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El Diario de Cantabria

A puerta cerrada, victoria

El Racing ha ganado los dos partidos en los campos de sport en los que, como sucederá mañana, no han podido acudir los aficionados y ha sumado dos derrotas y un empate cuando sí han podido

El Racing anó 3-0 los dos partidos que, hasta la fecha, a disputado a puerta cerrada en casa. / Hardy
El Racing anó 3-0 los dos partidos que, hasta la fecha, a disputado a puerta cerrada en casa. / Hardy
A puerta cerrada, victoria

En el partido de mañana en Los Campos de Sport se volverá a oír el eco. De nuevo el entrenador de un equipo podrá escuchar lo que su homólogo en el otro banquillo le dice a sus hombres, cualquier palabra subida de tono será escuchada por el árbitro y cualquier grito que pegue uno de los futbolistas tras una entrada se podrá escuchar desde Santa Clotilde. Una vez más, no habrá aficionados en las gradas de Los Campos de Sport porque el avance de la pandemia se mantiene intratable. El permiso para volver a disfrutar del Racing en los partidos contra el Amorebieta y el Real Unión fue sólo un pequeño paréntesis que, en verdad, ni siquiera permitió disfrutar del equipo porque fueron dos de las peores actuaciones del conjunto cántabro en el presente curso.

El equipo verdiblanco ha disputado, hasta hoy, cinco partidos como local. En tres ha podido haber un número significativo de aficionados y en dos no ha habido ninguno porque se han celebrado a puerta cerrada. Y, curiosamente, estos últimos se corresponden con las dos únicas victorias que ha firmado el Racing en Los Campos de Sport hasta la fecha. Es obvio que todo futbolista dirá siempre que prefiere jugar ante miles de espectadores que con el campo vacío, pero los resultados de la presente temporada van por otra dirección.

El encuentro de mañana volverá a ser a puerta cerrada. El mismo Solabarrieta reconoció ayer que eso era un «hándicap» para su equipo porque pocos equipos más en la categoría cuentan con una masa social como la que tiene el Racing. Es su principal factor diferencial. Los Campos de Sport suman puntos porque quien ha acudido al mismo en las últimas temporadas disputadas en Segunda B habrá disfrutado de remontadas de última hora que sólo se explican por la caldera que se monta cuando se huele algo grande. Con esa carta ya no puede jugar el equipo, pero tampoco le está yendo mal jugando en soledad.

Contra el Portugalete pudieron acudir algo más de 6.500 espectadores aunque, finalmente, no fueron ni la mitad. Dos mil menos se permitió entrar ante el Amorebieta y el Real Unión pero en ninguna de las dos citas se llegó al 75% del aforo permitido. Sin embargo, los que fueron se dejaron notar cuando el partido lo demandaba o cuando el cabreo con los jugadores o los dirigentes por el pobre espectáculo que estaban presenciando demandaba un punto de fuga ante tanto cabreo concentrado. Y es que, el Racing ha sido incapaz de ganar ni uno solo de los partidos en los que ha podido contar con el siempre importante apoyo de los suyos. Empató en el debut liguero contra el bando portugalujo y perdió contra zornotzarras e irundarras.

El primer encuentro de todos se benefició del decreto que, por aquel entonces, permitía la ocupación del 30% del aforo, que después fue reducido al 20%. Fue este último el vigente en el mes de diciembre y del que ya pudieron disfrutar algunos clubes cántabros. Sin embargo, coincidió que el Racing no jugó en casa durante todo ese mes. Lo hizo en enero y, tras mes y medio alejado de Los Campos de Sport, disputó allí dos partidos en cuatro días. Y lo hizo con público. Y ambos los perdió de manera clara y merecida.

Los dos encuentros en los que no ha podido entrar ningún aficionado fueron los disputados contra el Alavés B y el Barakaldo. Y ambos los ganó el Racing con claridad. En los dos se quedó con todo el botín ganando, además, con la contundencia que marca los sendos 3-0 que logró. En el primero de ellos no consiguió transmitir una buena imagen pero ésta sí mejoró considerablemente en el encuentro ante los entonces entrenados por Aitor Larrazabal. El equipo no pudo contar con el apoyo de los suyos pero sacó los partidos adelante.

Los futbolistas y entrenadores nunca lo reconocerán, pero quizá haya situaciones en las que prefieran jugar sin público. Sobre todo, cuando, como ahora, la plantilla del Racing ha demostrado sentir tanto la presión que ha enseñado un tembleque de piernas preocupante cuando las cosas no han ido bien. Y, obviamente, ante Amorebieta y Real Unión comenzaron tan mal que en seguida se oyó el ‘runrún’ en la grada que, seguramente, tampoco ayuda a adquirir confianza y mirar al partido y al rival a los ojos. Eso depende de la personalidad de los futbolistas. A unos les puede hacer reaccionar y a otros les puede hundir.

El Bilbao Athletic llegará con Los Campos de Sport vacío y eso, de partida e independientemente de los precedentes de la presente temporada, le beneficia. Ya visitó el coliseo verdiblanco en pretemporada y en aquella ocasión sólo pudieron entrar mil espectadores que sí vieron ganar a su equipo. Algo era algo. Mañana no habrá nadie y el Racing confía en, por lo menos, mantener la dinámica de ganar cuando se oye todo sobre el terreno de juego.

El partido en el campo del Alavés B será el domingo 31 a las 12 horas

El Racing estrenará horario en el partido posterior al que ha de jugar mañana contra el Bilbao Athletic. El Alavés comunicó ayer al club cántabro qué fecha había elegido para el enfrentamiento entre ambos en las instalaciones de Ibaia en Vitoria y, concretamente, se producirá el domingo día 31 a mediodía. Hasta la fecha, el conjunto cántabro no había jugado a esa hora esta temporada. De hecho, no juega en horario matinal desde que consiguiera el ascenso en Son Malferit, cuando le tocó jugar bajo el intenso calor mallorquín. En la capital vasca le esperará todo lo contrario porque se caracteriza por su intenso frío en invierno. Jugar a mediodía garantiza, por lo menos, hacerlo cuando más efecto puede hacer el sol.

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