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El Diario de Cantabria

Traver espera su momento

El extremo del Racing cree que cada vez está mejor  sume que «bustos, Soko y la gente de arriba están jugando muy bien», por lo que tiene complicado entrar en el once | Cree que hay que buscar aún más «desmarques en ruptura»

Traver ha participado ya en dos partidos con el Racing, ambos por banda derecha. / Hardy
Traver ha participado ya en dos partidos con el Racing, ambos por banda derecha. / Hardy
Traver espera su momento

El pasado verano, Álvaro Traver fue uno de los jugadores más cotizados del mercado de Segunda B. Le quería todo el mundo. Al final, fichó por una de las potencias de la categoría, por un equipo recién llegado del fútbol profesional, donde se había tirado un carro de años. Se incorporó al Numancia pero no sólo lo hizo tarde, sino también mermado por haber sido víctima del coronavirus, que le dio más la lata de lo habitual en alguien joven como él durante algunas semanas. Empezó mermado y eso le hizo partir en desventaja. Dio la sensación de que en ningún momento se subió al tren del equipo soriano y por eso tanto el club como él aceptaron una salida en enero. Rescindieron el contrato y el futbolista fichó por otra teórica potencia de Segunda B como el Racing. Llegó para buscar su oportunidad pero, hasta la fecha, le está tocando ser el jugador número doce.

Llegó Traver cuando el equipo empezó a levantar el vuelo y cuando el entrenador dio por fin con la tecla. Dio continuidad a un mismo sistema y, prácticamente, a una misma alineación en la que era difícil que estuviera él porque aún le costaba encontrar la forma. Además, se ha encontrado con una competencia tremenda que le va a hacer complicado meter la cabeza en el once. Y así lo asume él mismo: «Bustos, Soko y la gente de arriba están jugando muy bien y aportando mucho». Los minutos van a estar muy caros y él, que se puede decir que acaba de llegar, entiende cuál es su lugar ante esta situación. «Aportaré lo que pueda aportar cada vez que tenga oportunidad ya sea ahora o más adelante», especifica. En el fondo, ya es un futbolista experimentado y sabe que llegará su momento.

Lo bueno es que él cada vez se encuentra mejor. El pasado domingo disputó su segundo partido después de tres semanas entrenando al máximo nivel. Recuerda que contra el Leioa jugó «casi media hora» y, aunque cree que estuvo «bien», también asume que al final le «faltó un poco de oxígeno». «Llevaba tiempo sin jugar y eso se nota, más en una posición tan exigente a nivel físico», explica. Lo bueno fue que tras esa primera experiencia como verdiblanco, llegó el parón y dos semanas sin partido que pudo aprovechar para «entrenar a tope». Y en el derbi tuvo otra oportunidad jugando ya 45 minutos. «Salí con ganas de ayudar al equipo a mantener el nivel, que era muy alto después de la primera parte que había hecho», recuerda. Solabarrieta le transmitió «confianza» y, tras el encuentro, le reconoció que estaba «contento con el trabajo que había hecho». Tanto es así, que cuando le dieron las estadísticas de su propio rendimiento, comprobó que había recorrido una buena cantidad de metros, lo que quiere decir que está cada vez mejor. Asume que le puede faltar «esa chispa que debe tener un extremo», pero cada vez está más cerca.

Tras una primera mitad como la que completó el Racing, entrar al descanso fue toda una papeleta. «Quien entiende de fútbol sabe que, tras una primera parte que termina con 3-0 y tras haber sido tan superiores, la segunda parte se afronta con una cierta relajación», reconoce el extremo valenciano. Cree que suele ser «lo normal» y lo que «un poco» le pasó al equipo verdiblanco. «Les sucede hasta a equipos de Primera División», insiste. Y que admita esa realidad no quiere decir que crea que es bueno, ya que incluso considera que han de trabajar en «frenar ese bajón para que no vuelva a suceder», ya que les puede dar un susto que, visto cómo están las cosas en la clasificación, se puede pagar muy caro.

Tanto la media hora que jugó contra el Leioa como los 45 minutos del pasado domingo ante el Laredo los ha jugado Traver en banda derecha. A él le parece bien porque es su «sitio específico», donde más ha jugado a lo largo de su carrera como jugador. «En otras épocas he jugado también en banda izquierda y he rendido bien, pero, al final, es decisión del míster», explica. Tanto es así, que contra el equipo vizcaíno llegó a cambiar de banda a Soko, que parece ser uno de esos jugadores que sólo puede jugar en un sitio, pera darle a él el costado diestro. Él considera que puede desenvolverse en cualquier zona de ataque pero, en concreto, lo que le pide su actual entrenador es «llegar a línea de fondo con mucha verticalidad». En concreto, el jugador valenciano considera que en Segunda División B se echa más en falta «buscar desmarques en ruptura y no tanto balón al pie» y, en ese sentido, él considera que puede «aportar bastante».

balón parado. Algo que hizo Traver el pasado fin de semana fue botar un par de córners, algo en lo que siempre ha sido un especialista y función a la que otorga una especial importancia porque tiene muy claro que «el balón parado es importante en todas las categorías» y quizá más en Segunda B, donde no se suele «proponer un fútbol muy estético». Cree que, «sobre todo», suele ser valioso y tener «un peso importante» en campos complicados» como los que hay en la división de bronce. Y lo cierto es que al Racing no le está yendo bien en esta faceta del juego desde la llegada de Aritz Solabarrieta porque la mitad de los goles que ha recibido el equipo con él al frente han sido en estrategia. El último de ellos, el recibido contra el Laredo, fue así. Y es algo a evitar y algo de lo que hablan habitualmente en el vestuario. «Es algo que hay tener muy en cuenta porque has podido hacer un partido muy bueno que al final te quitan por un balón parado. Es algo que hay que tener trabajado y seguro que este fin de semana no vamos a dar pie a que nos hagan daño en ese aspecto», resalta el extremo verdiblanco.

A buen seguro que se encontrará el Racing con un Barakaldo que no le discuta mucho la posesión y que, sobre todo, le espere atrás.  Cree Traver que al equipo le va mejor «una defensa adelantada» porque eso le puede permitir «jugar con más espacios» y aprovechar la «gente rápida» que tiene arriba. «Ellos nos habrán estudiado y tendrán claro cómo es la mejor manera de jugarnos, pero también tenemos jugadores que entran bien por dentro y que se asocian muy bien», especifica el centrocampista llegado el pasado mes procedente de Numancia.

Y en esta última faceta que señala el valenciano destaca Riki, que también es un fichaje invernal. Traver le conoce «de su etapa en el Oviedo». Ya sabía que es un futbolista «de muchísima calidad y de los que te llevan a tener más dominio en un partido». Y es que, el plantel se ha visto mejorado considerablemente en las últimas semanas y, al igual que él mismo y el citado Riki, también llegó Isma López, un futbolista que considera «de otra categoría». «Es un pedazo jugador», apunta. Por su parte, intentará ir siendo el mismo «de los últimos años», un futbolista con «mucha verticalidad que da buenas asistencias».  «Es lo que me ha pedido el míster desde el primer día que llegué, que dé verticalidad, rupturas al espacio y que intente hacer daño por ahí», explica.

Se vienen ahora partidos decisivos, los cinco últimos de la primera fase en los que el Racing se va a jugar seguir peleando o no por el ascenso. La presión se va a notar pero es algo que Traver conoce, ya que ha jugado en el Sporting, que también tiene detrás «mucha masa social» y ya comprobó en primera persona cómo, «si las cosas no salían, la gente aprieta, pero cuando van bien, ayuda muchísimo». Él jugó con Los Campos de Sport vacíos el partido contra el Leioa y con algo de público el del pasado domingo ante el Laredo. Todavía no pueden ser muchos pero tiene claro que «se nota, ayudan y se agradece mucho». Tiene claro que desde la grada se puede ayudar a que un jugador «llegue a balones o siga intentando hacer otro gol». Barakaldo solía ser una de esas plazas a las que el desplazamiento era masivo pero esta vez no podrá ser. No habrá racinguistas en la grada pero en el vestuario son conscientes de que habrá mucha gente detrás.

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