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El Diario de Cantabria

«Han llegado mejor de lo esperado»

  • Marcos Chena, preparador físico del Racing, valora positivamente la primera semana de entrenamientos posterior al confinamiento  
  • Busca el equilibrio entre una preparación adecuada «para once finales» y evitar lesiones
El preparador físico del Racing, Marcos Chena. / lFP
El preparador físico del Racing, Marcos Chena. / lFP
«Han llegado mejor de lo esperado»

La plantilla del Racing culminó ayer su primera semana de entrenamientos postconfinamiento. Y las sensaciones de los propios jugadores y de sus responsables técnicos y físicos son buenas. Los futbolistas admiten que están mejor ahora que cuando vuelven de vacaciones a pesar de pasarse prácticamente dos meses sin poder salir del hogar. Y eso es algo que constata Marcos Chena, que es el preparador físico del equipo verdiblanco. Lo dice no sólo en base a su percepción, sino a datos objetivos que él y sus compañeros en el equipo técnico comparten. Y la conclusión a la que ha llegado tras los primeros seis días de trabajo es clara: «Los chicos han llegado mejor de lo que esperábamos». Buena señal. El punto de partida es bueno.

Chena recuerda que, para tomar esa afirmación dentro del contexto adecuado, hay que «tener en cuenta que venimos de una situación complicada y difícil con un estado de alarma que ha impedido a los jugadores salir de casa con todo lo que eso conlleva». No es como cuando están de vacaciones, ya que ahí pueden salir con la bicicleta, jugar al pádel o, aunque sea, salir a correr de vez en cuando o echar una pachanga con los hijos. Durante el confinamiento no. No pudieron «salir de sus casas con todo lo que conlleva no poder hacer todo este tipo de actividades». Uno se podría esperar lo peor ante un panorama así, pero los propios futbolistas han tenido «buenas sensaciones» y él mismo está «contento» con lo que ha visto por mucho que el trabajo encomendado esté siendo muy progresivo.

Durante esta primera semana de trabajo y puesta a punto, el objetivo ha sido realizar una labor de «readaptación» en función de la situación en la que venía cada uno. Precisa Chena que, aunque los contenidos han sido similares para todos, «no todos tienen un mismo proceso de adaptación, ya que a unos les cuesta más que a otros y después de los primeros días de trabajo, hay unos con más secuelas que otros en forma de sobrecargas o ampollas».

Admite el preparador físico verdiblanco que durante esta primera semana de entrenamientos han  completado dos sesiones especialmente duras. El trabajo va a ir a más porque es obligatorio llegar en un buen momento, ya que el Racing se la va a jugar en «once finales». De este modo, su responsabilidad y su labor es encontrar «el equilibrio entre lo que se puede hacer y el punto del que no se puede pasar» para no correr muchos riesgos buscando un acercamiento «a lo que nos va a pedir la competición». La puesta a punto será fundamental pero también no pasarse de la raya y caer en alguna lesión que limite al equipo en esos encuentros en los que se va a jugar su futuro. «Tenemos que saber hasta dónde podemos asumir cierta fatiga respecto al estado de forma en el que venimos», añade.

El trabajo está siendo individualizado en función de la demarcación de cada jugador, de sus características y de su perfil como profesional. Hay que hallar «el estímulo suficiente» sin pasarse de la raya y sin tener muy claro cuánto tiempo va a tener para realizar su labor, ya que La Liga ha trasladado que su intención es comenzar a jugar el doce de junio pero tampoco se puede dar por seguro, ya que todo depende de cómo evolucione la pandemia. De este modo, Chena admite que en el Racing, como en el resto de equipos, van a «intentar acortar plazos de alguna manera para llegar al día señalado al menos con capacidad de competir». No sabe si podrá ser al noventa o al cien por cien, pero sí con capacidad de mirar a los ojos al rival y acercarse al ritmo y al estado de forma que tenía su grupo de jugadores en marzo.

Recalca Chena que desde La Liga y la Federación se están aprobando «modificaciones en la reglamentación» que les pueden ayudar a gestionar un poco más los esfuerzos permitiendo paradas en el juego y, sobre todo, la posibilidad de introducir cinco cambios. Van a ser muchos partidos en poco tiempo y cree que eso «puede ayudar desde el punto de vista de mantener la salud de los deportistas y evitar lesiones». Con todo, su intención será «llegar en las mejores condiciones posibles» y que lo hagan todos los jugadores porque prevé que José Luis Oltra tendrá que utilizar a muchos integrantes de la plantilla para, en la medida de lo posible, gestionar esfuerzos.

Sin libro. Admitió Chena que, sobre todo durante el confinamiento, se enfrentó a «un reto» continuado porque se encontraron ante una situación que les dejó «un poco fríos» y que, sobre todo, nadie se podría imaginar. «No teníamos ningún libro que nos dijera cómo actuar en este estado de confinamiento», confiesa el preparador físico del Racing. De esta manera, han tenido que combinar un trabajo dirigido a «perder el menor estado de forma posible» durante el obligado y repentino parón con otros trabajos en los que se combinaban unos «más individuales de fuerza y de prevención de lesiones con otros grupales que tenían que ver con un trabajo a distancia». Dentro de los colectivos, los había de «grupos reducidos para poder atender mucho mejor a los deportistas, otros más individualizados para atender las características de cada uno y otros más colectivos que tenían que ver con dinámicas de grupo o con un contenido dirigido a competir unos con otros».

Han ido alternando diferentes modalidades para, así, enriquecer el entrenamiento. Y son modalidades que confiesa que se han tenido que «sacar de la manga para que los jugadores siguieran entrenando y para que, a nivel psicológico, pasaran esta etapa de la mejor manera posible». De hecho, había futbolistas que incluso les pedían siempre más y realizar sesiones de mañana y tarde, lo que había que administrar para intentar no saturarles.

«Ha sido una cosa de locos», confiesa. «Ha sido un reto a nivel personal y profesional porque hemos tenido que darle mucho a la cabeza para generar situaciones de entrenamiento atractivas y eficaces», añade Marcos Chena. Había que alternar entre «dinámicas de entrenamientos normales con otros que tuvieran que ver con la cohesión de grupo o la competitividad buscando estrategias tácticas parea buscar otros retos», explica.  Habla de aspectos que tienen que ver «con lo cognitivo, lo mental o la toma de decisiones en el menor tiempo posible».

Y, una vez superado ese túnel, está «contento» porque, además, la situación con la que se encontraron todos le ha obligado a «darle muchas vueltas a la cabeza, aprender y ser muy escrupulosos y técnicos con los trabajos individuales». Y es que, a la hora de conseguir esos objetivos planteados a nivel grupal, han tenido que entrar en detalles individuales para adecuarse a las circunstancias de cada uno, ya que los había que tenían una cinta de correr o una bici estática y otros que simplemente tenía una goma o una esterilla. Eso era un «condicionante muy grande» que les ha dado mucho trabajo. Más aún que en una pretemporada convencional en la que los preparadores físicos como él suelen tener una labor más importante. Con todo, lo valora y, a pesar de que a menudo se ha encontrado «desbordado», lo agradece e incluso se alegra «de haber vivido esto porque ha sido una oportunidad para aprender y superar límites personales». A todo ello, hay que sumar que ha contado con «un grupo de jugadores con los que ha merecido la pena hacer todo esto porque son honrados en el trabajo y han valorado mucho la situación, por lo que se puede decir que el esfuerzo ha merecido la pena».

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