Pontevedra 2-1 Gimnástica

La Gimnástica no puede con el Pontevedra

Los jugadores del Pontevedra tras marcar el gol, durante el partido ante la Gimnástica de Torrelavega. / X

La Gimnástica cayó derrotada en su visita al líder. Dos goles prácticamente consecutivos en la segunda parte frustraron las esperanzas del equipo torrelaveguense, que se sobrepuso a las adversidades e hizo sufrir al Pontevedra para sumar el triunfo. El gol de Saúl en el minuto 89 hizo soñar a una Gimnástica que plantó cara a uno de los grandes favoritos del grupo.

 

La Gimnástica de Torrelavega regresó de Pasarón sin puntos, pero con la cabeza alta tras plantar cara al líder del grupo, el Pontevedra, en un partido donde las adversidades marcaron la jornada. Dos goles consecutivos en la segunda parte, entre el minuto 68 y el 71, dejaron sin recompensa el esfuerzo titánico de los torrelaveguenses, que recortaron distancias en el 89 con un tanto de Saúl que hizo soñar brevemente con un empate épico.

Con ocho bajas en su plantilla, incluyendo la lesión de última hora de su goleador Primo, y dos juveniles en el once inicial, la Gimnástica afrontó el choque como un auténtico desafío. Desde el inicio, el Pontevedra mostró por qué lidera el grupo, poniendo cerco a la portería defendida por un inspirado Palomeque, quien se convirtió en el protagonista del primer tiempo al neutralizar los ataques del cuadro granate.

El primer susto llegó en el minuto 4, cuando Dalisson estrelló un balón en el poste, marcando el inicio de un asedio que mantuvo en vilo a los cántabros durante los primeros 15 minutos. Sin embargo, la Gimnástica, fiel al planteamiento de Jaime Álvarez, ajustó su defensa y logró contener a un Pontevedra que monopolizó la posesión, aunque sin demasiada claridad en el último tramo.

En ataque, el conjunto blanquiazul tuvo escasas ocasiones, pero no renunció a sorprender en contragolpes. Destacó una jugada de Santamaría que no encontró rematador y un par de disparos lejanos de Alberto Gómez y Juli, aunque sin poner en apuros al portero local, Edu.

El segundo tiempo comenzó bajo el mismo guion: dominio granate y resistencia blanquiazul. La Gimnástica, bien plantada atrás, apenas sufría, pero tampoco lograba inquietar en el área rival. Sin embargo, todo cambió en el minuto 68, cuando un disparo del brasileño Dalisson, desviado por Iago Parga, acabó en el fondo de la red. Ese tanto rompió el cerrojazo cántabro, y solo tres minutos después, una brillante jugada individual de Garay culminó en el 2-0, que parecía sentenciar el encuentro.

Lejos de rendirse, la Gimnástica sacó orgullo y en el minuto 89 Saúl aprovechó un error defensivo del Pontevedra para recortar distancias, llevando los nervios a un Pasarón que vivió con tensión los minutos finales. Aunque el empate no llegó, la imagen de la Gimnástica fue digna de elogio.

Ahora, la Gimnástica deberá recomponerse y buscar una victoria ante el Fabril el próximo domingo, en un partido crucial para salir de los puestos de descenso. Una derrota honrosa, pero que deja la necesidad imperiosa de puntuar en el próximo duelo.