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El Diario de Cantabria

RACING - FUENLABRADA

Otro partido vital

  • El Racing recibe a primera hora de esta tarde a un Fuenlabrada crecido tras ganar al líder y consolidarse en la zona alta de la tabla
  • Kitoko podría ser la gran novedad del once para formar junto a Sergio en el doble pivote
Iñaki Olaortua volverá hoy al once inicial por el sancionado Alexis. / Cubero
Iñaki Olaortua volverá hoy al once inicial por el sancionado Alexis. / Cubero
Otro partido vital

El partido es a las cuatro, un horario raro. Se jugará un viernes, más extraño aún. Debe ser para que en China no se pierdan un Racing - Fuenlabrada. Todos pendientes. Lo importante es que haya fútbol a todas horas para que la ruleta no se detenga. Hagan sus apuestas, dennos su dinero, arruínense. Hay partido a las doce, a las cuatro, a las seis y media y a las nueve. El tiempo justo para comer un bocadillo. Lo importante es que siempre haya algo a lo que meter dinero para perderlo. La banca siempre gana. Es la única certeza. Ninguna tienen, en cambio, los dos protagonistas encargados de escribir la historia y repartir el botín. Menos aún el equipo que hoy ejercerá de local. No puede dejar escapar nada. Lo suyo es pura necesidad, como la del que pide unas monedas para echar a la máquina en busca de una última oportunidad. Al Racing le quedarán más, pero no se puede despistar.

El equipo verdiblanco va a estar obligado en todo lo que queda de campeonato a convivir con la necesidad. Tras la triste derrota del pasado domingo en Elche, ha vuelto a caer a puestos de descenso, lo que hace que vuelva a presentarse en El Sardinero obligado a ganar para no quedarse descolgado ni sumido en un mar de dudas, preguntándose a sí mismo para qué sirvió cambiar de entrenador si no se percibe ninguna mejoría ni en el campo ni en la clasificación. No se puede permitir el Racing estar otros dos meses sin conseguir una victoria. Éstas tienen que llegar de manera más frecuente y, cuando se viene de caer, sólo queda levantarse y sumar tres puntos que borren la última experiencia del Martínez Valero. Sí, es cierto, otra vez no es ninguna final, pero como si lo fuera.

El equipo que hoy visita Los Campos de Sport es el Fuenlabrada. Así, de primeras, no es un nombre que meta miedo. No se trata de ningún grande venido a menos que en cualquier momento puede enseñar su aguijón, sino de un equipo acostumbrado a estar en Segunda B o incluso en Tercera. Apenas había tocado antes el fútbol profesional y consiguió el ascenso, al igual que el Racing, la pasada temporada y a la primera. Ambos avanzaron en paralelo, sin cruzarse hasta haber alcanzado su objetivo. Finalmente lo hicieron por obligación, en esa molesta eliminatoria que disputan los dos equipos que han alcanzado la meta antes que los otros dos que les acompañarán. Es el precedente más cercano entre ambos contendientes y el saldo es claramente ventajoso para el equipo del sur de Madrid.

Esa inocua experiencia en El Sardinero hará que el Fuenlabrada no se presente de nuevas en un campo que hace apenas diez años veía desde muy lejos, como si de otra dimensión se tratara. Será una experiencia válida porque, además, buena parte de los jugadores que pertenecían al equipo azulón la campaña pasada no sólo siguen estando en el equipo, sino que forman parte importante de él. Tanto es así, que el once inicial que suele comenzar los partidos es prácticamente idéntico al que salía a competir en Segunda la campaña pasada La continuidad es absoluta. También la de su entrenador.

Cuando el conjunto azulón confirmó que iba a mantener el bloque que les había llevado al fútbol profesional, hubo quien les tachó de locos porque entendían que con esos jugadores no les iba a dar para mantenerse en Segunda División. Sin embargo, no sólo están consiguiendo resultar competitivos y dar la cara, sino que llevan instalados en la zona noble de la tabla desde el primer día. Navegan a buen ritmo y, de hecho, se van a presentar en Santander después de haber ganado al todopoderoso líder. En Fuenlabrada están viviendo un sueño y no quieren despertar. Quieren saber hasta dónde les puede llevar. Es lógico que en los últimos meses se hayan acordado mucho de lo conseguido por el Mallorca el curso pasado, cuando también fue un recién ascendido y subió a Primera sin esperar a nadie. El sueño húmedo de los fuenlabreños es repetir la historia, pero todavía están a mitad de camino.

El Racing, que apostó por cambiar a buena parte de su equipo creyendo que acertaba incorporando a jugadores con experiencia en el fútbol profesional, está malviviendo. Está pidiendo por las esquinas porque le está costando avanzar. Está muy necesitado, a punto de formar parte de la cuadrilla de ‘Los olvidados’ de Buñuel.

El Racing no quiere caer ahí, quiere asomar la cabeza, dar un salto de calidad y salir del pozo. Para eso apostó por el cambio de entrenador hace un mes. Es un movimiento que, cuando menos, suele conceder una reacción inmediata, pero no está siendo el caso. Aún no se percibe apenas la mano de Cristóbal y desde el vestuario ya ha salido el peligroso mensaje esta semana de que hay que tener paciencia. Lo que sucede es que cada vez hay menos tiempo. A lo que quizá están esperando es a que llegue el mercado invernal y el director deportivo pueda corregir sus errores del verano. Porque el paso de las jornadas ha dejado claro que el mal de este equipo es estructural y no está en el banquillo. Por eso el mínimo asomo de crítica que se ha escuchado esta temporada en El Sardinero no fue dirigido al entrenador, sino al propio encargado de construir el equipo.

Cristóbal está contando con prácticamente los mismos futbolistas que usaba Ania, está manteniendo su mismo esquema de juego e incluso recurriendo a soluciones de urgencia similares, como la de retrasar la posición de Cejudo para jugar de medio centro y, de esta manera, encontrar a alguien capaz de tener la pelota y moverla en la sala de máquinas. Es una figura que no tiene la plantilla, que echa de menos y que por eso se la ha tenido que inventar.

Retorno de Buñuel. El hecho de que, a pesar de la mala trayectoria que viene marcando el equipo, los jugadores que están acumulando la práctica totalidad de los minutos sigan siendo los mismos hace evidente el escaso margen de maniobra que le queda al entrenador. Es probable que hoy Cristóbal recupere a Aitor Buñuel y que pruebe a una nueva pareja de medio centros prácticamente por obligación. En Elche ya dio el paso de dejar sentado a Mario Ortiz, que era una figura clave para Iván Ania, para meter a Sergio, el único futbolista capaz de dar algo diferente en la sala de máquinas. Su compañero fue Toribio porque da la sensación de que éste va estar siempre en el verde con el entrenador cordobés. Aún no ha mostrado gran cosa, pero siempre está ahí. O, al menos, lo ha estado, ya que hoy es posible que no juegue de partida. Esta semana sólo ha terminado el entrenamiento de ayer y de los dos anteriores se marchó precipitadamente, por lo que puede estar pidiendo un descanso. 

De esta manera, todo apunta a que habrá una novedad en el doble pivote. En principio, estará formado por Sergio y Kitoko, la pareja favorita de Iván Ania el curso pasado, cuando militaban en Segunda B. Apenas pudo usarla porque el jugador belga se pasó más tiempo lesionado que disponible, pero cada vez que tuvo la oportunidad, la alineó. Por lo tanto, el Racing va a poner en escena a una pareja de medio centros que el curso pasado jugaba en la categoría de bronce para medirse a un equipo cargado de futbolistas que hacían lo propio hace doce meses. El duelo se da hoy pero se podría haber dado hace un año.

Cristóbal ha mostrado públicamente su deseo de contar con un centro del campo poderoso que sea capaz de ganar duelos tanto por alto como por bajo. Y para alcanzar ese fin, la pareja formada por Kitoko y Sergio podría ser la idónea. Hoy tienen una buena oportunidad porque si les sale un buen partido se podrían quedar a bordo. Para el astillerense, supondrá una segunda oportunidad consecutiva después de no aprovechar del todo la del domingo pasado. 

También habrá una cara nueva forzada en el centro de la retaguardia. Alexis no podrá ser de la partida por sanción y, de este modo, quedará rota la pareja que forma con Jordi Figueras, que venía mostrando más dudas que certezas últimamente. Jugará, por lo tanto, Iñaki Olaortua. Para dar algo nuevo al equipo, bien estaría que aportara la contundencia por alto que le viene faltando al Racing. Se escaparon dos puntos en Lugo por un cabezazo placentero de Manu Barreiro y se empezaron a ir los tres de Elche por otro de Yacine sin apenas oposición. Estaba entre los dos centrales, era la mortadela del bocadillo, pero pudo saltar y cabecear a placer. Si Olaortua es capaz de cambiar esa tendencia, quizá podría hacer que Cristóbal llegara a la misma conclusión a la que acabó llegando Ania: la de que tiene que jugar.

Es el Fuenlabrada un equipo que, como no podía ser de otra manera dada su clara apuesta por la continuidad, tiene las ideas muy claras. Y éstas parten de practicar un juego directo buscando a sus dos contundentes delanteros. Es un equipo bien armado y fornido y por eso es un buen día para intentar presumir de fortaleza. Y, aunque Cristóbal señalara directamente a la debilidad en las áreas para explicar la derrota de Elche, lo cierto es que las carencias fueron más y también estuvieron en el medio campo. Es desde ahí desde donde debe llegar el cambio, en no ser un equipo tan plano y ser capaz no sólo de ganar duelos, sino también de construir y mirar hacia delante. Hoy ha de hacerlo ante un equipo con la moral por las nubes y que sabe que, de ser el primero en marcar, tendrá ya mucho ganado.

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