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El Diario de Cantabria

La enésima lesión de Kitoko

El congoleño se someterá hoy a pruebas médicas l el domingo había superado su récord como racinguista, que fue enlazar cuatro partidos consecutivos estando disponible
Kitoko, recibiendo una dura entrada en Almería. / lof
Kitoko, recibiendo una dura entrada en Almería. / lof
La enésima lesión de Kitoko

Chuti Molina predijo que Álvaro Cejudo no terminaría la temporada a su nivel y por eso fichó jugadores para la media punta. Era una suposición basada, fundamentalmente, en la edad del cordobés y que suponía toda una contradicción con su política de fichajes, ya que formó una plantilla eminentemente veterana. Con todo, si algún miedo real debía haber tenido el director deportivo era el de perder continuamente a un medio centro. Se trata de Kitoko, un futbolista que llegó al Racing en el verano del 2018 y que, desde entonces, no ha sido capaz de participar en más de cuatro partidos consecutivos. Parecía que ahora podía ser el momento, pero todo apunta a que va a tener que volver a parar.

Después del descanso del partido ante el Sporting, el jugador congoleño no salió al terreno de juego. Se quedó en el vestuario y su sitio lo ocupó Mario Ortiz. Desde fuera, dio la sensación de que fue una decisión técnica y una respuesta del entrenador al mal partido que estaba realizando el futbolista de origen africano. Sin embargo, Oltra descubrió en sala de prensa que se debía a unas molestias físicas del jugador, que le pidió el cambio nada más terminar ese primer tiempo.

Afirmó el técnico verdiblanco que el jugador sufría una sobrecarga que le estaba limitando. Le siguió limitando ayer porque no pudo saltar al terreno de juego a entrenar con sus compañeros. Se quedó tratándose sin conocer aún en detalle el alcance de su lesión. Será hoy cuando se conozca porque por la mañana se someterá a una prueba de imagen. En principio, los dolores musculares proceden de una pierna diferente a la de su última rotura. Hoy toca ver si hay otra y, de haberla, también ver de qué tamaño es. Lo que es probable es que el domingo no pueda estar en Málaga, lo que supondrá un nuevo parón.

Kitoko fue un jugador que gozó de salud durante buena parte de su carrera. Hasta que llegó el Racing. Comenzó con mal pie al sufrir un fuerte golpe en el Torneo de la Galleta de esa pretemporada del 2018 que incluso le haría operarse meses después. Antes, ya había sufrido su primera rotura en Llodio y, tras la intervención, vendrían otras. En definitiva, se pasó todo el curso habiendo podido enlazar sólo dos veces tres partidos consecutivos estando disponible para su entrenador. En concreto, fueron en el arranque de la segunda vuelta: ante la Real Sociedad B, donde marcó incluso el gol de la victoria, ante el Mirandés y el Arenas, donde volvió a caer en desgracia. Desde entonces, sólo pudo jugar de manera esporádica dos partidos más (ante Bilbao Athletic y Calahorra) antes de volver a enlazar tres partidos seguidos, que fue en las jornadas 34, 35 y 36 ante Amorebieta, Leioa y Gernika. Ahí volvió a caer. Y eran las puertas del playoff. Aún así, llegó a tiempo para disputar catorce minutos en Son Malferit para ayudar a hacer bueno el gol de Aitor Buñuel.

En total, Kitoko participó en trece partidos ligueros (más el de copa en Murcia ante el Ucam y el decisivo de Palma). Es la misma cifra que ya ha logrado acumular esta temporada, por lo que, a pesar de todo lo mal que le va, le va mejor. Sin embargo, se pasó de nuevo toda la primera vuelta sin ser capaz de enlazar más de tres partidos consecutivos. Su techo era ese y lo consiguió al jugar en la quinta, sexta y séptima ante Rayo Vallecano, Mirandés y Sporting, pero de nuevo tuvo que parar. A partir de ahí, fue como el Guadiana, que apareció y desapareció.

Su última aparición del 2019 fue contra el Fuenlabrada, cuando entró en el once titular y sólo duró cuatro minutos porque se rompió. Ahí inició un proceso de recuperación que se alargó hasta el partido contra el Cádiz, en el que jugó 18 minutos para ejercer como lateral izquierdo. Después, seguidamente, fue titular contra el Alcorcón, el Almería y el Sporting, por lo que batió su propio récord, pero en este último sólo pudo jugar la mitad. Fue el pasado domingo. De nuevo se volvió a resentir. Se trata de un jugador eminentemente físico y necesita estar bien para ser él mismo. Y lo cierto es que, aunque afirman desde el club que se lesionó en una de las últimas acciones de ese primer tiempo, lo cierto es que Kitoko estaba quemando una buena traca. Ni ganó duelos ni tuvo esa presencia que suele tener cuando está bien.

La parte positiva que tiene Kitoko es que apenas necesita tiempo para volver a coger el tono y el ritmo de competición después de haber tenido que parar. En cuanto recibe el alta, salta a jugar y muestra un buen nivel. Porque lo cierto es que, cuando está disponible, siempre juega. Es un jugador que vino de la mano de Chuti Molina, que fue quien en su día lo fichó para las categorías inferiores del Albacete y quien, en la práctica, le trajo al fútbol español.

Quien tampoco entrenó ayer con todos fue Enzo. En su caso, no fue tanto por un problema físico, que no lo sufrió por mucho que llegara muy justo al partido, sino por agotamiento. Quedó acreditado durante la contienda, ya que durante los últimos veinte minutos estaba con la lengua fuera. Ayer se quedó en el gimnasio pero a buen seguro que mañana será uno más. El equipo disfrutará hoy de una jornada de descanso para comenzar después a preparar el partido contra el Málaga, el equipo ante quien el Racing comenzó su andadura en Segunda División.

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