Málaga 1-1 Racing

El Racing baja de la nube con un punto de carácter en La Rosaleda

El equipo de José Alberto, ya ascendido a Primera División, reaccionó al gol inicial del Málaga y rescató un empate gracias a un gran tanto de Andrés Martín en la segunda mitad.

Íñigo Vicente observa cómo el balón termina en la red en La Rosaleda durante el empate entre Málaga y Racing. El ‘10’ verdiblanco volvió a liderar el ataque cántabro en otra tarde de fútbol y resistencia.
Íñigo Vicente observa cómo el balón termina en la red en La Rosaleda durante el empate entre Málaga y Racing. El ‘10’ verdiblanco volvió a liderar el ataque cántabro en otra tarde de fútbol y resistencia.

Después de una semana de celebraciones, abrazos, rúa, fuegos artificiales y emociones imposibles de ordenar, el Racing de Santander volvió a ponerse las botas. Y lo hizo en un escenario exigente, La Rosaleda, ante un Málaga que todavía pelea por sus objetivos y que salió al partido con una marcha más.

El conjunto andaluz golpeó muy pronto. En el minuto 4, David Larrubia aprovechó una acción dentro del área para adelantar al Málaga y obligar al Racing a jugar cuesta arriba casi desde el vestuario. El equipo cántabro, todavía con la resaca emocional del ascenso, necesitó varios minutos para asentarse.

El Málaga golpeó primero

El arranque fue claramente local. El Málaga acumuló llegadas, encontró espacios y exigió a Jokin Ezkieta, que tuvo que intervenir en varias ocasiones para evitar un segundo tanto que habría complicado mucho más la tarde racinguista.

El Racing intentó responder con Villalibre, Manu Hernando y Andrés Martín, pero le faltó precisión en los últimos metros. La primera mitad dejó a un equipo cántabro incómodo, con dificultades para imponer su ritmo y con la sensación de que necesitaba cambiar algo para recuperar el mando del partido.

Íñigo Vicente cambió el partido

José Alberto movió el banquillo tras el descanso y dio entrada a Íñigo Vicente. El Mago de Derio volvió a demostrar que su presencia cambia partidos. El Racing ganó pausa, claridad y profundidad, y empezó a jugar más cerca del área malaguista.

El empate llegó en el minuto 70. Falta botada por Íñigo Vicente y aparición de Andrés Martín, que conectó un zurdazo espectacular desde fuera del área para mandar el balón a la escuadra izquierda. Un golazo. Otro más en la temporada del extremo, que sigue agrandando su curso histórico.

Andrés Martín vuelve a aparecer

El tanto del empate confirmó una evidencia: Andrés Martín ha sido uno de los futbolistas decisivos del Racing del ascenso. Tras una semana en la que sus lágrimas y sus palabras emocionaron al racinguismo, el atacante volvió a responder en el campo con una acción de enorme calidad.

El Racing, ya liberado tras el ascenso a Primera División, no se conformó con el empate. En los últimos minutos buscó el segundo con Arana, Peio Canales e Íñigo Vicente como protagonistas, aunque el marcador ya no se movió.

Un punto con lectura positiva

El empate deja al Racing con 78 puntos y confirma que el equipo sigue compitiendo incluso después de haber alcanzado el gran objetivo de la temporada. No era un partido sencillo. La semana había sido emocionalmente agotadora y enfrente estaba un Málaga intenso, necesitado y empujado por casi 30.000 espectadores.

Pero este Racing ya ha demostrado muchas veces que tiene carácter. Lo tuvo para construir su liderato, como ya se analizó en la temporada que devolvió al Racing a la élite, y lo volvió a mostrar en La Rosaleda.

La fiesta ya forma parte de la historia. Ahora toca cerrar el curso con orgullo competitivo, con la mirada puesta en Primera y con la sensación de que este equipo, incluso después de tocar el cielo, sigue teniendo hambre.

El Racing ya es de Primera, pero no ha dejado de competir.

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