todavía puede hacer cosas interesantes esta temporada. Va a salir con un cuchillo entre los dientes y el conjunto cántabro deberá frenar ese arreón inicial. Si lo consigue y el partido se empieza a hacer largo, quizá puedan llegar los nervios, las ansiedades, las prisas y, por lo tanto, también las imprecisiones. Le conviene al equipo de Ania que sea un partido que se decida tarde.

Si el Racing acierta y es quien marca primero, la estocada puede ser mortal. Le dolerá a quien tiene delante mucho más de lo que le dolería a cualquier otro. Eso lo sabe el conjunto cántabro, que tiene aún menos puntos que el Tenerife y está en una situación peor pero su dinámica de resultados no es tan mala y, además, está a miles de kilómetros de casa. Las obligaciones iniciales son para los demás. A los hombres de Ania les corresponde, sobre todo, actuar con inteligencia.

El camino a seguir para conseguir todo lo relatado es mantener el guión de Huesca. De allí salió el conjunto cántabro frustrado por haber encajado el empate en el último segundo pero sabedor de que acababa de abrir un espacio por el que penetrar y avanzar. Allí corrigió los errores que le venían lastrando y, por encima de todo, actuó como un bloque compacto y con las líneas juntas. Retrasó la presión y se protegió para, por encima de todo, sentirse seguro y poderoso atrás. Cuando recuperó, en el caso de que no viera una vía de escape hacia las bandas a la primera fue capaz de dar pausa al balón para no perderlo a las primeras de cambio, tomar un poco de aire e intentar construir. Fue un buen Racing, con sus limitaciones arriba pero capaz de competir.

La gran diferencia entre el Tenerife y el Racing es que el equipo isleño ha ganado tres partidos y, además, dos de ellos lo ha hecho goleando. Esto quiere decir que, cuando huele sangre, suele ir a por ella. Tiene poderío arriba que le gusta utilizar dibujando habitualmente un 4-3-3 con el que se siente fuerte por dentro. Por eso el primer paso será incomodarles, que no disfruten y que sientan toda la presión del Heliodoro Rodríguez López sobre ellos.

Pocos cambios. Como Ania terminó tan satisfecho el partido de Huesca, no se esperan demasiados cambios en el once inicial. Sólo los justos y necesarios. Y el único que hay que hacer por obligación es el del lateral izquierdo, ya que Moi no podrá ser de la partida por lesión y, además, Aitor Buñuel vuelve a estar disponible para su entrenador después de perderse el partido de El Alcoraz al haber estado concentrado con la selección sub 21. Lo cierto es que le fue bien a las órdenes de Luis de la Fuente porque lució el brazalete de capitán e incluso marcó un gol. Está en una nube el lateral navarro pero ahora le falta mejorar la trayectoria de su equipo para disfrutar al completo de la temporada.

A Buñuel le volverá a tocar jugar a pierna cambiada, lo que ni mucho menos será una novedad porque los dos partidos previos a su aventura internacional ya los jugó por el puesto del ‘tres’. Y cumplió bien. A partir de ahí, no se esperan muchas novedades más porque no hay que tocar lo que funciona. Ania aseguró tras la contundente victoria contra el Mirandés que no defendía esa teoría porque todo depende siempre del rival que haya delante. Sin embargo, lo cierto es que sí la siguió porque repitió alineación en los dos partidos siguientes. Más de lo mismo es factible que pase hoy.

Se mide el Racing a uno de los equipos más goleados de la categoría, lo que no habla demasiado bien de su entramado defensivo. Y eso debería aprovecharlo el conjunto cántabro para recuperar confianza mirando a la portería contraria. Porque lo cierto es que ha anotado un solo gol en los últimos cuatro partidos y ese bagaje es demasiado pobre. No se va a demasiados sitios así porque el fútbol consiste en que no te peguen pero también en pegar. El conjunto cántabro está jugando con Nuha como hombre más adelantado porque ha dejado claro que es el que ha de jugar. Es el que más aporta arriba. No es ningún prodigio pero aporta trabajo e intimidación y es un incordio constante para los centrales. Al jugar 4-2-3-1 en vez de con dos puntas, ya no le buscan de manera tan directa porque le faltan aliados que den sentido a sus continuaciones, pero en Huesca dispuso de dos balones para haber rematado a portería y, por lo menos, es un jugador que está donde hay que estar. No se le saca demasiado partido porque, al jugar con extremos a pierna cambiada, algo que se multiplica teniendo también a Buñuel en la izquierda, es complicado sacar centros laterales que él pueda aprovechar con su envergadura. Hay que buscar otros planes.

El partido es fundamental para el Racing porque no se puede vivir de sensaciones. Inicia hoy una fase del calendario teóricamente propicia. Ya ha jugado contra siete de los actuales diez primeros clasificados y en pocos días se va a medir, tras hacerlo hoy con el Tenerife, con el Deportivo, el Alcorcón y el Lugo. Son encuentros de su liga en los que debería por fin dar el verdadero nivel para confirmar que puede estar mucho más arriba de donde está. Para eso necesita ganar. Cada semana que pasa la necesidad será mayor y de no hacerlo hoy el partido contra el equipo de La Coruña el próximo sábado ya tendría una trascendencia de las que pesan. Y hay que aligerar lastre. Además de venirse una serie de partidos más asequibles, el entrenador también recuperará hombres porque la enfermería ha quedado prácticamente vacía, por lo que, al menos por ese lado, el viento parece que corre a favor. Y hay que aprovechar cualquier brizna de aire fresco que aparezca.

Comentarios