Laporta, en el centro de críticas por la "situación de caos" en el Barça
Un total de diez grupos opositores del FC Barcelona han emitido este domingo un comunicado conjunto solicitando la dimisión inmediata del presidente del club, Joan Laporta, y de toda su Junta Directiva. Esta petición surge como reacción a lo que califican como una gestión deficiente en diversos aspectos, incluyendo la inscripción tardía de los jugadores Dani Olmo y Pau Víctor. Además, han advertido que podrían iniciar un voto de censura si sus demandas no son atendidas.
Los colectivos firmantes del documento, entre los que se encuentran 'Compromissaris FCB', 'Dignitat Blaugrana', 'El Senyor Ramon', 'Seguiment FCB', 'La Resistència del Palau', 'Sí al Futur', 'Suma Barça', 'Som un Clam', 'Transparència Blaugrana' y 'Un Crit Valent', argumentan que el club atraviesa una situación de "caos" que requiere un cambio urgente en la dirección.
En el escrito, los grupos hacen un llamado directo a los miembros de la actual Junta Directiva, instándolos a renunciar. "Es imprescindible que den un paso al lado para permitir una nueva etapa con métodos de gestión más profesionales y personas con la energía necesaria para revitalizar la entidad", señalan.
Asimismo, los opositores están dispuestos a aceptar una alternativa: que Laporta y su equipo se sometan a una "cuestión de confianza vinculante" basada en la opinión de los socios. Según indican, este mecanismo ya fue propuesto hace cuatro meses, pero no se ha implementado.
El documento también advierte que, de no obtener una respuesta a estas propuestas, recurrirán al voto de censura, un procedimiento que consideran como "la última herramienta estatutaria disponible". Sin embargo, subrayan el esfuerzo y desgaste que este proceso implica tanto para los promotores como para la institución y apelan al "verdadero barcelonismo" de los dirigentes para evitar llegar a este punto.
Entre los motivos de su descontento, los colectivos mencionan una serie de decisiones controvertidas en la gestión del club. Entre ellas, destacan el incumplimiento del criterio del auditor en las cuentas del ejercicio 2023-24, la aprobación de una comisión cuestionable en un contrato con Nike, y la contratación de un jugador de baloncesto bajo prácticas consideradas poco éticas. También critican la falta de diálogo con la grada de animación, la incertidumbre sobre el nuevo Palau, y las demoras en la inscripción de jugadores, lo que ha llevado a acuerdos con empresas extranjeras en contradicción con promesas previas de la Junta.
En su análisis, los opositores advierten que esta dinámica de "vivir al límite" está causando daños económicos, sociales y materiales significativos para el club, comprometiendo su reputación a nivel internacional. Concluyen subrayando que la imagen del FC Barcelona ha sido perjudicada de manera "grave y prolongada" y exigen medidas inmediatas para revertir la situación.