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El Diario de Cantabria

IVÁN ANIA

«Ellos terminaron mejor»

Iván Ania, ayer en el palco, junto a Iván Crespo. / Cubero
Iván Ania, ayer en el palco, junto a Iván Crespo. / Cubero
«Ellos terminaron mejor»

Iván Ania tuvo que ver el partido desde el palco, lo que confesó que resultaba «frustrante» para él por «no poder hacer nada». «Ha sido una situación muy incómoda para mí», confesó. Lo que sí le permitiría es ver el partido mucho mejor que desde pie de campo, por lo que su análisis tuvo más valor todavía. Destacó que la contienda había vuelto a demostrar que todo partido «tiene momentos para cada equipo». Y los que ayer tuvo su equipo estuvieron localizados «en el final de la primera parte y en el inicio de la segunda». Sin embargo, no los aprovecharon para ponerse por delante, por lo que tocó sufrir.

«Cuando entraron Noguera y Otegui, ellos ganaron el medio campo, algo que solucionamos con la entrada de Ari (Nkaka), ya que estaba generando mucho peligro», subrayó el entrenador asturiano. Éste vio que el Numancia estaba llegando constantemente a la zona de peligro y percibía que «en cualquier momento podía caer el gol». Sin embargo, no llegó y lo que sí se produjo es un dos para dos de Nuha y Sergio. Ania lamentó que el primero de ellos «no le dio el balón» al segundo para que la acción quedara en poca cosa.

Reconoció el técnico ovetense que los cambios que había introducido habían sido «más para solucionar los problemas que se habían generado que para ganar el partido». Lo asumió demostrando así, quizá, que había aprendido una lección de lo vivido ya esta temporada. Apostó por «meter un medio centro más para evitar que ellos siguieran generando ocasiones» porque vio que tenían «el medio campo perdido». «Cuando no se puede ganar, es importante no perder. Tuvimos nuestras opciones en nuestros momentos, pero ellos terminaron mejor que nosotros», subrayó.

Destacó Ania que los suyos habían sido capaz de sacar «buenos centros laterales en la primera parte» que el Numancia había defendido «muy bien». Además, destacó que Enzo había hecho «muy buen partido», pero con un problema, que había recibido la pelota «demasiado atrás, lo que le obligaba a realizar conducciones larguísimas». Esto hacía que, cuando el habilidoso jugador francés llegaba «a la zona decisiva, ya estaba sin chispa». «Teníamos que haberle llevado el balón más para arriba en vez de entregársela tan atrás», subrayó. Más aún, cuando eran conscientes de que el lateral que le defendía «estaba con tarjeta desde la primera parte».

En cuanto a Yoda, el otro extremo, afirmó el técnico que había jugado «condicionado por el golpe que recibió en la primera parte». Eso hizo que no se le viera «cómodo». «Trabajó e intentó desbordar, pero no tuvo la chispa habitual». Ayudó él a sumar esas acciones que «se quedaron en un ‘hui’ que podrían haber sido definitivas». En alguna de ellas participó David Rodríguez, que ayer volvió a coincidir con Nuha arriba. Destacó Ania del talaverano que es un hombre que «entiende muy bien el partido» y que ayer le había pedido «que fijara a Gus Ledes defensivamente». Y es que, entendía que si el medio centro del Numancia «recibía de cara a portería, podía ser capaz de dar un pase a la espalda de la defensa» que ya podía ser medio gol. Y había que evitarlo.

Destacó el entrenador que esa «exigencia defensiva» que le pide a David Rodríguez puede hacer que después no llegue «en situaciones ofensivas». Con todo, se quedó con que hizo «un buen trabajo» y que está «creciendo a partir de tener minutos». Lo que tiene claro es que va a ser «un jugador importante». «No está en el nivel más alto que puede dar porque leva pocos minutos de juego, pero va a ser importante», insistió.

En cuanto al encuentro del martes, reconoció que iba a tener que «hacer cambios» porque hay gente que «acabó muy cansada». «Tenemos que intentar recuperar lo más rápido posible porque, además, tenemos en medio un viaje de ocho o nueve horas. Mañana (por hoy) toca recuperar y el lunes viajar», recordó. Por lo tanto, esperará a ver cómo llega cada uno para tomar decisiones. Todo esto, dando especial importancia «al entrenamiento invisible de cada uno para descansar lo mejor posible».

En cuanto al cambio de Jordi Figueras, afirmó que había sido porque tenía molestias y una tarjeta amarilla. «Y no podíamos arriesgar con las dos cosas juntas», destacó. Además, vio que «Higinio estaba tirándose sobre él porque sabía que tenía ya una amarilla». De lo que se felicitó es de haber mantenido la portería a cero por segundo partido en casa consecutivo. «Salimos con la intención de ganar el partido, pero estoy contento en ese sentido», subrayó.

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