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El Diario de Cantabria

RACING

Historias del mercado

  • Chuti Molina desvela que tenían atado a Juan Muñoz el pasado lunes pero que a última hora se entrometió el Almería pagando el doble de lo que ofrecía el Racing  
  • Guarda más de 300.000 euros para volver a la carga en enero
Chuti Molina, durante su comparecencia de ayer. / Cubero
Chuti Molina, durante su comparecencia de ayer. / Cubero
Historias del mercado

El Racing quería poner la guinda a su plantilla. Quería un delantero centro. No se conformaba con David Rodríguez, sino que quería otro un poco más joven, que ya estuviera en forma y que hubiera marcado un buen número de goles en su última aventura en Segunda División. Chuti Molina creía tenerlo. El lunes por la tarde, día en el que se cerraba el mercado, se frotaba las manos. Era suyo. Incluso preparó el papeleo e hizo cálculos sobre si llegaría a tiempo para entrenar lo suficiente con el equipo como para debutar mañana contra el Cádiz. El director deportivo estaba a punto de encenderse un puro y decir aquello de ‘me gusta que los planes salgan bien’ pero, de pronto, llegó el primo millonario del sur y se llevó a la perla que consideraba ya suya. Su gozo en un pozo. «Es el mercado, amigo», que diría Rodrigo Rato. Pusieron el doble de lo que iba a poner él y, un septiembre más, el equipo verdiblanco culminó el verano sin el ‘nueve’ que ansiaba.

Son así estas pequeñas historias con las que se rellena la agenda de un director deportivo en verano. Chuti Molina, que ayer se puso a disposición de los medios de comunicación para valorar lo hecho y no hecho durante el mercado estival, no dijo el nombre de ese delantero centro deseado que tuvo prácticamente atado y con el que creía que redondeaba la faena, pero se hizo obvio quién era. Era Juan Rodríguez, jugador del Leganés al que, tras no jugar nada el curso pasado, buscaban una cesión a Segunda División, donde había destacado en el curso 2017 - 2018 marcando 13 goles, que no se antoja mal número teniendo en cuenta que entonces tenía aún 23 años. Sin embargo, acabó en el Almería simplemente porque, a última hora y cuando todo el proceso burocrático se había puesto en marcha, puso el doble de lo que iba a poner el Racing por la cesión. Y ante eso, sólo quedó agachar las orejas y aceptar la situación.

Detalló el director deportivo verdiblanco que, una vez cerrado el fichaje de Nkaka, que finalmente ha sido el último, aún le quedaban en cartera 321.000 euros para gastar en ese atacante capaz de marcar diferencias que ansiaban conseguir tanto él mismo como Iván Ania. Y el nombre que perseguían lo tenían claro: «Llevábamos tres meses trabajando en la cesión de ese jugador y os puedo decir que hubo un momento, a eso de las cinco de la tarde, en el que incluso pasamos documentación». Todo parecía hecho. El Leganés envió el contrato de cesión y el Racing el federativo. Además, el propio futbolista se estaba trasladando hacia las oficinas de la entidad madrileña para firmarlo todo. Sin embargo, en ese momento recibió una llamada que alteró el rumbo de la historia.

Si Chuti Molina estaba dispuesto a invertir 350.000 euros en la cesión de Juan Muñoz, el Almería puso el doble. A lo grande. ¡Viva el vino! Se trata de un club que, como recordó ayer el propio director deportivo del Racing, ha llegado a pagar esta misma temporada ocho millones por un traspaso, algo que cree que no tiene precedentes en Segunda División. Por eso esos 700.000 euros eran pura calderilla. Se les había caído una opción A y a última hora apostaron por esa opción B. Y para que la Liga no les pusiera problemas por el límite salarial y demás, el jeque que se ha hecho con el control del club depositó un cheque de 25 millones de euros. 

«Nosotros habíamos ganado antes la batalla con el club del jugador porque éste quería que el futbolista jugara en el Racing, pero les doblan la cantidad y, a partir de ahí, ya no hay dudas», explicó Chuti Molina. Y él lo entiende. Cuando todo esto sucedió, aún quedaba tiempo para haber atado a algún futbolista más, pero no dieron el paso. Querían a un jugador «que realmente marcara diferencias» y, una vez que perdieron la opción del delantero andaluz, apostaron por guardarse el dinero para otro momento. Así, acudirán al mercado invernal con más de trescientos mil euros que gastar.

Durante todo este vaivén de movimientos estivales, el Racing ha gastado 4.690.000 euros. Por lo tanto, aún quedaba una «cantidad aceptable para hacer una operación, pero no para traer a alguien por traer, sino cuando tienes la seguridad de que va a ser un jugador que te marca las diferencias». Y, una vez que se vino abajo Juan Muñoz, no vieron alternativa alguna que fuera factible. Cree que lo que tienen ahora para la delantera es «bastante bueno» y suficiente para llegar hasta diciembre. «Tuvimos también la opción de fichar a un buen jugador, pero que se iba con su selección continuamente, por lo que prácticamente se iba a perder doce fechas y entendíamos que no puede ser», descubrió Molina. De este modo, prefirieron «guardar el dinero». «El club estaba dispuesto para ampliar el presupuesto, pero llegar a esos 700.000 euros  era imposible. Estuvimos ahí al pie del cañón intentando cerrar la operación pero ésta no se llegó a firmar», explicó.

De los 4,6 millones que se ha gastado el club cántabro, el director deportivo está «seguro» de que «va a retornar» dinero. Explicó que la Liga imputa dentro del presupuesto todos los premios o cláusulas que tienen los contratos en función del año anterior. Se trata de objetivos por goles o por partidos disputados que no siempre se cumplen. Además, recuerda que hay muchos jugadores que juegan por vez primera en el fútbol profesional (Olaortuta, Sergio, Enzo...) y ha habido que tramitarles una ficha que cuesta 20.000 euros cada una. A ello hay que sumar lo que cuesta el cuerpo médico y técnico, la Seguridad Social de todos o las comisiones que se llevan los agentes. «Se van muchas cantidades de las que ya nos olvidamos», apuntó.

Dentro de lo malo de no haber conseguido el objetivo buscado, Chuti Molina considera que siempre es necesario guardar dinero en el cajón «para tener margen de maniobra en diciembre». Además, para llegar a ese momento, recuerda que Ania cuenta con Marco Camus, Siverio y Tresaco «para ayudar» en un momento puntual. Todo ello, a la espera de una recuperación de Jon Ander que, cada día que pasa, está un poco más cerca.

Una vez cerrado el mercado, asume que el trabajo que él mismo ha llevado a cabo «siempre es mejorable». Sin embargo, confía en lo que pueda hacer el equipo a partir de lo que ve en los entrenamientos diarios y «ese espíritu de competitividad» que le permite estar tranquilo. Considera que hay «mucha competencia» pero también «mucha gente nueva» y jugadores «con los que hay que tener paciencia porque hay que ponerlos en forma». Y es que, recordó que hay jugadores como Enzo que hace apenas quince meses estaban jugando en Tercera y ahora están en Segunda. Similares son los casos de Olaortua o Sergio.

«Es cierto que el lunes por la noche no dormí bien, pero cuando veo al equipo entrenar, moverse y cómo trabaja, me transmite tranquilidad», subrayó el director deportivo del Racing. El equipo le da «sensaciones buenas» a pesar de estar afrontando un tramo del calendario nada sencillo. De hecho, los dos próximos rivales, que serán el Cádiz y el Rayo, considera que son «los dos ‘gallitos’ de la categoría». «No es fácil porque cada semana es una reválida y nosotros estamos en construcción», añadió.

Le cuestionaron también a Chuti Molina sobre el peligro de alinear mañana a Iñigo Sainz Maza, ya que eso podría poner al jugador en el escaparate en un momento en el que su contrato no ha sido renovado. En ese sentido, está tranquilo porque ese tema «está hablado ya desde hace tiempo». «Su agente es mi amigo y renovará sin ningún tipo de problema», subrayó. Lo que lamentó es que se haya dado la «mala suerte» de que haya coincidido la convocatoria de Aitor Buñuel con la sub 21 y, justamente, sea el Cádiz quien visite El Sardinero, lo que deja a Ania sin laterales.

Aprovechó Chuti Molina el momento para destacar el hecho de que Nuha haya renunciado a ir con la selección de Gambia para quedarse en el Racing porque es consciente de que su futuro depende, sobre todo, de lo que haga vestido de verdiblanco. No le pidió a Buñuel que haga eso porque sabe que, como club, no puede no permitir que un jugador vaya a la selección, pero sí considera que la competición debería parar al igual que para la Primera División. De hecho, recordó que la Segunda es una de las mejores ligas de Europa y hay muchos clubes perjudicados. Al final, es una variante más que un director deportivo como él debe también contemplar a la hora de dar forma al proyecto.

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