20.10.2020 |
El tiempo
martes. 20.10.2020
El tiempo
El Diario de Cantabria

RACING

Preparado para lo bueno

Figueras completó sin problema los 55 minutos que había acordado previamente que iba a jugar  segura que, tras el gol del Oviedo, «se vio otra vez al Racing de la primera vuelta»

Jordi Figueras, sobre el césped de uno de los campos de las instalaciones Nando Yosu. / J.R.
Jordi Figueras, sobre el césped de uno de los campos de las instalaciones Nando Yosu. / J.R.
Preparado para lo bueno

Más allá de los últimos 25 minutos de partido, que por fin despertaron al Racing que todo el mundo está esperando de vuelta, la mejor noticia del partido de Oviedo fue la reaparición de Jordi Figueras. Había tenido que pedir el cambio durante el partido contra el Tudelano de hace algo más de un mes y, desde entonces, se había mantenido en el dique seco. Fue víctima de una nueva rotura de fibras pero los plazos se han cumplido de manera escrupulosa. Desde un principio afirmó el propio Iván Ania que el objetivo era que pudiera disputar los dos últimos partidos antes del playoff para que llegara a los mismos con el ritmo adecuado y en el Carlos Tartiere ya disputó cincuenta y cinco. Es fácil pensar que el próximo domingo contra el Logroñés vayan a ser noventa.

«Al principio me costó un poco porque volver de una lesión es siempre complicado, pero ya habían pasado cuatro semanas desde el último partido y es tiempo suficiente para recuperarse», admitió ayer, casi 24 horas después del envite, el central catalán. Subrayó que ahora lo que le toca es «ir cogiendo confianza en todos los movimientos y, sobre todo, el ritmo de partidos, que es lo más importante». En su opinión, la prueba que superó este pasado fin de semana fue importante porque, además, delante tuvo a un rival exigente e «intenso». Tanto es así, que incluso entendió que volver en Oviedo incluso podría ser «peligroso», pero había que probar. Y probaron y salió bien. Figueras ya es uno más y eso es fundamental con vistas a lo que viene, ya que es un jugador capital.

Suele ser el central catalán un tipo que ve los vasos medio llenos y, en ese sentido, sacó buenas conclusiones del envite disputado en la capital asturiana. En primer término, destacó que había sido «muy disputado» en su primera mitad. Sobre todo, «en cuanto a la posesión se refiere». «Quizá ellos tuvieron dos acercamientos más peligrosos que los nuestros, pero fue una primera parte igualada», recalcó. Tras el paso por vestuarios, admitió que el Vetusta comenzó «muy, muy bien». «Tuvieron un par de contras bastante importantes», recordó. Finalmente, lograron adelantarse en el marcador y, a partir de ahí, la cosa cambió.

«Tras ese gol, se vio otra vez al Racing que fuimos en la primera vuelta y en algunos tramos de la segunda», subrayó. Sobre todo, valoró la ambición del equipo, lo que quedó reflejado en las ocasiones que fue capaz de construir el conjunto cántabro. «Tuvimos cuatro o cinco muy claras que, por circunstancias, no entraron», lamentó. Se refería a la que dio Nico Hidalgo al palo, a la que sacaron a Mario Ortiz bajo palos, a alguna «parada bastante buena del portero» y, obviamente, al gol del empate. El defensor verdiblanco consideró que, al final, hicieron méritos para haberse llevado «la victoria». «Al final, nos fuimos con un empate que nos dejó buenas sensaciones por, sobre todo, los últimos minutos», añadió.

Son veinte minutos a los que le toca aferrarse al racinguista para afrontar la fase de ascenso con garantías, confianza y toda la ilusión que le quepa dentro. Porque el juego del equipo ha estado lejos del esperado e incluso del marcado durante buena parte de la campaña. De hecho, el que mostró en el primer tiempo de Oviedo siguió sin transmitir demasiadas cosas, pero algo se activó en cuanto se volvió a ver por debajo en el marcador. No se podía permitir otra derrota consecutiva y, tras ese tanto inicial de los oviedistas, de nuevo volvió a surgir la chispa. 

La reacción coincidió también con el cambio introducido por Ania. Estaba preparado para saltar Sergio al terreno de juego pero en ese momento marcó el Oviedo, por lo que el técnico cambió de planes e introdujo a Nico Hidalgo. Con esto, Cayarga se fue a banda izquierda, Enzo a la media punta y Noguera al medio centro. Y la maquinaria funcionó como en sus mejores días. ¿Fue gracias a las modificaciones al amor propio del equipo que, tras verse por detrás, apretó por fin el acelerador? «Cuando te ves por detrás, siempre das ese plus extra que hay que dar para intentar remontar. Lo que está claro es que dimos un paso adelante porque, además, nos quedó un once muy ofensivo», destacó Figueras. 

«A partir de su gol, el partido fue un monólogo nuestro», recalcó el central. Puso el acento en que Enzo es un futbolista que «se mueve bien entre líneas si tiene espacios», a lo que hay que sumar que quedaron dos bandas «con mucha velocidad» y «con una referencia arriba como Dani (Segovia)». En su opinión, se mezcló todo porque, como futbolista, tiene claro que, cuando el equipo recibe un gol, «lo primero que se te pasa por la cabeza es ir a empatar y así lo hicimos». Admitió que lo mejor habría sido que «la reacción hubiera llegado antes para ir a por el partido antes de que ellos marcaran el gol», pero también insistió en que, hasta ese momento, «el encuentro estaba siendo bastante igualado».

En lo que no suele estar de acuerdo Figueras es en las críticas que a menudo recibe el juego del equipo, sobre todo durante la segunda vuelta. Y ayer no cambió la cosa. «No tengo esa percepción», dijo. Así, recordó que, más allá del encuentro de Oviedo o de Leioa, «también hubo partidos en los que el equipo estuvo bien y que igual se vieron empañados por diez minutos en los que no estuvo fino por lo que sea». Y pone el ejemplo del envite ante el Tudelano, justo cuando él cayó lesionado. «Está claro que hay que ser autocrítico, pero en la segunda vuelta también tiene que ver la forma de jugar de los equipos rivales, ya que unos han ido a presionar arriba y hemos intentado superar esas líneas de presión a veces con acierto y otras no».

En el fondo, algo que ha cambiado respecto a meses atrás es el acierto. Durante la primera vuelta, el Racing solía marcar pronto y entonces el encuentro adquiría mayores facilidades. Últimamente, el Racing está careciendo de acierto y eso es algo que, en el fondo, sí preocupa al cuerpo técnico, tal y como lo reconoció el propio Ania tras ver a su equipo fallar dos claros manos a mano en el primer tramo del encuentro ante el Gernika. Con todo, Figueras considera que «lo importante es crear las ocasiones, ya que, si no las tienes, es cuando puedes estar seguro de que no vas a meter goles». Admitió que ahora están pasando una fase de no aprovecharlas pero dejó claro que tienen «confianza en toda la gente de arriba porque son jugadores decisivos». «En este momento no están teniendo acierto de cara a gol en varias ocasiones que hemos tenido, pero en ningún momento nadie puede pensar que no vayan a entrar el día clave», explicó. Figueras se apoya así sobre una trayectoria difícilmente discutible que, como ya ha dicho alguna vez, debería servir, cuando menos, para ganarse la confianza del personal: «Nosotros confiamos en lo que estamos haciendo porque los números están ahí y hay que confiar en este grupo porque lo ha demostrado con méritos propios».

Mismo patrón. Con todo, tampoco queda ya mucho tiempo para disgresiones porque el playoff está a la vuelta de la esquina. La próxima semana a estas horas, el Racing ya sabrá contra quién se la va a jugar y si lo hará primero en El Sardinero o a domicilio. Antes de la última jornada liguera, ya se sabe que el Atlético Baleares es otro que estará en el bombo mientras que, de los otros dos grupos, son el Recreativo y el Fuenlabrada quienes parece que mejor lo tienen. «He visto la manera que tienen de jugar esos tres equipos y todos tienen un patrón bastante parecido, ya que son equipos que intentan golpear en largo, con gente grande arriba que apuesta por las segundas jugadas y espera a un contragolpe o a una acción a balón parado», explicó el defensor catalán. Tan claro lo ve, que apunta que su equipo es el que, de los que tienen más boletos para estar en la eliminatoria de campeones, «intenta jugar más a fútbol». 

De este modo, el exdefensor del Betis recordó que una de sus «mayores virtudes» es cuando son «capaces de encontrar a gente por dentro superando líneas». A partir de ahí, entiende que son «un equipo muy difícil de defender». Con todo, recordó que todo dependerá de quién se les ponga delante. También es cierto que el Racing ha sufrido esta temporada con equipos que les juegan como, según él, juegan aquellos que podrían cruzarse en su camino. Él tiene experiencia y recordó que, ante ese tipo de juego, «lo importante no es la primera, sino la segunda jugada», por lo que hay que estar «bien colocados en el terreno de juego para anticiparse a posibles caídas de los delanteros y a donde vaya a caer el balón». 

Antes de esos dos partidos donde habrá toda una temporada en juego, tocará medirse al Logroñés. No sabe Figueras si Ania se tomará el partido reservando a los hombres que posiblemente estén en el once el primer partido de playoff o si se lo tomará como un ensayo general. «Él sabrá qué es lo mejor»», apuntó el defensor del Racing. Lo bueno, en su opinión, es que «sabe que puede contar con todos porque durante la liga se ha visto que, esté quien esté en el campo, el equipo da la cara en todos los partidos».

Preparado para lo bueno
Comentarios