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El Diario de Cantabria

La LFP pone sus normas

  • Una docena de operarios de la Liga examinaron ayer con detalle los Campos De Sport. 
  • Llegaron a la conclusión de que no necesita ninguna gran obra pero sí muchas pequeñas adaptaciones para estar a punto el 19 de agosto
Alfredo Pérez, hablando con los responsables de la LFP que estuvieron ayer en El Sardinero. / J.R.
Alfredo Pérez, hablando con los responsables de la LFP que estuvieron ayer en El Sardinero. / J.R.
La LFP pone sus normas

La actual temporada todavía no se ha terminado, pero la siguiente se echa encima en seguida. Por eso el Racing ha de empezar a preparar cuanto antes su retorno a Segunda División porque, aunque sólo han pasado cinco años desde la última vez que pasó por los dominios de la Liga de Fútbol Profesional (LFP), han cambiado muchas cosas allí durante todo este tiempo. Muchos detalles que entonces pasaban por el aro, ahora no lo hacen, por lo que Los Campos de Sport van a tener que disfrutar de un buen número de reformas que, en el fondo, le van a sentar bien después de treinta años sin que nadie le haya hecho un pequeño lavado de cara.

Como el Racing ha tenido en todo momento la confianza de que iba a conseguir el ascenso, lleva manteniendo conversaciones con los técnicos de la LFP desde principios de año y éstos ya pasaron por Santander el pasado uno de marzo para echar un primer vistazo a Los Campos de Sport, comprobar su estado y transmitir al club y al dueño del recinto, que es el Ayuntamiento, cuáles serían las reformas a corto plazo a acometer. Ahí ya realizaron un primer acercamiento pero cuando de verdad se puso negro sobre blanco todo el listado de reformas a realizar para llegar a tiempo de comenzar la temporada sin problemas fue ayer.

Desde las nueve de la mañana hubo una docena de operarios de la LFP haciendo un chequeo pormenorizado de Los Campos de Sport. Se centraron casi exclusivamente en lo que a ellos más les importa, que es en lo que sale por la televisión y en disponer de todo lo correcto para una buena emisión televisiva. Son conscientes de que lo fundamental es vender bien su producto y es en lo que se centran a la hora de validar si un estadio es apto o no. Que los baños estén rotos, atascados u obsoletos o que haya alguna gotera aquí o allí no les incumbe demasiado. Eso es algo que tendrán que seguir peleando el Ayuntamiento y el Racing cuando firmen el convenio de marras que siempre dicen que está al caer pero que nunca llega. Ayer, Gema Igual afirmó que se pondrán a ello cuando hagan primero los deberes a realizar a corto plazo.

La principal conclusión a la que llegaron los técnicos de la LFP fue que El Sardinero no necesita una gran obra. Sólo precisa de un buen número de pequeñas reformas que, sumadas, van a dar otro aspecto al estadio. Tanto el club como el Consistorio tienen la certeza de que llegarán a tiempo para comenzar la temporada el tercer fin de semana de agosto (el sábado 18 o el domingo 19) aunque, por si acaso necesitan unos días más y les coge el toro, ya les recordaron ayer que, a la hora del sorteo, podrán pedir disputar el primer partido a domicilio y no debutar en casa hasta la segunda jornada.

Algo que chocará de manera directa al aficionado en cuanto se estrene el próximo curso en El Sardinero y que, de hecho, hará de éste un lugar más atractivo será la unificación de colores. Es de entender que el Racing elegirá el verde y, por lo tanto, no podrá haber otro color. Así, por mucho que haya marcas como el Banco Santander o Coca Cola que están muy vinculadas a un tono como es el rojo, deberán teñirse de verde. Siguiendo con esas exigencias visuales, los técnicos de la LFP ya han dejado claro que esos dibujos que hay en algunos rincones del estadio también han de desaparecer. Algunos son ciertamente atractivos y, además, son un recuerdo del cambio de época que se produjo cuando el racinguismo por fin expulsó a Harry y los suyos. Sin embargo, el equipo se ha ganado el derecho ahora de entrar en un club selecto que tiene sus propias normas y no queda otra que aceptarlas y acatarlas.

Entre éstas, también está que la totalidad del graderío ha de tener butacas. Desde hace un par de temporadas, en la zona donde se coloca ‘La Gradona’ no hay porque muchas de las que estaban en esa zona ya estaban rotas y arrancadas y los aficionados que se colocan en ese fondo norte pidieron al club retirar las que quedaban porque incluso eran un peligro. Sin embargo, ahora habrá que recuperarlas.

Como dijo el director de Relaciones Institucionales de La Liga de Fútbol Profesional, Roberto Bermúdez, tocará acometer «mil temas pequeños que hay que solucionar» y que, además de a la imagen, también afectará a temas de seguridad, como es la instalación de cámaras o la liberación de espacio delante de las bocanas por donde entra y sale la gente de la grada. Advirtieron los técnicos llegados desde Madrid apenas un día después de haber visitado Fuenlabrada de que las filas que hay delante habrá que retirarlas, lo que a buen seguro que generará un cierto malestar o una incomodidad entre todos esos aficionados que llevan décadas sentándose en esa misma butaca y que ahora deberán recolocarse. Éstos pudieron ver al Racing en Europa en esa localidad pero no podrá hacerlo en Segunda. Es algo que responde a la actualización de las normas y, sobre todo, de las exigencias.

En los banquillos también habrá que meter mano, lo cual puede ser incluso interesante para actualizarlos. En la parte delantera de los mismos, en el área técnica, habrá que colocar también hierba artificial y, para que todo el conjunto se vea bien por la pequeña pantalla y vista mejor, será necesario cambiar las luces de las torretas, que ayer estaban siendo reformadas y reforzadas, para mejorar la iluminación. Las retransmisiones televisivas exigen un mínimo que, a día de hoy, estaba más que justo. Es algo que quedó acreditado en aquella eliminatoria copera contra el Betis.

Hay trabajo por hacer. De eso no cabe ninguna duda. «Ahora nos quedan dos meses por delante en los que no valdrá ya con quitarse la corbata, como hicimos el año pasado, sino que habrá que ponerse el buzo para resolver las exigencias que nos han planteado, tirar paredes y organizar cosas», aseguró el propio presidente verdiblanco, Alfredo Pérez, en Los Campos de Sport mientras los operarios de la Liga examinaban con detalle todo el recinto. Lo bueno es que el club verdiblanco tendrá tiempo para cumplir con todos los deberes que les dejaron pendientes ayer los delegados de la LFP gracias a haber ascendido a la primera. Es cierto que ya contaban con un adelanto de lo que había que hacer, pero, una vez que El Sardinero despida la temporada el próximo domingo, se podrán acometer las obras con total normalidad.

Mejor imagen. «Se acaba el disfrute y empieza el trabajo», insistió Alfredo Pérez. Recordó éste que las celebraciones ya habían llegado a su punto y final y que el verdadero despertar lo dieron todos esos operarios de la LFP con gesto serio que aparecieron ayer a las nueve de la mañana llamando a la puerta. El objetivo era «compartir» con los dirigentes verdiblancos «las medidas necesarias para adaptar el estadio a las exigencias de una categoría que llevábamos cuatro años persiguiendo». Sobre todo, detalló el máximo dirigente verdiblanco que habían estado «analizando el césped, la seguridad de las cámaras, las infraestructuras generales, los sistemas... todo». 

Recordó Alfredo Pérez que, aunque quedan poco más de dos meses para que llegue el 18 de agosto y se baje el telón de la liga, «viene muy rápido», por lo que no han de dejar pasar más tiempo para comenzar a meter mano a todas las carencias detectadas por los técnicos de la LFP. En el fondo, el presidente del Racing recordó, aprovechando también que estaba la alcaldesa en funciones al lado, que es necesario «dar la mejor imagen de este estadio porque, sin duda, es también la mejor imagen de la ciudad». A partir de la próxima temporada se retransmitirán todos los partidos por la pequeña pantalla y esa siempre es una buena puerta de entrada hacia miles de hogares. 

El estadio es siempre la fachada, lo que se ve fuera, pero también quedará después hacer el trabajo más oscuro, que es el económico. Y es que, el Racing también se ha puesto manos a la obra para conseguir el mejor techo de gasto posible para salir a competir a Segunda División con mayores garantías. Y es ésta una cuestión de ingresos y de gastos. No hay más. Hay que buscar los primeros hasta de debajo de las piedras y reducir al máximo los segundos. Sobre todo, a corto plazo o los que, en definitiva, afectan a la próxima temporada. Probablemente, sea ahí donde esté la principal batalla con la LFP. Como se vio ayer, lo que afecta al estadio es un trámite.

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