El Real Madrid tropieza en Son Moix y se deja media Liga
El conjunto de Álvaro Arbeloa cayó ante el Real Madrid (2-1) en un partido que parecía rescatar con el empate de Militao en el minuto 88, pero un gol de Muriqi en el 91 castigó a un equipo blanco espeso, impreciso y condicionado por un regreso sin ritmo tras el parón internacional.
El Real Madrid firmó en Son Moix una de esas derrotas que pueden marcar una Liga. El equipo de Álvaro Arbeloa cayó por 2-1 ante el Mallorca y dejó escapar una oportunidad clave para meter presión en la pelea por el campeonato. El golpe fue todavía más duro por la forma en la que se produjo: después de encontrar el empate en el minuto 88 con un cabezazo de Éder Militao, los blancos se lanzaron a por la remontada y acabaron desplomándose en el descuento con un tanto de Vedat Muriqi.
El resultado deja al Madrid en una situación delicada, a la espera de lo que haga el Barcelona en su duelo de esta noche ante el Atlético de Madrid. Lo que parecía una jornada propicia para apretar la clasificación terminó convirtiéndose en una amenaza real para sus aspiraciones. En una noche gris, el equipo blanco se mostró falto de ritmo, sin claridad en los metros finales y vulnerable en los momentos decisivos. Puedes seguir más información en la sección de fútbol o en la etiqueta de fútbol.
Un Madrid espeso y un Mallorca fiel a su plan
Arbeloa ya había advertido en la previa que se le habían encendido “750 alarmas” ante la dificultad del choque, y el partido acabó confirmando sus temores. Al Madrid no le sentó nada bien el parón internacional. Desde el inicio se le vio lento en la circulación, impreciso en los controles y sin la agresividad habitual para atacar los espacios.
El Mallorca, dirigido por Martín Demichelis, ejecutó su plan con precisión: orden defensivo, paciencia y efectividad. El gran protagonista fue Leo Román, que sostuvo a su equipo con varias intervenciones decisivas y desesperó a los atacantes blancos.
Mbappé se estrella contra Leo Román
En el regreso de Kylian Mbappé al once, el francés fue el más activo del ataque madridista. Dispuso de varias ocasiones claras, pero en todas ellas se encontró con un Leo Román infranqueable. Ni sus disparos cruzados ni sus remates en carrera lograron superar al guardameta bermellón.
Sin Vinicius de inicio y con un centro del campo sin demasiada fluidez, el Madrid se encomendó a las acciones individuales. Arda Güler intentó asumir el rol creativo, pero el entramado defensivo del Mallorca limitó su influencia.
El golpe antes del descanso
Cuando mejor parecía estar el Madrid, llegó el primer golpe del Mallorca. Tras una acción mal defendida, Manu Morlanes aprovechó un centro lateral para batir a Lunin y adelantar a los locales. El tanto castigaba la falta de contundencia defensiva del conjunto blanco.
Un final cruel para el Madrid
Arbeloa movió el banquillo en busca de reacción y dio entrada a Vinicius, Bellingham y Militao. El equipo mejoró ligeramente y encontró premio en el minuto 88, cuando Militao cabeceó a la red un centro preciso de Trent Alexander-Arnold.
El empate parecía abrir la puerta a la remontada, pero el fútbol volvió a ser implacable. En el minuto 91, Muriqi aprovechó un balón dentro del área para firmar el 2-1 definitivo y desatar la euforia en Son Moix.
Un paso atrás en la lucha por LaLiga
La derrota supone un duro golpe para el Real Madrid, que podría quedarse a siete puntos del liderato si el Barcelona gana su partido. En un tramo decisivo de la temporada, los de Arbeloa ven cómo se complican sus opciones y se ven obligados a reaccionar de inmediato.
El equipo blanco ya había mostrado síntomas de irregularidad en las últimas semanas, como reflejan análisis sobre su momento turbulento o la necesidad de ajustes en la plantilla, aspectos que siguen marcando el presente del club.