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El Diario de Cantabria

DEPORTIVO - RACING

Más que un partido

  • El Racing visita el campo del colista con el objetivo de ganar, lo que le podría sacar hoy mismo del descenso y frenar la positiva dinámica de un rival directo
  • Cristóbal saldrá con prácticamente los mismos que jugaron en miranda
Cayarga, David Rodríguez, Nkaka y un ya integrado Papu celebran ayer un gran gol de David Carmona. / Cubero
Cayarga, David Rodríguez, Nkaka y un ya integrado Papu celebran ayer un gran gol de David Carmona. / Cubero
Más que un partido

Es obvio que el partido de esta tarde en Riazor no es una final porque, una vez que termine, todavía quedarán muchos puntos en juego. Muchísimos. Las matemáticas siempre estarán de parte del optimista o de quien quiere agarrarse a lo que pueda para, por lo menos, dar sentido futbolístico a lo que queda de aquí al verano, pero no es lo mismo tener que sumar dos más dos que realizar raíces cuadradas. Y muchos cálculos debería empezar a hacer el Racing en el caso de que pierda hoy en territorio gallego. Los números le podrían salir, pero el estado de ánimo quedaría gravemente afectado.

Lo bueno es que ganar tendría un premio inmediato que se vería reflejado en la clasificación. Las derrotas ayer del Lugo y del Tenerife pueden permitir al conjunto cántabro salir de las posiciones de descenso si hoy se lleva todo el botín de Riazor y el Extremadura no suma en Girona. Esto último no es ninguna utopía, por lo que lo verdaderamente serio y lo único que está en la mano del Racing es lo que suceda en el campo del colista. Puede ser uno de esos partidos que marquen un antes y un después.

El de esta tarde es un partido dramático por la necesidad de ambos contendientes. Son los dos últimos clasificados, completaron una primera vuelta preocupante y ahora les toca hacer una segunda con más de treinta puntos si quieren salvarse. El Deportivo parece que ha afinado la maquinaria y que la ha puesto en marcha porque va a recibir al Racing tras dos victorias consecutivas a la que pretende sumar una tercera. Esta última valdría doble porque le permitiría ganar el golaverage a un rival directo, superarle en la tabla y abandonar un farolillo rojo que lo tiene en propiedad desde hace meses. Está cansado de él y quiere cederlo. Y entiende que la oportunidad que le brinda un rival que ha ganado aún menos partidos que él es inigualable.

Es por eso que en La Coruña tienen muy claro que hoy se ponen en juego mucho más que tres puntos. Esto ha hecho que se hayan vendido prácticamente todas las entradas y que la grada vaya a estar prácticamente repleta. Como cuando hace ya un cuarto de siglo se jugaron la Liga contra el Valencia, pero al revés. Ahora luchan por la supervivencia, por no caer al pozo de la Segunda B del que sabe demasiado el Racing. Por eso también quiere salir corriendo, pero todavía está por demostrar que tenga motor para ello.

El Deportivo ya lo ha hecho. En verdad, se sabía un gigante dormido porque, a pesar de lo que dice la clasificación, tiene uno de los presupuestos más envidiables de la categoría. Tiene equipo y jugadores para, en cualquier momento, enlazar un buen número de victorias seguidas y en poco tiempo situarse en mitad de tabla. Y cree que el momento puede ser ahora. Luis César Sampedro, que fue el entrenador que tenía el equipo cuando visitó Santander, demostró no ser ninguna solución y por eso en el club gallego apostaron por un nuevo cambio. No se fueron muy lejos y confiaron en un hombre prácticamente de la casa que en su día ya les había aupado a Primera. Y Fernando Vázquez ha caído de pie porque ha comenzado con dos victorias consecutivas. Ninguno de los entrenadores fichados con la temporada empezada había conseguido resultados a corto plazo y él lo ha hecho.

en Racha. El Deportivo recibe al Racing tras ganar al Tenerife (2-1) y al Numancia (0-1). Es cierto que el pasado fin de semana quedó apeado de la Copa del Rey, pero tampoco está el equipo para desviar su atención. No le habrá dolido demasiado más allá del inmediato golpe moral que supone perder contra un equipo de inferior categoría (Unionistas) tras tener que viajar, disputar una prórroga y jugársela en los penaltis. En La Coruña están centrados en el Racing porque saben que es lo que les da de comer y porque saben que están ante una gran oportunidad de enlazar una tercera victoria consecutiva que les dé una carrerilla definitiva. Es algo así lo que viene buscando el conjunto cántabro desde hace tiempo.

Ese compromiso copero del Deportivo hará que el Racing comience a jugar hoy con la ventaja de haber disfrutado de un descanso mayor. Han pasado casi veinte días desde que los jugadores verdiblancos retomaron los entrenamientos tras el parón navideño y sólo han disputado el partido de Miranda, que fue un desastre en su primer tiempo y un motivo para la esperanza en el segundo. Esto quiere decir que Cristóbal ha contado con una mini pretemporada en la que ha dispuesto de un tiempo que no había tenido desde su llegada para intentar asentar conceptos que le ha costado ver sobre el terreno de juego. Hay que aferrarse a algo para creer y en la posibilidad de percibir una mejoría patente en Riazor hay una posibilidad.

En lo que todavía no se puede tener demasiada fe es en la capacidad de corregir una plantilla mal hecha que permite el mercado durante todo este mes. Ha pasado la mitad del plazo y el Racing sólo ha cerrado dos incorporaciones: la de un joven central (Manu Hernando) que no parece que vaya a mejorar lo que ya hay y la de un talentoso futbolista (Papu) que suele jugar en la única línea que viene funcionando en el equipo cántabro. Tanto es así, que su puesto habitual es el mismo que ocupa Yoda, el futbolista que está marcando las diferencias en el conjunto cántabro hasta la fecha. Es él quien estará hoy como principal novedad de la convocatoria y quien probablemente dispute ya sus primeros minutos. Saber cómo le ubica Cristóbal es uno de los grandes misterios que está por resolver.

En el Deportivo también cuentan con caras nuevas. La última en llegar ha sido la de Sabin Merino, recién llegado del Leganés y a quien Fernando Vázquez ya ha probado esta semana como posible punta titular. En el equipo también está Koné, a quien el racinguismo conoce bien y que cuenta con unas aptitudes de las que pueden incomodar al máximo a la pareja de centrales racinguista. Parece claro que van a repetir en la alineación Figueras y Alexis a pesar que este último quemó una buena traca en Miranda, ya que Olaortua se ha quedado en casa y Hernando no juega desde octubre. Así, esta supuestamente experimentada pareja deberá demostrar que ha corregido los problemas mostrados ante atacantes rápidos y con movilidad.

Con todo, si algo ha querido asentar Fernando Vázquez en su equipo es la solidez defensiva. Más que de su última victoria en Soria, presumió de haber conseguido que el Numancia apenas hubiera generado ocasiones de gol. Para conseguirlo, ha armado una defensa con cinco hombres y, por delante de los tres centrales, un Nolaskoain que, por ejemplo, en el Athletic siempre formó parte de la retaguardia. Amenaza con ser un rival duro y correoso porque el técnico gallego sabe que ha de ser el primer paso para la remontada. Cristóbal también lo sabía, pero le faltan cartas para conseguirlo. Quiere otro central pero le han traído primero un media punta para jugar donde ya lo hacen Cejudo y Yoda.

Ante esta defensa tan bien armada, el Racing deberá encontrar la manera de derribar el muro. Pocas novedades se esperan al respecto y es probable que, como en Miranda, Jon Ander vuelva a jugar de inicio. Tan retrasado está el conjunto cántabro en la reestructuración de una plantilla a la que no le llega para ganar partidos, que pocas novedades habrá en el equipo inicial respecto al primer partido del año. Parece claro que no es la mejor manera de afrontar un partido tan importante como el de hoy, donde incluso el empate ya sabría a poco. Porque siempre le va a saber a poco en lo que queda de curso precisamente por la necesidad que ha acumulado el Racing hasta la fecha.

El conjunto cántabro ha demostrado que necesita que todo le vaya rodado para ganar partidos. Los únicos que ha ganado han sido 4-0 y 3-0. En cuanto sufre un revés, se viene abajo. Aunque sea una expulsión a falta de veinte minutos con 2-0 arriba. Ha de superar el grado de estrés y la ansiedad que le va a generar cada encuentro porque sin eso está perdido. Y para conseguir corregir esa debilidad hace falta mucha personalidad y más carácter. Es por ahí por donde ha de comenzar para no intentar el milagro sobre cimientos de cartón.

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