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El Diario de Cantabria

Cejudo para tapar carencias

  • Tanto Ania como Cristóbal le han usado como medio centro cuando han necesitado talento en esa línea 
  • «Yo puedo dar unas cosas, pero también me faltan otras», recuerda el cordobés, que pide paciencia para ver la mano de Cristóbal
Álvaro Cejudo se ha convertido este año en un fijo en las alineaciones racinguistas. / Cubero
Álvaro Cejudo se ha convertido este año en un fijo en las alineaciones racinguistas. / Cubero
Cejudo para tapar carencias

Lo hizo Iván Ania en Tenerife y Cristóbal en Elche. En cuanto el entrenador del Racing, sea quien sea, percibe que a su sala de máquinas le falta talento con balón, una persona que dé criterio a la posesión y sea capaz de filtrar pases que superen líneas, mira al banquillo y no encuentra soluciones. Todos los medio centros del equipo verdiblanco están cortados por un mismo patrón. Es como si Chuti Molina hubiera cogido un molde y hubiera fabricado centrocampistas en cadena. El único un poco diferente es Sergio Ruiz y él ya estaba aquí cuando el director deportivo llegó. Lo malo es que tampoco es de esos futbolistas capaces de dar sentido, ritmo y creatividad al juego verdiblanco. Tiene otras muchas virtudes, pero no esas.

El Racing sí tenía el curso pasado jugadores con un diferente perfil para la sala de máquinas. Poco tenía que ver Sergio con Quique Rivero o Kitoko con De Vicente. Había mucho donde elegir y por eso fueron muchos los partidos en los que, con un simple cambio de futbolista en el centro del campo, el equipo era capaz de cambiar al partido. Este año no existe esa posibilidad. De esta manera, cuando el técnico ha buscado algo diferente para intentar ganar posesión, ha tenido que retrasar la posición de Cejudo. Lo hizo Ania y lo repitió Cristóbal el pasado domingo. Y es una apuesta que suele funcionar, que deja patente lo mal construida que está la plantilla y las carencias que ésta tiene. 

Cejudo no cree que el tiempo le vaya a convertir en una apuesta con continuidad en el centro del campo, sino que se considera sólo una solución puntual para cubrir un agujero. Sobre todo, porque él mismo afirma que la plantilla tiene jugadores capacitados para ocupar la sala de máquinas. Y es cierto. El problema es que son todos similares. No hay nadie que se acerque a sus aptitudes con el balón y que, a su vez, pueda aportar la contención que se exige a un jugador que juega en la zona ancha.

«Yo puedo dar unas cosas pero también me faltan otras», asume el propio futbolista cordobés. Éste tiene claro que cada integrante de la plantilla tiene «sus características» y afirma que Cristóbal cuenta con profesionales del puesto de medio centro que pueden «dar muchas cosas». Por eso le cuesta ofrecerse para jugar ahí. No se ve. Quizá porque, sobre todo, lo que a él le gusta es merodear mucho más en el área.

Considera el jugador de Puente Genil, uno de los fijos en la talentosa línea de tres media puntas que tanto le está dando al Racing en ataque, que el equipo cuenta con «mimbres en el medio campo con calidad, con fuerza y muy buenos tácticamente». En su opinión, «lo interesante» sería encontrar «la mezcla buena» para construir una sala de máquinas solvente, poderosa y talentosa. Lo malo es que el Racing no lo ha encontrado. Con Ania era Mario Ortiz el fijo en ese puesto y junto a él pasaron por el puesto Kitoko, Nkaka, Sergio y Toribio. Nadie se asentó. Con el cambio de entrenador, parece ser este último el fijo y en tres partidos ya han comenzado a su lado primero Mario y después Sergio. No se afianza una pareja y esa es una mala señal porque no es culpa de la competencia, sino de la incapacidad de alguno de ellos para dejar claro que el sitio ha de ser suyo.

Cejudo podría servir para aportar el rol creativo en el medio campo hasta que, por lo menos, el director deportivo pueda corregir los errores de verano en el próximo mercado invernal. Él no cree que vaya a suceder. «Directamente, el míster no me ha dicho nada y, además, no creo que lo haga», apunta el futbolista de Puente Genil. Y aclara que no es porque él no se pueda sentir cómodo en ese puesto, ya que recuerda que ha jugado ahí «muchas veces» a lo largo de su ya dilatada trayectoria. De hecho, afirma que le «gusta» porque, en el fondo, lo que él quiere, como todos los demás, «es jugar». «Lo haré siempre dependiendo de lo que el equipo necesite, ya sea en un sitio o en otro». Incluso si algún día toca estar en el banquillo, realidad que hoy no se vislumbra, «tocará acatarlo y ya está».

Lo que Cejudo pide es un poco de tiempo porque recuerda que Cristóbal acaba de llegar y «todo el mundo necesita aprender y saber lo que el míster quiere». «Todo tiene su proceso», recuerda el exjugador de Betis y Osasuna, entre otros. Y recuerda que hay que tener paciencia porque al entrenador le ha tocado hacerse cargo del equipo «con la temporada ya empezada y ahora hay que trabajar a contrarreloj». No ha contado con una pretemporada para conseguir que sus hombres interioricen sus ideas pero es el hándicap que conlleva asumir la decisión tomada por el club en su momento.

«Pasarán varias jornadas hasta que veamos al equipo que quiere el entrenador», destaca Cejudo. Lo importante es mantener el tipo durante el proceso y que poco a poco se perciba alguna evolución, algo que está costando ver. Con todo, el media punta verdiblanco considera que los ingredientes están en la olla porque el primer paso está dado: «La gente quiere y está por la labor de aprender y de saber lo que pide el míster para hacerlo después en el campo». Sin eso, no hay nada. «En que este proceso salga bien estará el éxito», añade el andaluz.

Lo cierto es que la derrota del pasado domingo en Elche fue un bajón a las esperanzas abiertas a partir de la victoria contra el Extremadura. De nuevo han surgido las dudas pero Cejudo cree que no hay por qué ser catastrofista, ya que tiene la certeza de que el equipo hizo «muchas cosas bien». Destaca que el Racing nunca perdió la fe y que «lo intentó hasta el final con una media hora final en la que estuvo volcado en el área de ellos». Lo que sucede es que los jugadores verdiblancos no aprovecharon sus ocasiones «y ellos sí». «Ahí estuvo la diferencia», recalca.

«Nosotros estábamos viendo que si empujábamos y llegaba el primer gol, metes el 2-1 y ves fantasmas donde no los hay, ya que ese 2-0 es muy peligroso», subraya Cejudo. «El equipo creyó», se felicita el jugador andaluz. «No hicimos grandes ocasiones pero lo intentamos», añade. Al final, lo que dejó en evidencia el desarrollo del partido es que el rival, «con poco, hizo dos goles» mientras que el conjunto cántabro construyó, según el atacante de Puente Genil, «diez o doce llegadas claras por banda que acababan en centros que después no terminaban en nada». Y tiene claro el futbolista verdiblanco que «en esta categoría ha de servir como experiencia porque lleva pasando varias semanas el hecho de que el rival, con poco, nos haga gol».

¿Y qué se puede hacer para mejorar». «Lo que hay que hacer es las cosas bien para ser un equipo que conceda poco y al que sea difícil ganar», responde el media punta del Racing. Lo bueno es que, en su opinión, «la gente cree» y, al igual que el equipo fue capaz de ganar el último partido en casa, de nuevo se ha generado esa ilusión «esta semana». Considera que resulta fundamental que los jugadores «sepan lo que quiere el entrenador» y, en ese sentido, el Fuenlabrada, que será el equipo que pasado mañana visite El Sardinero, tiene mucho ganado porque mantiene el mismo técnico que el curso pasado y prácticamente a los mismos jugadores. De hecho, su once inicial es prácticamente idéntico al del curso pasado en Segunda B. Y el jugador cordobés no ve descabellado que «con tres retoques», ese equipo que logró el ascenso a la primera en la categoría de bronce se está saliendo un piso más arriba. 

«No es tan descabellado porque el nivel no es tan diferente. Se vio la temporada pasada aquí, cuando vino el Betis y le competimos de tú a tú. Lo importante es saber a lo que juegas y, aunque es verdad que hay más calidad arriba conforme más subes de categoría, si se hacen las cosas bien se puede entrar en una dinámica positiva que lleve el equipo para arriba», subraya Cejudo. Y es esa dinámica la que lleva tanto tiempo persiguiendo el conjunto cántabro. A ver si la encuentra.

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