24.06.2021 |
El tiempo

A por la primera victoria

El Racing pretende lavar este mediodía en Lezama su mala imagen de siete días atrás | Se mide al Bilbao Athletic, supuesto rival directo en la lucha por los primeros puestos | Lo más probable es que rozada repita esquema

El Racing intentará este mediodía conseguir su primera victoria de la temporada. / Hardy
El Racing intentará este mediodía conseguir su primera victoria de la temporada. / Hardy
A por la primera victoria

Es sólo la segunda jornada liguera. La temporada acaba de empezar pero ya empiezan las prisas. Haber conseguido sólo un empate sin, además, haber merecido más y tras haber transmitido unas sensaciones preocupantes hace que el Racing acuda hoy a Lezama con necesidad. Es cierto que queda un universo por delante, pero en una realidad en la que los puntos de la primera fase se arrastran a la segunda y en la que todo es más corto y urgente que de costumbre, verse con uno o dos puntos tras las dos primeras jornadas sería una puerta abierta a la entrada de la ansiedad y la inseguridad en un equipo con ambiciones. Y eso es algo de lo que hay que escapar a toda costa porque, una vez dentro, ya resulta imposible expulsarlas en todo el campeonato. Siempre están ahí, agazapadas para salir en cualquier momento y al primer revés que sufra el equipo.

Necesita el Racing una buena victoria después de tres decepcionantes partidos en Los Campos de Sport, dos de ellos de pretemporada y uno de temporada. Si en todos hubiera habido puntos en juego, el balance habría sido de sólo dos puntos sobre nueve. Y son cifras dramáticas para haber jugado en casa. Lo bueno es que sólo valieron los tres últimos y que hoy está ante la posibilidad de conseguir un triunfo de mérito. Tendrá delante a un equipo que, en principio, ha partido con la intención de pelear también por lo máximo. Lo hará en su propia casa y después de haber empatado también en la primera jornada. Las necesidades y las urgencias, por lo tanto, estarán repartidas.

La diferencia es que el Bilbao Athletic es un filial, que los filiales tienen claro que siempre van de menos a más y que, sobre todo, no tienen encima la presión que sí tiene el Racing. Por eso los duelos contra este tipo de equipos siempre cuentan con un desequilibrio difícil de corregir a no ser que, directamente, se les ponga a un lado para que jueguen entre ellos. Eso nunca va a suceder, pero hay quien lo pide y lo seguirá pidiendo, pero, mientras tanto, están ahí. De hecho, todas las quinielas ponen a dos equipos dependientes como máximos favoritos a dar guerra al conjunto cántabro en este subgrupo. El tiempo lo dirá.

La última victoria del equipo de Rozada hasta la fecha fue, precisamente, contra el Bilbao Athletic. Fue en Los Campos de Sport y se saldó con la victoria verdiblanca por la mínima gracias a un gran gol de Álvaro Bustos en un lanzamiento de falta. Aquello sucedió hace un mes. Aún quedaba tiempo para seguir trabajando y mejorando diferentes aspectos. El Racing había transmitido, en líneas generales, una buena imagen y, manteniendo una buena evolución, transmitía la confianza de que en verdad iba a llegar bien al inicio liguero. Sin embargo, a partir de ahí todo se torció y ha dado la impresión de que dicha evolución ha sido negativa. Lo visto hace siete días, sobre todo en el primer tiempo, no pudo resultar más decepcionante. Incluso fue bochornoso. Por eso hay una imagen que corregir. Lo de hoy va más allá de lo puramente material.

Y lo cierto es que el rival que va a tener delante e incluso el escenario donde va a jugar se antojan ideales para ese lavado de imagen que necesita el Racing. En el campo de en frente estará el Bilbao Athletic, que no es uno de esos equipos que lo empeña todo al fútbol directo y sin contemplaciones y que también propone un juego que le puede venir bien al deseo racinguista de ser un equipo que presione alto, con intensidad, y robe rápido. Normalmente no lo va a poder hacer porque los contrarios no se la van a jugar y van a enviar un balón en largo a las primeras de cambio, pero eso, de partida, no lo va a hacer el filial rojiblanco. Además, el partido se disputará sobre un césped perfectamente cuidado y un campo con unas dimensiones correctas y similares a las de Los Campos de Sport. Todo parece de cara. Incluso la talla del oponente, un rival directo que debería aportar la motivación necesaria para percatarse de estar jugando uno de esos partidos que pueden quedar marcados durante el resto del curso.

La mejoría en el Racing se antoja lógica y obligada teniendo en cuenta que suma una semana más de trabajo con todos esos jugadores que llegaron a última hora. De hecho, los últimos días han sido los primeros en los que, por vez primera tras prácticamente dos meses y medio desde que empezó a trabajar Rozada como entrenador verdiblanco, ha tenido a todos sus jugadores, ya que Soko llegó por fin a Santander el pasado miércoles. Hoy no jugará porque le falta incluso conocerse bien el nombre de sus compañeros, pero sí podría hacerlo Adrián Balboa, que estaba en la situación del camerunés hace una semana. O incluso peor porque ni siquiera tenía la burocracia completada. No jugó contra el Portugalete porque faltaba un papel que hoy ya tiene, pero era un recién llegado que necesitaba tiempo. Hoy, tras dos semanas completas siguiendo la rutina del grupo, a buen seguro que saldrá al terreno de juego a empezar a enseñar lo que tiene.

Quienes también han de dar un paso al frente son Nana y Cedric, que llegaron la última semana de mercado. Ellos ya debutaron en la primera jornada y el primero incluso lo hizo con gol. Hoy apuntan a titulares. Cómo lo harán dependerá del sistema por el que apueste Rozada para intentar llevarse todo el botín de Lezama. El pasado domingo jugó con carrileros en lugar de extremos porque le faltaban Camus y Soko. Hoy ya tiene al primero de ellos tras haber entrenado con normalidad desde el lunes. Está por ver que vaya a ser ya titular, pero es una alternativa más que, en el momento que salga a jugar, puede cambiar la dinámica del encuentro.

La parte negativa es que Álvaro Bustos y Pablo Andrade terminaron el primer partido liguero con molestias y eso les ha hecho estar toda la semana entre algodones. Está por ver el verdadero estado en el que llegan. En el caso de que el brasileño finalmente deba tomárselo con calma, ya está dispuesto a ayudar Joan Maynau, que fue de los primeros fichajes en cerrar el Racing pero de los que menos ha entrenado al haber enlazado dos lesiones. Contra el Portugalete ya estaba en la convocatoria pero por hacer bulto. Habría sido arriesgado sacarle al ruedo. Sin embargo, hoy, con una semana más de trabajo, no sería descartable que entrara en acción. Lo que está por ver es cuál es su estado de forma y de ritmo. No ha jugado ningún amistoso y eso se nota. Y es importante no acelerar las apariciones porque si uno no está bien, luego se pueden generar inseguridades que le hagan parecer peor futbolista de lo que de verdad es. No es fácil elegir los momentos.

El jueves fue el primer día que Javi Rozada pudo contar con todo el equipo que va a tener a sus órdenes en los próximos meses. No está mal para llevar casi ochenta días al frente del proyecto. Aún así, su situación incluso es posible que sea más llevadera que la de Joseba Etxeberria, que es quien está al frente del Bilbao Athletic. Éste está siempre pendiente de los jugadores que se lleva el primer equipo. El técnico guipuzcoano ya se ha despedido de Sancet mientras que siempre está pendiente de lo que sucede con Unai Vencedor y Zarraga, lo que resiente su centro del campo. A esto hay que sumar que Morcillo incluso ya ha marcado como ‘león’, por lo que todavía aumenta más la sensación de nuevo ciclo que vive el filial rojiblanco. Si ya de por sí los equipos dependientes suelen ir de menos a más, más aún le puede suceder al conjunto rojiblanco este año. De este modo, se puede decir que es un buen momento para presentarse en Lezama y llevarse todo el botín. Bueno sería.

El primer paso sería enseñar, por lo menos, que el equipo tiene unos pocos conceptos claros, algo que no quedó muy claro en el partido de hace siete días. Mostrar una hoja de ruta y enseñar de qué manera quiere ganar el partido sería una buena manera de empezar. Y, por encima de todo, no entregar 45 minutos de mala manera como sucedió contra el Portugalete. Es fundamental que los hombres de Rozada comiencen la contienda demostrando que quieren ir a por todo el botín, que aparezcan intensos y demostrando que la mayoría lleva más de dos meses de trabajo y, por lo tanto, con el motor lleno de caballos. Según lo que dijo el propio técnico en su comparecencia del viernes, el equipo va a jugar «con tres por dentro y dos delanteros». Es decir, que lo va a hacer con tres centrales siendo Gil uno de ellos en detrimento de Mantilla. Se va a repetir el dibujo pero lo que no se ha de repetir es la actitud.

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