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El Diario de Cantabria

«Puede pasar cualquier cosa»

  • Aitor Buñuel cree que, cuando se retome la liga, «todo va a ser totalmente distinto»  
  • Cee que, tras el repentino parón, «las rachas se cortan y empezará una mini liga», por lo que anima a «aprovechar esta situación»
Marcos Chena, supervisando el trabajo individual de Aitor Buñuel durante el entrenamiento de ayer. / lFP
Marcos Chena, supervisando el trabajo individual de Aitor Buñuel durante el entrenamiento de ayer. / lFP
«Puede pasar cualquier cosa»

Aitor Buñuel estudió para lateral derecho. Y es lo que ha sido siempre a lo largo de su aún incipiente carrera. Sin embargo, poco antes del parón, tuvo que pedir los apuntes a sus compañeros centrales, ya que José Luis Oltra le eligió a él para reforzar el centro de una zaga que pasó a tener cinco hombres. Es cierto que entonces se acumularon bajas en esa posición que obligaron a buscar una solución de urgencia, pero no es descabellado que el futbolista navarro vuelva a ejercer ese rol cuando se retome la competición. Por ahora, el entrenador no le ha dado pistas, pero sabe que es factible. Comenzará a recibirlas conforme avancen las semanas de trabajo.

La temporada quizá más importante de la carrera de Aitor Buñuel está siendo una temporada rara. En su equipo le han ido muy mal las cosas, pero en la selección española sub 21 iba todo rodado. Incluso había pasado a ser el titular en el puesto del dos e iba derecho a la disputa de unos Juegos Olímpicos. De hecho, sus mejores partidos a lo largo de este curso habían sido con la camiseta del combinado estatal, ya que con el Racing no le han terminado de salir bien las cosas. Ha tenido fases incluso muy malas pero siempre ha tenido un puesto reservado. Han pasado tres entrenadores y nadie se ha atrevido a apartarle del once. Sus razones tendrían.

Es Buñuel uno de los jugadores que termina contrato el próximo treinta de junio. Y también uno de los que no va a continuar. Durante mucho tiempo, ha asegurado que le gustaría seguir pero nunca daba detalles de cómo iba la renovación porque eran cosas que dejaba en manos de su representante. Por el otro lado, Chuti Molina afirmaba ser optimista porque, además, presumía de tener una gran relación con el agente del jugador. Con todo, estamos ya en la segunda quincena de mayo y nada se ha movido a ese respecto. Se da por hecho que ya lo tiene hecho con otro club pero es difícil que todavía salgan estas cosas a la luz cuando todavía queda liga por delante. Restan once jornadas y al futbolista navarro le gustaría dejar al equipo en Segunda División.

Lo mejor es que cree que es posible. De hecho, incluso cree que, deportivamente hablando, el parón y la interrupción absoluta de la competición durante prácticamente tres meses puede dar al conjunto cántabro una oportunidad que era difícil haber visto si todo se hubiera desarrollado con normalidad. Sobre todo, porque, como recuerda, «cuando se retome la liga todo va a ser totalmente distinto». Será como empezar de cero y quien iba disparado quizá se vea frenado y a quien parecía que todo le salía mal le pueden empezar a salir bien las cosas. Por ejemplo, en el Racing sueñan con un giro de 180 grados y con comenzar a ser él quien gana partidos y puntos rondando el descuento. Porque sufrir golpes en las postrimerías del partido es algo que llevó encima hasta casi el final. No le sucedió en Soria, donde disputó su último partido, pero sí siete días atrás, cuando se midió al imparable Zaragoza y no se llevó la victoria por el enésimo gol en el descuento. Con haber perdido sólo la mitad de puntos que se le han ido más allá del minuto 85, estaría peleando de lleno por la salvación.

Entiende Aitor Buñuel que tras un parón semejante con, además, un estricto confinamiento en medio, lo normal es que «las rachas se corten y se empiece una nueva mini liga en la que puede pasar cualquier cosa». Posiblemente, se den resultados que habrían resultado extraños tiempo atrás y se pueden escribir remontadas milagrosas difíciles de explicar sin una pandemia de por medio. Y el Racing quiere escribir una historia así. Está decidido a intentarlo y «aprovechar esa situación para dar un golpe encima de la mesa». Es consciente de que «hay gente» que piensa que el equipo de Oltra tiene «pocas posibilidades», pero asegura que dentro del vestuario sí creen en la remontada y, de hecho, afirma que están «convencidos» de que lo van a conseguir.

mucha confianza. Con esa fe, el día a día es más llevadero. Estar ya derrotado lo haría todo más pesado y durante todo este tiempo habría hecho más complicado mantener la cabeza alta. Por eso asegura que acuden a los entrenamientos con «mucha ilusión» y también «mucha confianza» en alcanzar el objetivo. Para conseguirlo, es fundamental acertar en este periodo de puesta a punto que comenzó el pasado lunes porque el Racing va a tener que llegar incluso más preparado que los demás. «Todos unidos, tanto el equipo, como la afición y todo el club vamos a conseguir la permanencia en Segunda División», sostiene el defensor criado en la factoría de Tajonar.

Buñuel fue de los que marchó a su tierra cuando se decretó el confinamiento, por lo que lo aprovechó para «pasar tiempo con la familia». Precisa que también siguió, al igual que sus compañeros, «entrenando muchísimo con sesiones virtuales con los entrenadores y los compañeros y también otras individuales». Gozó también de más tiempo del habitual para mantener sus estudios y, «en definitiva», recalca que ha sido «un tiempo diferente», toda una experiencia que ya va pasando y que bueno sería que quedara relegada a una esquina de la memoria, a una simple anécdota que contar a generaciones futuras.

Viniendo de semejante túnel, el defensor verdiblanco asegura estar «muy feliz de volver a pisar el verde», algo que llevan haciendo desde el pasado sábado con intensos entrenamientos con una importante carga física. «Fue larga la espera», recuerda Buñuel. Aún así, el retorno todavía ha sido sólo ha medias porque confiesa que es «muy extraña la sensación de ver a tus compañeros y no poder abrazarles y entrenar con ellos». Todo está vedado por ahora. Se ejercitan sin tocar a nadie y sobre una parcela del terreno de juego reservado en exclusividad. Coinciden seis sobre el campo y pueden lanzar alguna broma de vez en cuando o una sonrisa cómplice, pero poco más. Es lo que manda y ordena el protocolo. Con todo, Buñuel se queda con que, «poco a poco, el grupo irá aumentando para también ir cogiendo la forma y llegar al doscientos por cien al principio de la temporada». De hecho, es probable que a partir de la próxima semana ya se pueda empezar a realizar ejercicios en grupo durante las sesiones de trabajo. Será un paso más.

Durante estos primeros días, Buñuel afirma haber tenido «buenas sensaciones». Detalla que ha habido «sesiones más físicas» con el fin de recuperar hábitos perdidos y adquirir tono físico y muscular pero también otras «con balón que se disfrutan mucho». Incluso se lo pasan bien. «A nosotros, lo que más nos gusta es la pelota», reconoce el defensor navarro. No se pueden apartar del camino marcado en el protocolo enviado por La Liga. Al menos, en el interior de las instalaciones Nando Yosu. Fuera, los futbolistas pasan a ser como los demás. Y Buñuel cree que hay que seguir «actuando con responsabilidad y siguiendo las recomendaciones de Sanidad tomando todas las precauciones posibles, ya que siempre van a ser pocas». De esta manera, confía en que pronto «se vuelva a la normalidad sin que se genere un repunte de casos». «Hay que ser responsables para que todo avance en la línea correcta y dentro de poco estemos todos juntos de nuevo», concluye.

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