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El Diario de Cantabria

Más problemas todavía

Olaortua y Guillermo, en el suelo después del duro golpe que se dieron del que el central se llevó la peor parte. / Cubero
Olaortua y Guillermo, en el suelo después del duro golpe que se dieron del que el central se llevó la peor parte. / Cubero
Más problemas todavía

A perro flaco, todo son pulgas. Porque todo es siempre susceptible de empeorar. Por muy mal que vayan las cosas, siempre pueden ir peor. La temporada del Racing parece ser un ‘más difícil todavía’, todo un órdago a su propia supervivencia, una historia de superación difícil de superar. Casi imposible. Apenas hay precedentes sobre tanto cúmulo de desgracias, de muertes en la orilla y de patadas por la espalda. Su biografía del maldito curso 2019-20 es como Job siendo puesto a prueba por Satanás, que le provocó constantes desgracias: enfermedades, ataques a sus criados, la muerte de su ganado, la pobreza, el repudio de su mujer y hasta la muerte de sus hijos. A pesar de eso, él se mantuvo firme en sus convicciones religiosas. También el Racing dice seguir teniendo fe. Eso dicen en el vestuario. Aseguran que van a seguir peleando, pero a buen seguro que también se estarán preguntando quién está provocándoles de semejante manera.

La última desgracia sucedió en el entrenamiento de ayer. Tampoco tendría gran importancia si hubiera sido una excepción, pero no lo fue. Fue una más dentro de un episodio que se acumula con otros anteriores. Se lesionó Iñaki Olaortua y lo peor es que su lesión se suma a la de otros centrales como Jordi Figueras y Alexis. Esto quiere decir que no habrá ningún central con ficha del primer equipo disponible para jugar contra el Málaga. Es sólo un formalismo porque la de Manu Hernando está en el filial sólo por ahorrar costes y ha entrenado con el equipo de Segunda División desde el mismo día de su llegada, pero lo cierto es que la situación va a poner en serios aprietos al nuevo entrenador verdiblanco. 

El central vasco se tuvo que retirar de manera precipitada del entrenamiento de ayer. Parecía hecho que, por la situación de sus compañeros de puesto, volvería a repetir en el centro de la retaguardia en Málaga junto a Manu Hernando, pero en un lance fortuito recibió un golpe de Guillermo. Y resultó doloroso. De hecho, el tobillo se le empezó a inflamar de manera espectacular hasta convertirlo en una pelota de tenis. Tocará hacerle pruebas para ver en qué queda la cosa pero antes ha de rebajarse esa inflamación. Es posible que todo quede en un esguince pero hay que ver la gravedad del mismo. Lo que parece claro es que no viajará a tierras malagueñas aunque habrá que ver cómo evoluciona.

Se trata de todo un contratiempo para José Luis Oltra, que va a tener que tomar decisiones. Sólo dispone de Manu Hernando como jugador específico para jugar en el centro de la retaguardia y ahora deberá realizar un casting para decidir a quién pone a su lado. La primera decisión es si está dispuesto a echar mano del filial o si va a intentar apañarse con lo que tiene en el primer equipo cambiando a algún futbolista de posición. En este sentido, parece que se abren dos vías posibles. La primera es la de colocar a Nkaka de central. No porque el futbolista belga haya mostrado aptitudes para jugar ahí ni en ningún otro sitio, sino porque ha entrenado en esa posición en varias ocasiones en las últimas dos semanas. Lo que falta por saber si es porque José Luis Oltra lo tenía en mente como posible alternativa o porque necesitaba a un jugador para jugar ahí en los entrenamientos ante la lesión de Alexis. Lo más seguro es que sea esto último porque basta revisar las actuaciones del futbolista en cuestión en el presente curso para concluir rápidamente que, si ha estado lejos de resultar competitivo en su puesto natural, más aún lo estará teniéndolo que hacer en un sitio para el que, en principio, no está hecho.

El plan B dentro del primer equipo podría ser centrar la posición de Abraham Minero. Se trata de un jugador experimentado y con tablas que podría salir indemne de la prueba. Esta misma temporada ya ha tenido que ejercer de medio centro (el día de su debut) y de interior pero todavía no se le ha visto de central. Sin embargo, él mismo admitió ayer que en algún partido a lo largo de su dilatada carrera ha jugado ahí de manera circunstancial. El domingo debería hacerlo de partida y está por ver si Oltra se decanta por él, ya que la alternativa que le quedaría es mirar al segundo equipo.

Kitoko, más de un mes. Si la plantilla no estuviera sufriendo semejante plaga de lesiones, el técnico tendría también la más previsible opción de retrasar la posición natural de Kitoko, pero sucede que el jugador de origen congoleño va a tener que estar entre tres semanas y un mes en el dique seco. Ayer por fin se conocieron los resultados de la prueba médica que debía dar a conocer el alcance de su lesión y se confirmó que sufre una rotura de grado I - II en el bíceps femoral de su pierna derecha. De nuevo a parar. Cuando vuelva a estar disponible, quizá vuelva a ser otra vez primavera.

No está Kitoko como tampoco están Alexis, Figueras ni Olaortua. No hay centrales. Por eso el movimiento quizá más natural debía ser echar un vistazo al equipo filial para ver qué se puede pescar ahí. Y hay jugadores aprovechables. Esperando en la recámara están Goñi, Mirapeix y Juan Gutiérrez. El primero está descartado como alternativa porque está sancionado por acumulación de amonestaciones con el filial. Quedan los otros dos y el más natural sería el segundo de ellos, que es el zurdo y es a quien más y mejor conoce Oltra porque la semana pasada ya estuvo entrenando a sus órdenes. Según sus propias palabras, le gustó lo que vio. Lo que falta es atreverse a dar la alternativa.

Desde su llegada, al técnico valenciano le han cuestionado repetidamente sobre las posibilidades de abrir la puerta al filial. Y él ha sido diplomático diciendo que sí, que la puerta está siempre abierta pero que hay que esperar al momento adecuado dando a entender que, ante la actual situación del Racing, es peligroso poner a jugar a un joven valor. Es una afirmación que a buen seguro alguien discutirá, pero es la teoría que defiende Oltra. Teniendo esto en cuenta, Juan Gutiérrez lo tiene complicado.

Lo cierto es que un canterano aparece en primer plano aprovechando situaciones como la que se han generado. No apostar por el filial cuando sólo hay un central del primer equipo disponible sería un golpe tremendo para las esperanzas y motivaciones de los meritorios que juegan en el segundo equipo. Al menos, un golpe similar al que recibió Íñigo Sainz Maza cuando, en el primer tramo de la competición, no pudieron jugar ninguno de los dos laterales derechos que por aquel entonces tenía Iván Ania a sus órdenes y éste apostó por retrasar la posición de Nico Hidalgo, un futbolista que ya había demostrado que no podía jugar ahí, antes de darle una oportunidad a él.

Juan Gutiérrez ya sabe lo que es jugar en el primer equipo en situaciones complicadas y con una importante presión encima. De hecho, acumuló varios partidos en aquellos meses con Carlos Pouso al frente en los que se terminó hundiendo la nave de aquella campaña 2017 - 2018, que tocó fondo en Zubieta. Aquel día, él estaba sobre el terreno de juego. Y lo cierto es que, quien por aquel entonces era juvenil, respondió bien y transmitió buena sensaciones. 

Para asomar la cabeza en el primer equipo hay que aprovechar siempre situaciones así porque, de lo contrario, es difícil que surjan oportunidades para un meritorio. Para ello, hay que mantener la puerta abierta. Además, la presencia de Juan en el equipo podría conceder poderío aéreo al Racing, que sin Figueras, sin Alexis, ni Olaortua, ni Kitoko, se va a ver muy limitado. Y se trata de una faceta del juego en la que viene sufriendo el equipo enormemente.

José Luis Oltra realizará sus pruebas a partir del entrenamiento de hoy. Lo malo es que nada se sabrá de lo que trabaje porque la sesión será a puerta cerrada. Tendrá hoy y mañana para trabajar lo que tenga previsto. Si algo ha querido el técnico verdiblanco desde su llegada es convertir al equipo en un grupo sólido, que no conceda, que trabaje cohesionado y que se mantenga con las líneas bien juntas para que el rival no filtre pases por dentro. Quiere transmitir seguridad pero ahora deberá encontrar la manera de hacerlo con una defensa de excepción. La forme quien la forme, será la enésima pareja de centrales que use el Racing esta misma temporada.

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