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El Diario de Cantabria

Preparados para jugar también en el barro

Sainz Maza reconoce que están jugando mejor contra los filiales pero ve al equipo capacitado para otro tipo de rivales y campos

Íñigo Sainz Maza perseguido por Benktib. / Hardy
Íñigo Sainz Maza perseguido por Benktib. / Hardy
Preparados para jugar también en el barro

Si algo ha caracterizado a la pretemporada racinguista es el perfil de la mayoría de sus rivales. Hasta la fecha, ha disputado seis partidos y tres de ellos han sido ante filiales. Quedan otros dos antes de que arranque la competición oficial y uno de ellos será ante otro equipo dependiente. En la cuneta han quedado ya Real Sociedad B, Bilbao Athletic y Sporting B y queda todavía enfrentarse al segundo equipo del Alavés mañana. Quizá no sea una representación de lo que después se va a encontrar el equipo una vez que empiece a haber puntos en juego, pero el año tan especial que estamos atravesando no permite jugar contra quien uno quiere, sino contra quien uno puede.

Lo cierto es que el equipo de Javi Rozada ha mostrado mejores prestaciones cuando ha jugado contra un filial. Quizá porque también propone más y practica un juego que le puede ir mejor al equipo verdiblanco, que sufrió en La Caseta contra el Laredo y, sobre todo, en Les Caleyes ante el Lealtad y un poco menos en La Albericia contra la Gimnástica. Es posible que haya dado pistas durante esta prolongada fase de preparación y puesta a punto que puede ser un equipo en casa y otro fuera y que puede sufrir cuando le toque jugar a domicilio. No sería lo aconsejable en una temporada tan extraño en la que cada punto cuenta.

Iñigo Sainz Maza, uno de los canteranos que ha promocionado desde el filial sabiendo desde el principio que, salvo que quemara una traca tremenda durante la pretemporada se iba a quedar en el primer equipo, reconoce que «la mayoría» de rivales que han tenido han sido filiales y que, en líneas generales, ellos han estado «mejor jugando contra ellos». Y admite que la realidad de la competición será diferente porque en el grupo en el que han quedado encuadrados se toparán con «otro tipo de equipos que suelen buscar otro tipo de juego». El Racing ya tiene experiencia sobre lo que se puede encontrar. También Javi Rozada porque en su debut en la categoría con el Oviedo B ya tuvo que hacer una ronda por todos esos campos vascos donde todo equipo local resulta competitivo. Con todo, el medio centro de Ampuero tiene muy claro que el equipo va a estar y está «capacitado para afrontar este tipo de partidos y no va a tener ningún problema para sacarlos adelante».

Lo que quizá le vaya a faltar en esta pretemporada tan particular son más pruebas semejantes a las de La Caseta y Les Caleyes para profundizar en la preparación de esos partidos en un espacio reducido y en un contexto más propio de categorías incluso inferiores. De hecho, los dos partidos que quedan hasta que arranque la liga serán en Los Campos de Sport, mañana contra el Alavés B y dentro de ocho días contra el Amorebieta, uno de esos equipos llamados a convertirse en la sorpresa de la temporada. Admite Sainz Maza que en esos terrenos de juego habrá que estar «más atentos al juego aéreo y a las caídas». Además, los partidos demandarán en dicho espacio una «mayor fortaleza física» para la que creen estar «preparados». «Habrá que preparar los partidos de manera diferente a como se haría para jugar en El Sardinero pero tenemos claro que vamos a salir a ganar todos los partidos y con el objetivo de llevarnos siempre los tres puntos para casa», explica.

Formar grupo. Cada punto va a resultar fundamental en esta temporada tan extraña y con un formato que impide relajarse. De hecho, con el fin de llegar al primer día en plenitud de forma, el Racing programó una temporada de algo más de dos meses que a los jugadores, como reconoció Martín Solar el pasado miércoles, se les está haciendo larga. Sin embargo, Sainz Maza lo asume con cierta resignación y, de hecho, ve «normal» esta importancia que se ha querido dar a esta fase del curso. Recuerda que, en condiciones normales, «la liga ya habría comenzado», pero ahora quedan todavía otras dos semanas. Por eso sólo queda verle el lado bueno, que va incluso más allá del estado físico que permite adquirir. «Nos ha venido bien para formar grupo y estar todos más metidos», especifica.

A nivel personal, el jugador de Ampuero asegura sentirse «bien» y, de hecho, destaca que tampoco está habiendo grandes problemas físicos durante la pretemporada a pesar de su dureza. «En general, todos nos encontramos bien y con ganas de empezar ya la temporada», confirma el jugador cántabro. Y es que, éste recuerda que toda pretemporada «está para probarte y coger gasolina para la temporada» y, en su opinión, es lo que están consiguiendo. Es algo que se verá mejor con el tiempo y por eso considera que se irá viendo poco a poco el mejor nivel del equipo. Admite que en los seis amistosos que ha disputado el equipo se han mostrado irregulares y que, dependiendo de en cuál se fije uno, han jugado «mejor en la primera parte o en la segunda». Es algo que se irá acabando. Cada vez se van a parecer más a lo que van a ser durante el curso porque van a estar «físicamente mejor» y serán «más competitivos en ambas partes».

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