CD Leganés 1 - 2 R. Racing Club

El Racing acaricia Primera catorce años después

La plantilla del Racing celebra en Butarque una victoria clave ante el Leganés que mantiene al conjunto cántabro líder de LaLiga Hypermotion y cada vez más cerca del ansiado regreso a Primera División catorce años después.

El Racing de Santander dio un golpe casi definitivo en la lucha por el ascenso tras imponerse por 1-2 al CD Leganés en Butarque. Los goles de Maguette Gueye y Asier Villalibre permiten al conjunto de José Alberto mantener el liderato y acariciar el regreso a Primera División catorce años después.

El Racing de Santander sigue lanzado hacia Primera División. El conjunto verdiblanco superó una prueba de máxima exigencia en Butarque y logró una victoria de campeón frente a un Leganés que peleó hasta el último segundo.

La ilusión se ha disparado en Santander. Después de años de sufrimiento, reconstrucción y temporadas atrapado lejos de la élite, el racinguismo empieza a sentir que el regreso ya está muy cerca. Toda la actualidad del líder puede seguirse en la sección especial del Racing, donde cada jornada se vive como una final.

El equipo de José Alberto López volvió a demostrar personalidad, oficio y ambición. Lo hizo además en uno de los escenarios más complejos del tramo final de campeonato y con la presión añadida de conocer los resultados de sus perseguidores directos.

Maguette volvió a aparecer en el momento decisivo

El Racing arrancó el partido con valentía. Desde los primeros minutos quiso mandar a través de Íñigo Vicente, Peio Canales y Andrés Martín, obligando al Leganés a replegarse cerca de su área.

La primera gran ocasión llegó con un zurdazo de Vicente que obligó a intervenir a Juan Soriano. Poco después apareció el gol. En el minuto 26, Giorgi Guliashvili encontró espacio cerca de la frontal y asistió a Maguette Gueye, que soltó un disparo raso imposible para el guardameta pepinero.

El crecimiento competitivo del equipo no es casualidad. El club ha conseguido construir un bloque sólido y ambicioso, tal y como se analizó recientemente en cómo el Racing construyó su liderato.

Un Racing con alma de Primera

Tras el descanso, el Leganés dio un paso adelante y obligó al Racing a resistir. Los madrileños cargaron el área con centros laterales y varias acciones peligrosas, especialmente a través de Diego García y Juan Cruz.

Sin embargo, el conjunto cántabro volvió a demostrar una madurez competitiva impropia de un equipo acostumbrado a sufrir en temporadas anteriores. Manu Hernando, Pablo Ramón, Mantilla y Salinas sostuvieron al equipo en los momentos más delicados.

También volvió a destacar el trabajo de futbolistas como Gustavo Puerta, uno de los grandes nombres de la temporada. Su crecimiento ha sido constante desde su llegada, hasta el punto de convertirse en una de las grandes joyas del proyecto, como ya explicó Diario Alerta en el blindaje de Gustavo Puerta.

Villalibre sentenció desde el punto de penalti

El partido parecía abierto hasta el tramo final. Pero en el minuto 83 apareció Asier Villalibre. El delantero provocó un penalti tras ser derribado dentro del área por Rubén Pulido y el VAR confirmó la acción.

El propio Villalibre asumió la responsabilidad y transformó la pena máxima en el minuto 88 para establecer el 0-2 y desatar la locura en la grada visitante de Butarque.

El Leganés todavía encontró un gol en el minuto 99 por medio de Luís Asué, que puso tensión al cierre del encuentro, pero el Racing resistió hasta el pitido final.

Hay sed de gloria en Santander

La victoria acerca todavía más al Racing al ascenso directo. Con solo tres jornadas por disputarse, el equipo depende de sí mismo y mantiene una ventaja decisiva sobre sus perseguidores.

La ciudad vive volcada con su equipo. Las calles de Santander vuelven a teñirse de verdiblanco y la afición sueña con repetir escenas históricas como las de aquel inolvidable ascenso de 2002 ante el Atlético de Madrid.

Precisamente, el simbolismo de Butarque recordó inevitablemente a aquel Racing de Quique Setién que también encontró en Leganés un punto de inflexión rumbo a Primera, tal y como repasó Diario Montañés en El partido talismán de Leganés.

Ahora el Racing vuelve a mirar a la élite. Después de casi dos décadas de golpes, descensos y reconstrucción, Santander siente que ha llegado el momento. Y este equipo transmite algo que hace mucho no se veía: convicción absoluta.

Porque sí, hay sed de gloria. Y el Racing está cada vez más cerca de saciarla.