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El Diario de Cantabria

Vuelta a la normalidad

Los doce jugadores confinados del Racing se sometieron en la mañana de ayer a sendos tests de saliva y todos dieron negativo, incluido Andrade, que, aún así, seguirá confinado hasta el lunes | El resto se sumará hoy a los entrenamientos

El de ayer fue el último entrenamiento con sólo diez futbolistas. / Hardy
El de ayer fue el último entrenamiento con sólo diez futbolistas. / Hardy
Vuelta a la normalidad

El Racing volverá hoy a la normalidad. A la nueva, no a la vieja, aquella libre de mascarillas, de puertas cerradas, distancias y precauciones. Su última semana ha sido muy rara pero ya ha terminado, ya que esta misma mañana volverá a completar un entrenamiento convencional, con más de veinte jugadores disponibles y con la posibilidad incluso de disputar un partidillo o trabajar conceptos tácticos. Todo un lujo a las puertas de un partido que puede marcar lo poco que queda de temporada porque es el que separa la tranquilidad prácticamente absoluta del retorno de los nervios y la presión.

Fue ayer por la noche cuando se conocieron los resultados de la prueba médica que habían realizado por la mañana los jugadores que se han pasado más de una semana en casa confinados. Se trató de una prueba de saliva recientemente incluida en los protocolos y que, sobre todo, es una prueba de salida. Es decir, que es la que se realiza cuando se considera que un contacto estrecho de un positivo ha cumplido los días de confinamiento correspondientes y, antes de darle vía libre, se le realiza ese último test.

Por esta razón, antes de que hoy se cumplieran diez días desde el último contacto con Pablo Andrade, los doce futbolistas del Racing que han estado metidos en sus casas se pasaron por la mañana de nuevo por el ‘corauto’ de Cazoña a depositar sus muestras. El protocolo establecía que todo aquel que diera negativo podría volver hoy a los entrenamientos con los compañeros que libraron el confinamiento. Y  hubo buenas noticias porque, como ya había sucedido con las pruebas anteriormente realizadas, hubo pleno de negativos. Al cierre de esta edición, aún quedaban dos resultados que aún no se conocían por motivos logísticos, pero no se esperaba sorpresa alguna.

En el club cántabro confiaban en que los acontecimientos se desarrollaran así porque nadie había mostrado síntoma alguno durante estos días. Y hay que recordar que el miércoles de la semana pasada, cuando se conoció el positivo de Pablo Andrade, ya pasaron todos satisfactoriamente un test de antígenos y que al día siguiente hicieron lo propio con una PCR. Todos los jugadores del primer equipo dieron negativo en ambas pruebas y eso, sumado a su buen estado de salud, invitaba a pensar en que hoy iba a volver la ansiada normalidad.

Por si acaso los resultados se retrasaban y para no pillarse los dedos, el cuerpo técnico programó inicialmente el entrenamiento de hoy a las seis de la tarde. Temía el club que, al cumplirse este mediodía los diez días desde la última vez que los jugadores se cruzaron con Pablo Andrade, no fuera hasta esa hora cuando pudieran salir de casa, pero no fue así. De este modo, Solabarrieta cambió el plan inicial y programó un entrenamiento convencional que comenzará a las diez y media de la mañana. En el mismo, posiblemente evalúe la idoneidad o no de programar otro vespertino para quienes han tenido que estar estos días entrenando en sus casas.

Solabarrieta tendrá a todos sus jugadores a excepción de Villapalos, para quien ya se le ha acabado el curso, y del propio Pablo Andrade. Éste también se sometió ayer a la prueba de saliva y, aunque, al igual que sus compañeros, también dio negativo, el protocolo le exige seguir encerrado hasta el próximo lunes. Por lo tanto, mantendrá la rutina de estos días con el trabajo personalizado que le envía el preparador físico.

El equipo por fin podrá completar una sesión de trabajo que se acerque a una normalidad que tampoco lo será del todo porque tocará realizar algunos ejercicios específicos de reactivación para quienes han estado encerrados en casa. Tras nueve días sin correr, la experiencia del último año destaca que la vuelta a la actividad tampoco puede ser demasiado repentina porque ahí aparece el peligro de lesión.

Al parecer, Solabarrieta ha prescindido de entrenar en El Sardinero, donde iba a haberlo hecho hoy y donde se tuvieron que dar la vuelta los doce jugadores confinados la semana pasada, después de que, por mucho que todos ellos hubieran dado negativo en la PCR, un positivo de un jugador del filial que también había entrenado con Andrade el lunes anterior hiciera que todos se tuvieran que confinar por temor a que existiera un brote. Y no ha sido así. La situación ha quedado lejos de la que, por ejemplo, vivió el Amorebieta, que estuvo varios días conociendo casos nuevos.

Los jugadores del Racing han estado bien y sin síntoma alguno. Se ejercitaron por ‘Zoom’ y de manera conjunta los primeros días pero el fin de semana cambió la rutina. El preparador físico pasó a enviarles un correo electrónico con un plan personalizado con el que podían cumplir cuando estimaran oportuno a lo largo del día y en función de los condicionantes que tuviera cada uno. El trabajo ha sido bueno y por eso confían en llegar en un buen tono físico y sin apenas haber cambiado.

Los jugadores confinados dispondrán de tres entrenamientos antes de jugar el partido contra el Ebro. De partida, no hay prevista ninguna doble sesión para recuperar el tiempo perdido porque eso conlleva un cierto riesgo con vistas al partido del domingo a mediodía, que está ya a la vuelta de la esquina. La expedición partirá poco después de terminada la sesión de trabajo sabatina para hacer noche en Zaragoza y jugar contra el Ebro el domingo a la hora del vermú.

Solabarrieta, que no ha realizado ningún trabajo táctico estos días con los futbolistas con los que sí ha podido contar, esperará a ver hoy en qué estado vienen los confinados para evaluar si fundamenta su once inicial en los que han podido mantener la rutina o si echa mano de jugadores que no jugaron en Tarazona, como le podría pedir el cuerpo después del mal partido que completó el equipo. También tocará ver si el tobillo de Soko, afectado por un esguince, sigue siendo un problema o no. Está siendo la semana más extraña de todas pero todo lo extraño parece que quedó por fin atrás. 

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