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El Diario de Cantabria

Un inicio de curso exigente

  • El Racing comenzará la temporada contra el Málaga  
  • Los dos primeros partidos serán en el Sardinero y el primer desplazamiento será a Las Palmas  
  • Los recién descendidos y el Carlos Tartiere esperan en la recta final 
Iván Ania seguirá al frente del Racing la próxima temporada. / J.R.
Iván Ania seguirá al frente del Racing la próxima temporada. / J.R.
Un inicio de curso exigente

Han sido 48 horas de clásicos veraniegos. Primero la presentación de la campaña de abonados y al día siguiente el sorteo del calendario. Éste se produjo ayer y lo que le tocó al Racing fue un inicio de curso muy exigente. Demasiado, dirán algunos. Ilusionante, dirán otros. Lo cierto es que los hombres de Ania van a tener que llegar enchufados a la recta inicial del curso porque, de lo contrario, se podrían encontrar con una bofetada tremenda que minara en exceso la moral del grupo y de sus seguidores con vistas a los meses siguientes.

Los caprichos del destino han querido que el Racing comience jugando en casa las dos primeras jornadas ligueras. Será ante otros tantos rivales andaluces, del otro lado de la península, y ambos ambiciosos. El primero de ellos, con el que el equipo verdiblanco estrenará su nuevo estatus en Segunda División, será toda una potencia. Se trata del Málaga, que el pasado año contó con la plantilla más cara de toda la categoría, algo de lo que no estará muy lejos en el nuevo curso. Por lo tanto, el choque de realidad que se puede llevar el conjunto cántabro puede ser enorme.

Tras este doble duelo contra equipos andaluces, el Racing afrontará su primer desplazamiento ante otro rico de la categoría, como es la Unión Deportiva Las Palmas, que a buen seguro que afrontará este nuevo curso con la ambición de luchar por lo máximo. A continuación, tocará recibir al Cádiz, que ha coqueteado con los puestos altos desde que volvió a Segunda División, y volver a viajar para visitar el campo de un recién descendido como el Rayo Vallecano. Ese duelo en Vallecas dará inicio a la primera semana con tres partidos en siete días y que llevará al Mirandés a Santander un miércoles. Será el único partido de los tres que se disputarán entre semana que el Racing afronte como local. Los otros dos serán ante el Albacete (dos de octubre) y el Deportivo de La Coruña (15 de enero).

Lo cierto es que se trata de un inicio liguero lleno de exigencia que a buen seguro acelerará la puesta a punto del Racing. Ya el año pasado, en cuanto el cuerpo técnico conoció que el equipo iba a empezar la temporada ante equipos de la talla de la Real Sociedad B o el Mirandés y que, además, todo eso iba a ir enlazado con las primeras eliminatorias de Copa del Rey, que se convirtió en el primer gran objetivo de la campaña, aceleraron la preparación del grupo para comenzar como un tiro. De hecho, fue una petición expresa de Chuti Molina al entrenador que, además, quería que el equipo se metiera en el bolsillo a los aficionados en seguida para olvidar cuanto antes la penosa campaña pasada.

El objetivo de la actual pretemporada también será llegar como un tiro aunque, por otro lado, no pasará como el curso pasado, cuando, a estas alturas, ya habían comenzado los entrenamientos para iniciar la liga, además, una semana más tarde que este año. El Racing tuvo una pretemporada más larga que cualquiera y eso se notó en el rendimiento sin que afectara al estado físico de los hombres en la recta final del campeonato. La preparación salió perfecta pero en esta ocasión serán seis semanas convencionales de puesta a punto. En la última experiencia del equipo santanderino en la categoría de plata, regaló las cuatro primeras jornadas, las cuales afrontó muy mermado por las bajas y sin un delantero centro. De hecho, tuvo que actuar Borja Granero como tal. Es algo que no quiere repetir.

Para el Racing, es toda una novedad afrontar un calendario asimétrico. Así, si comenzará la primera vuelta en casa contra el Málaga, hará lo propio con la segunda jugando a domicilio contra el Mirandés. Lo que coincide en ambos casos es en medirse a última hora contra el Oviedo, que parece haberse convertido en el enemigo acérrimo de algunos aficionados racinguistas. Si antes los azules eran los amigos y el Sporting los grandes rivales con los que parecía haber una enemistad histórica, desde hace diez años parece ser al contrario. Parece que ese odio generado de manera artificial es de ida y vuelta y, en este caso, ambos van a jugar con fuego porque se verán las caras en el Carlos Tartiere en la penúltima jornada. Para entonces, mejor será tener ya los deberes hechos. El partido de El Sardinero, por su parte, será el último del año, dos días antes de la Nochebuena.

Lo cierto es que la parte final del calendario también es altamente exigente. Sobre todo, sus tres últimos partidos, en los que, además de al Oviedo a domicilio, recibirá en casa a dos recién descendidos, como son el Huesca y el Rayo Vallecano. Será una recta final que se llevará a cabo en mayo, ya que este año la categoría de plata concluye el fin de semana del 23 y 24 de dicho mes. Lo cierto es que, tras los descensos y los ascensos, ha quedado una Segunda División repleta de partidos atractivos y de desplazamientos no demasiado lejanos, ya que buena parte de los equipos están localizados en la zona norte. Así, el racinguista viajero puede tener apuntados los encuentros de Soria, Miranda, Oviedo, Gijón, Ponferrada y los que hay que realizar a Madrid para medirse a Fuenlabrada, Alcorcón o Vallecas. Lo cierto es que se viene una temporada tan apasionante como ilusionante. Esta semana ya se han dado los primeros pasos de la misma con la presentación de la campaña de abonados, el sorteo del calendario y el próximo lunes, para colmo, el inicio de los entrenamientos. Y parece que fue ayer cuando sucedió todo.

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