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El Diario de Cantabria

Músculo por toque en la media

  • Chuti Molina ha dado la baja a Quique Rivero y De Vicente, los dos medio centros más creativos, para fichar a dos de contención: Toribio y Nkaka  
  • Busca el perfil que le falta
Chuti Molina, siguiendo ayer el entrenamiento del equipo. / Cubero
Chuti Molina, siguiendo ayer el entrenamiento del equipo. / Cubero
Músculo por toque en la media

En lo que va de mercado, el Racing ha prescindido de dos medio centros y ha fichado a otros dos. Cambio de cromos. Se han marchado Quique Rivero y Rafa de Vicente y han venido Dani Toribio y Aristote Nkaka. A simple vista, es fácil llegar a la conclusión de que el director deportivo, y hay que entender que con el visto bueno del entrenador, ha decidido sacrificar capacidad de toque y creación por sumar músculo. De hecho, a día de hoy parece claro que la medular racinguista carece de un futbolista capaz de dar ritmo al juego e imaginación del equipo y, en principio, sería esa perfil el que estaría buscando el club para dar por cerrado el plantel antes de que el próximo lunes se cierre el mercado.

Que el Racing no iba a contar con Quique Rivero en Segunda División quedó acreditado incluso antes de que terminara la temporada pasada. Dejó de contar en los últimos partidos y, más allá de no entrar en los planes de Ania para los partidos decisivos ante el Atlético Baleares, también fue raro que no tuviera ni un minuto en ninguno de los dos encuentros contra el Fuenlabrada. Aquello pareció toda una invitación a marcharse que él aceptó. No quería vivir un verano convulso y menos aún con el que ha sido su club de toda la vida, así que hizo la maleta y se marchó. Estuvo a punto de firmar por el Burgos pero finalmente lo hizo por el Recreativo.

El caso de De Vicente ha sido diferente. En un principio, incluso se dio por hecho que era de los pocos que terminaba contrato, pero lo cierto es que tenía una cláusula por la cual se renovaba automáticamente en caso de ascenso. Completó la pretemporada como uno más hasta que resultó extraño que ni siquiera estuviera en la convocatoria para el partido de Logroño en Las Gaunas. De hecho, no lo ha estado tampoco en ninguno de los dos partidos ligueros. Ni siquiera para el que midió al Racing con el Almería, cuando el entrenador contaba con sólo dos medio centros por la sanción de Mario y la lesión de Kitoko. Para entonces, ya estaba claro que sus horas estaban contadas en el Racing. Y así ha sido.

No quería. De Vicente está esperando a aceptar la mejor de las ofertas que tiene encima de la mesa. Él no se quería ir del Racing y por eso le han terminado rescindiendo el contrato, por lo que habrá que pagar una indemnización de las que también compatibilizará en el margen salarial. Se va así el único medio centro diferente que parecía tener el equipo. Tanto él como Quique Rivero eran quienes contaban con mayores aptitudes creativas el curso pasado y ha sido de los que ha prescindido Chuti Molina. A cambio, ha incorporado a un Dani Toribio con mucha experiencia en Segunda División pero con un perfil de contención similar al de Nkaka, que incluso puede jugar como central. Parece claro que el Racing ha prescindido del talento para sumar músculo.

No es algo que sorprenda porque el curso pasado, cuando el equipo estaba en Segunda B, Ania ya dio muestras de que su doble pivote predilecto era el formado por Sergio y Kitoko. Fue el que eligió mientras el jugador de origen africano tuvo salud, que no fue demasiado tiempo. Fue tras la lesión que se produjo en Llodio cuando Quique Rivero y De Vicente se alternaron en la sala de máquinas junto a Sergio, que fue el insustituible. Y fue cuando el equipo mejor carburó, cuando transmitió mejores sensaciones y cuando de verdad fue capaz de dominar los partidos con balón. En la segunda vuelta, con la llegada de Mario, perdieron protagonismo pero al menos fueron capaces de cambiar partidos con su entrada en el terreno de juego. Es algo que quizá haya perdido actualmente porque todos sus futbolistas son muy similares.

Lo que extraña de esta elección racinguista es que parece que el entrenador está apostando por iniciar el juego en corto desde atrás de una manera más decidida que el curso pasado. Ahora parece que ni siquiera le importa correr riesgos porque, como afirmó en sala de prensa el pasado sábado, tiene claro que, a la larga, le va a dar más beneficios que perjuicios. Lo que sucede es que a ese juego iniciado desde su propia área hay que darle continuidad y hace falta gente con fútbol suficiente en sus botas para moverla en la medular o llevarla rápidamente a bandas, que es siempre la apuesta prioritaria de Ania. En principio, va a ser Mario Ortiz el encargado de realizar ese trabajo y ya se le echó de menos el pasado domingo.

Como es obvio que al equipo le falta un centrocampista de corte creativo, Chuti Molina está peinando el mercado para hacerse con uno y redondear así el plantel. En principio, no tendría que dar la baja a ningún otro jugador porque mantiene una ficha libre. Y está tan seguro de que va a conseguir uno de aquí al lunes, que es cuando se cierra el mercado, que incluso ha rescindido el contrato de De Vicente manteniendo esa ficha libre y sin esperar a ver si consigue lo que ha salido a buscar.

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