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El Diario de Cantabria

Una eliminatoria de trinchera

«Es cierto que la mejor baza del baleares es su campo, pero también nuestra mejor baza es el sardinero», recuerda Iván Crespo. 

El capitán tiene la certeza de que la afición «será un factor determinante» a favor del Racing

Iván Crespo, durante el partido del pasado domingo contra el Logroñés. / J.R.
Iván Crespo, durante el partido del pasado domingo contra el Logroñés. / J.R.
Una eliminatoria de trinchera

Mucho se habla en el entorno del Racing sobre el campo del Atlético Baleares y de lo importante que es para que el equipo de Manix Mandiola saque a relucir sus mejores virtudes, pero igual de importante es El Sardinero para el conjunto cántabro. Da la sensación de que va a ser una eliminatoria de campos, de escenarios bien diferentes que responden a las cualidades de sus inquilinos, por lo que es fundamental sacar el mayor rédito posible a los noventa minutos que a cada equipo le toque disputar ante su propia afición. Y a los hombres de Ania les toca este mismo domingo. 

Las reducidas dimensiones de Son Malferit y, sobre todo, un sintético ya obsoleto sobre el que todo futbolista que no esté habituado a él se sentirá incómodo al ver que lo que pisa no es como lo que pisa habitualmente favorecen el juego directo, intenso y aéreo del equipo mallorquín. De la misma manera, el cuidado césped natural, las amplias dimensiones y, por encima de todo, las más de veinte mil personas que habrá en las gradas son el principal argumento del equipo pilotado por Iván Ania para ganar en confianza. Será en El Sardinero cuando tenga mayores posibilidades de imponer el fútbol que a él le interesa y, sobre todo, cuando cuente con el impulso que le llegue desde la grada. Y necesita aprovecharlo porque el capítulo de siete días después será otra historia. Se jugará a otra cosa, a otro deporte.

«Es cierto que ellos tienen puntos fuertes y que su mejor baza es su campo, pero también nuestra mejor baza es nuestro campo». Así de claro lo expresa Iván Crespo, el capitán del equipo verdiblanco y que, en los dos últimos playoffs que ha disputado (con el Lleida primero y con el Racing después), ha tenido que llegar a la tercera ronda para, al final, morir en la orilla. En esta ocasión, confía en coger vacaciones mucho antes porque eso querrá decir que ha logrado el objetivo a la primera. 

Ninguno de los dos equipos que se jugarán un ascenso pierden partidos apenas porque, de otro modo, no habrían salido campeones de sus grupos. Y menos aún lo hacen en su propio terreno de juego. El Atlético Baleares sólo lo ha hecho una vez en toda la temporada porque ha basado su gran campeonato en su fortaleza como local. Tanto es así, que sólo ha ganado cinco veces a domicilio y, aún así, ha salido campeón. También es verdad que sólo ha perdido cuatro, pero hay una gran diferencia entre los cincuenta puntos que han sacado en su casa y los 31 que han sumado fuera. La diferencia es menor en el conjunto cántabro, que ha ganado 46 puntos como anfitrión y 32 como invitado. El Racing es más regular en ese sentido y, además, como recuerda el propio capitán verdiblanco, no les va a coger de nuevas ese tipo de campo: «Es cierto que es de hierba artificial y que no tiene dimensiones muy grandes, pero este mismo año ya hemos jugado en cinco o seis campos similares». Y han salido vivos. Les ha ido mejor o peor, pero nunca se han venido abajo.

De El Sardinero sólo se han escapado con puntos el Oviedo Vetusta en la víspera de Navidad y el Gernika y el Logroñés cuando el Racing ya había certificado el campeonato matemáticamente. Por eso es consciente el conjunto cántabro de que necesita dar un golpe de mano a la eliminatoria el próximo domingo. De este modo, Iván Crespo llama a dejar de lado lo que les puede esperar en Son Falferit «y estar centrados en El Sardinero». «Tenemos que apoyarnos en nuestra gente porque esperamos, deseamos y creemos que se va a llenar el campo y que va a ser un factor determinante a nuestro favor a la hora de conseguir un buen resultado que permita ir a Mallorca con cierta ventaja».

«Nosotros vamos a jugar con un campo lleno y, de hecho, ya se empieza a ver estos días a la ciudad y a Cantabria entera que se está volcando con el Racing esta semana», recalca el guardameta cántabro. Éste, al igual que sus compañeros, ya percibe «la repercusión que hay y la ilusión que tienen los cántabros, los aficionados y también los jugadores por lograr el objetivo». Por eso mismo, el Racing ha pasado de estar unas semanas al ralentí a estar viviendo unos días «súper importantes» en los que, como anuncia, el grupo está «concienciado para que llegue el partido del domingo e intentar conseguir un buen resultado». «A partir de ahí -añade- ya veremos qué pasa en Mallorca y cómo se plantea el partido, pero primero tenemos que jugar el partido de casa con veinte o veintidós mil personas o las que sean apoyándonos».

A la hora de valorar qué puede ser un «buen resultado» de cara al encuentro del próximo domingo en Santander, Iván Crespo responde que lo ideal es «ganar y no encajar». A partir de ahí, cree que tendrían mucho hecho porque, como recuerda, el Racing ha marcado a lo largo de toda esta temporada «en el 95% de los partidos». «Por eso llevar una renta con goles a tu favor y no recibir ninguno es muy positivo», explica.

Optimista. Admite el cancerbero del Racing que todos están con «muchas ganas de que llegue» ya el gran día y poder disputar y disfrutar de aquello que han estado esperando desde que comenzaran a entrenar hace prácticamente once meses. El capitán afronta el doble compromiso con optimismo porque reconoce que «siempre» es de los que ve el vaso medio lleno. Y lo cierto es que el pesimista tiene razones para preocuparse porque el conjunto cántabro va a afrontar la fase de ascenso tras una sola victoria en nueve partidos y con algunos de sus jugadores más importantes lesionados. Con todo, Iván Crespo recuerda que, a lo largo de todo el presente campeonato, «el equipo ha dado muestras de que este equipo es capaz de levantarse ante las adversidades».

«Nos gustaría que todos estuvieran disponibles y veremos aún cuando llegue el fin de semana cuántos faltan, pero los que estemos seremos más que suficientes para sacar un buen resultado», confía el portero racinguista. Éste entiende que es un tanto estúpido hablar de favoritismos a estas alturas. Desde Baleares se ha querido poner el cartel de favorito al Racing desde el primer momento y quizá sea lógico, pero entiende Iván Crespo que, «cuando ya se han disputado 38 partidos y en una eliminatoria con tanto en juego a doble partido, todo suele estar al cincuenta por ciento». «Al final, ellos quieren pasarnos la responsabilidad a nosotros porque, en el fondo, somos nosotros los que tenemos la presión, ya que nuestro único objetivo es el ascenso mientras que ellos quizá no tuvieran eso en mente a principios de temporada tras salvarse en la última jornada la campaña pasada», admite el capitán verdiblanco. De esta manera, reconoce que asumen «ese papel» que les concede el rival pero sin perder la perspectiva: «Sabemos que es una eliminatoria al 50% que vamos a pelear al máximo para sacarla adelante».

Lo que no le preocupa demasiado a Iván Crespo es el orden de los partidos, ya que «nunca se sabe» cómo pueden evolucionar los acontecimientos. De hecho, tal y como han quedado los bolos pinados, entiende que cabe la posibilidad de que les salga «un muy buen partido en casa» que les permita «llegar con los deberes hechos al partido de vuelta». No hay nada escrito. Él mismo recuerda que, cuando se la jugó con el Lleida en la tercera eliminatoria, perdieron 0-1 en la ida y en la vuelta fueron capaces de igualar ese mismo marcador para irse a los penaltis, donde perdieron.

«Nosotros tenemos que estar centrados en lo nuestro y en lo que depende de nosotros y en hacer las cosas muy bien sabiendo dónde están los puntos fuertes y débiles del rival», apunta. Todo ello, ante un equipo que, como ya están estudiando en el vestuario en los últimos días,  «está siempre muy junto, que tiene dos delanteros que miden cerca de 1,90 y que basan todo su juego en un fútbol directo con transiciones rápidas para llegar por banda y buscar el centro». Su misión será encontrar la manera de «contrarrestar» de la mejor manera ese tipo de fútbol, algo que no se les ha dado demasiado bien en campos como el que les espera en las islas. Por eso es tan importante lo que suceda el domingo: «Jugar replegado noventa minutos en El Sardinero se les puede hacer largo». Con todo, tiene claro que los playoffs son «partidos diferentes» donde hay «mucho miedo a fallar». «La clave será ser determinante en las áreas, que no te generen y lo que generen resolverlo bien y, cuando tú generes, aprovechar esas ocasiones que siempre tenemos», explica. La teoría se la sabe. Así se escribe el fútbol. La dificultad está en ponerlo en práctica en el momento oportuno.

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