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El Diario de Cantabria

RACING

Maldito descuento

  • El Racing ha perdido seis puntos más allá del minuto noventa  
  • Con ellos, hoy sería undécimo y estaría a sólo dos del playoff de ascenso, por lo que la situación que rodearía al equipo, que está en descenso, sería completamente opuesta
Maldito descuento

Si el Racing tuviera seis puntos más, estaría clasificado en undécimo lugar, a un solo punto del séptimo y a sólo dos de los puestos de playoff. Sería una situación privilegiada. Vería el peligro muy lejos y el racinguismo estaría tan crecido como ilusionado por todas las cosas buenas que se vislumbrarían en el futuro. La realidad del equipo de Ania sería opuesta porque hoy en día está sumido en el pozo, en vigésima posición y sólo un punto por encima del Málaga y el Deportivo. Esos seis puntos separan el cielo del infierno y la lástima es que el conjunto cántabro los ha tenido en la palma de la mano. A nadie le extrañaría que fueran suyos a día de hoy. Lo único que habría que hacer es borrar el descuento de tres partidos. Si, como en el baloncesto, el balonmano y otros deportes, sonara una bocina en el minuto noventa que decretara el fin de las hostilidades, el Racing tendría quince puntos y licencia para soñar, pero lo que tiene ahora son razones para preocuparse.

El equipo pilotado por Iván Ania completó un notable partido en Huesca que le permitió cumplir el tiempo reglamentario con un esperanzador y valioso 0-1. El partido incluso parecía controlado en ese momento porque el conjunto maño no estaba encerrando en su propia área al Racing y éste daba la sensación de estar mostrándose sólido y con las ideas claras de lo que tocaba en esos instantes finales. Sin embargo, en el último balón bombeado del partido al corazón del área, se produjo un desajuste que, a los 95 minutos cuando el árbitro había descontado cinco, facilitó el empate. Hacía mucho que el equipo verdiblanco no sufría un golpe así en la recta final de la contienda, algo que le caracterizó en el inicio de curso, pero perdió dos puntos en el tiempo extra, el mismo botín que se escapó en los últimos suspiros de los partidos contra el Almería y el Cádiz.

Contra el equipo rojiblanco también fue un último balón metido al área lo que condenó al Racing. En aquella ocasión, fue un saque de falta muy mal defendido. Todo salió mal en aquella acción, desde cometer una falta innecesaria hasta perder todas las marcas y permitir que Sekou, su mejor rematador por alto, cabeceara prácticamente a placer. Ahí se escaparon otros dos puntos. Entonces, era el minuto 94 y tampoco había tiempo para más. Lo sucedido en el siguiente partido en casa fue diferente, ya que entonces fue el Cádiz quien comenzó marcando. El Racing empató en el tramo final de la contienda y el entrenador entendió que era el momento de darlo todo, ya que ese gol debería hacer crecer a los suyos y generar dudas en el rival. Sin embargo, lo que consiguió es romperse y dar muchas facilidades al contrario, algo que aprovechó Álex para que, ya en el minuto 99, marcara un 1-2 matador.

Esos seis puntos que permitirían al Racing presumir de haber completado un gran primer cuarto de competición los tuvo en su mano en esos partidos contra Almería, Cádiz y Huesca. Esto quiere decir que el conjunto cántabro puso contra las cuerdas a los dos primeros clasificados y al cuarto, lo que da todavía más rabia haber dejado escapar a la presa cuando apenas quedaban segundos para que diera la hora. Puede parecer que al equipo de Ania se le da mal enfrentarse a los grandes porque no ha ganado a ninguno, ya que su única victoria hasta la fecha se produjo ante un rival directo como el Mirandés, pero sin el descuento bien podría denominarse a sí mismo ‘matagigantes’.

Si cerca estuvo de ganar a tres de los cuatro primeros clasificados, también lo estuvo de dejar en la cuneta al quinto, que es la Unión Deportiva Las Palmas. Ante el equipo grancanario mandó en el marcador durante buena parte del partido hasta que, ya entrados en la última decena del minutaje, el conjunto isleño dio la vuelta al marcador. Lo bueno fue que el Racing reaccionó bien y recuperaría en el descuento de ese partido parte de lo que ya le había arrebatado el tiempo extra en otros compromisos. Marcó Cejudo en el 96 recuperando así un punto. De este modo, la cuenta global de los alargues ha quitado al Racing seis puntos y sólo le ha dado uno. El saldo es claramente negativo.

Lo cierto es que el equipo verdiblanco había dejado atrás esa preocupante tendencia de permitir que pasaran demasiadas cosas en la recta final de los partidos, casi siempre en su contra. Los partidos contra el Málaga, el Almería, Las Palmas y el Cádiz, que correspondieron a las cuatro primeras jornadas ligueras, se decidieron en los últimos minutos, cuando se ve muy cerca el final. Es una tendencia que el Racing había conseguido abortar demostrando que había aprendido de sus propios errores. Cuando ha tenido un punto en su poder, ha sabido mantenerlo para no perderlo en el último suspiro. Para ese fin, por ejemplo, entró Dani Toribio en Huesca, donde no se pudo achacar al conjunto cántabro que se convirtiera en un frontón y permitiera que el rival, cargado de jugadores de enorme calidad, hiciera temblar las piernas de sus jugadores. Es difícil achacar lo sucedido en El Alcoraz a no saber administrar esos instantes finales de la contienda.

Independientemente del resultado, el Racing demostró en Huesca haber cogido el tono a la categoría. Es consciente de sus virtudes y sus carencias y juega con ellas. No se echó a ningún monte ni intentó hacer lo que no puede hacer al no tener cartas para ello. Y le fue bien. Es algo que ya había enseñado en Albacete, donde fue capaz de impedir que su rival sumara ocasiones de gol aunque sin conseguir, por su parte, generar peligro. El pasado domingo sí llegó más y además marcó. Y no es fácil marcar al Huesca.

El conjunto cántabro se reforzó por dentro para poner fin a las concesiones de partidos precedentes. Dentro del grupo se habían percatado de que se estaban rompiendo y que no actuaban como bloque. También que el balón no les duraba porque se veían en inferioridad en la sala de máquinas, donde no había hombres con las aptitudes necesarias para dar continuidad al inicio del juego desde atrás que proponía el equipo. Esto se solucionó metiendo a Cejudo como media punta y no insistiendo en comenzar en corto cuando no se podía. El Racing evitó problemas y no cayó en errores groseros que regalaran ocasiones de gol al contrario.

A los ojos. El equipo de Ania demostró estar muy vivo, con sus hombres mostrándose solidarios y con dos medio centros multiplicados. El Racing miró a los ojos al Huesca al sentirse arropado y con las líneas tan juntas que al potente rival le costó trabajo generar juego, sobre todo por dentro. Esto sacrificó el potencial ofensivo y la posibilidad de llegar con peligro, pero es un precio que parece dispuesto a pagar. Cuando el Racing recupera, está lejos del área rival, pero también con espacio para correr. Por eso, por encima de todo, necesita atacantes que, sobre todo, realicen desmarques de ruptura y busquen la espalda de la defensa. Es algo que difícilmente aportan David Barral o David Rodríguez y que sí podrá enseñar Jon Ander cuando esté en disposición de aportar cosas positivas para los suyos.

El partido del pasado domingo contra el Huesca evidenció las posibilidades defensivas que puede tener el equipo pero también sus limitaciones ofensivas. Porque durante buena parte del mismo, dio la sensación de que, con lo que tenía, no le daba para hacer daño y que faltaba algo más. Que cualquier intento se asfixiaba al llegar al momento de la verdad. Hasta que apareció el chispazo de dos de los jugadores más talentosos del equipo y Cejudo y Yoda se inventaron un gol que, por otro lado, puso fin a una sequía de tres partidos y medio, que son los que llevaba el Racing sin ver portería.

Ania reconoció tras el encuentro en tierras aragonesas que lo hecho por su equipo en El Alcoraz era el camino a seguir en el futuro. Y la mejor parte de la película es que en ese futuro cercano no se va a encontrar con rivales como el Girona y el Huesca. De hecho, se ha enfrentado ya contra seis de los ocho primeros clasificados en la actualidad. Se viene un calendario más amable contra equipos que, en principio, están en su misma liga. Y esas limitaciones ofensivas se pueden reducir mientras se puede sentir aún más poderoso en defensa.

La buena noticia que tiene el Racing es que al único equipo de su nivel que ha recibido en casa le ha goleado y que a otro equipo que está en una situación similar a la suya, como el Sporting, le empató a domicilio. Y ahora le vienen partidos contra el Tenerife, el Deportivo, el Alcorcón, la Ponferradina, el Lugo, el Extremadura, el Elche o el Fuenlabrada que deberían ponerle en su sitio en la categoría.

Es fácil entender que su sitio debería estar en una zona templada. Para haberlo conseguido, bastaría con tener en su cuenta esos seis puntos que se han escapado en los descuentos. Al final, es muy difícil mantenerse limpio durante casi dos horas y menos aún cuando delante hay un rival que no perdona una. El Racing se va a ver toda esta semana, y antes de un nuevo desplazamiento, en posiciones de descenso pero, al menos, tiene la certeza de que se fue de Huesca con un plan. Y es importante tener un plan.

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