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El Diario de Cantabria

«Estamos fastidiados, pero no hay tiempo para la reflexión»

Sergio lamenta la derrota del pasado sábado tras haber tenido «el partido controlado hasta el minuto sesenta»

Sergio, intentando dejar atrás a un rival lucense. / hardy
Sergio, intentando dejar atrás a un rival lucense. / hardy
«Estamos fastidiados, pero no hay tiempo para la reflexión»

No son pocas las grandes decepciones que ha sufrido el Racing durante la última temporada. Cada vez que ha amenazado con asomar la cabeza y ha permitido que se desborden las ilusiones del entorno a pesar de lo que está sufriendo desde el verano pasado, decepciona. Lo hizo a lo grande el día que se llenó Los Campos de Sport en el partido ante el Sporting. El equipo iba colista, pero bastó unir la victoria en Almería y la llegada de un nuevo entrenador para echar la imaginación a volar. Parecía mentira que el conjunto cántabro pudiera completar el partido que completó ante el equipo asturiano teniendo a toda la grada a su favor, pero así fue. También el sábado jugó en casa por mucho que estuviera vacío. Las ilusiones volvieron a ser altas sólo por haber encadenado un empate y una victoria y, sobre todo, por la esperanza en comenzar un nuevo tiempo tras el confinamiento, pero de nuevo tocó volver a casa decepcionado.

Los primeros que lo sienten son los propios jugadores. Así lo asegura un tipo de la casa y de la tierra como Sergio. Éste reconoció tras el entrenamiento de ayer, que se fundamentó, por encima de todo, en una sesión de recuperación para quienes habían jugado el día anterior, que los miembros del equipo están «fastidiados» después de haber perdido un partido que, en su opinión, había estado «controlado hasta el minuto sesenta». Sí afirmó que el espectáculo visto no había sido «vistoso» desde el punto de vista ofensivo, pero eso es secundario cuando uno está en una situación tan complicada como en la que está el Racing. De este modo, por encima de todo destacó que habían actuado «bien defensivamente». Sin embargo, «en un minuto cambió el partido con la expulsión y el gol». Y todo el trabajo se fue por la borda.

«Estamos fastidiados pero ya estamos pensando en el Girona porque no hay tiempo para la reflexión, sino para recuperar y pensar en ese próximo partido», recalca el medio centro astillerense. Así van a ser las cosas hasta el final. No va a dar tiempo ni para ilusionarse demasiado ni para lamerse las heridas porque habrá fútbol cada tres días. De hecho, los primeros cuatro compromisos verdiblancos serán sólo en once días. El Racing sólo tendrá demasiado tiempo para pensar si queda completamente desterrado de la lucha de la permanencia, algo que corre el peligro de que suceda esta misma semana si no vuelve con una victoria de Montilivi. Esa derrota contra el Lugo en un partido que pretendía marcar un antes y un después, una entrada de lleno en la lucha por la permanencia y la mejor forma de subirse a un estado anímico óptimo para conseguir que todo fuera rodado en este tramo final del campeonato ha hecho daño. Sólo una victoria de mérito como podría ser la de Girona podría levantar una decepción así.

«Para lo bueno y para lo malo, los partidos están tan cerca unos de otros que sólo vale jugar uno y pensar en el siguiente», destaca Sergio. Reconoce el jugador cántabro que eran muy conscientes de la importancia que tenía el duelo contra el Lugo pero no hay que darle muchas vueltas al resultado con el que terminó, sino «mantener una mente positiva y mirar al próximo partido». Si la apuesta fuera por hacer sangre, sería difícil levantar cabeza. Y el estado anímico va a ser fundamental para, por lo menos, mantener el nivel competitivo en lo que queda por delante.

Recuerda el centrocampista cántabro que el Racing, que ayer cumplió 107 años desde su fundación oficial negro sobre blanco, «ha pasado por todas las etapas, ya sean buenas o malas». Ahora parecen estar sumidos en una de las segundas pero ya advierte Sergio de que defenderán «el escudo» que deberán «honrar luchando hasta el final porque mientras haya vida hay esperanza y habrá que ir partido a partido hasta alcanzar el objetivo».

Lo que más llama la atención del fútbol postconfinamiento es que no hay público en las gradas y eso elimina el factor cancha. Es decir, que ya no parece contar con demasiada ventaja quien ejerce de anfitrión. Eso pudo ser malo el sábado pero puede ser bueno mañana.  «Normalmente, cuando juegas ante un equipo muy bueno y, además, has de hacerlo en su casa y con su afición, resulta complicado», reconoce Sergio Ruiz. Sin embargo, con vistas al envite de Montilivi, el espectáculo se parecerá más a un encuentro «en campo neutral» que a otro como visitante. Más que nunca, lo fundamental será que se verán las caras «once jugadores contra once». Apenas condicionará el entorno y esto hará que, por encima de todo, haya que estar «concentrados, estar bien, no cometer errores y permanecer atentos los noventa minutos».

En este pequeño torneo de once partidos que están teniendo que disputar los equipos de Primera y Segunda División apenas hay tiempo para preparar con mimo cada enfrentamiento. Sólo lo hay para recuperar el esfuerzo y volver a acondicionarlo para uno nuevo. Parece claro que va a haber que echar mano del fondo de armario y, en este sentido, Sergio recuerda que el Racing dispone de «una plantilla amplia en la que todos los jugadores tienen nivel». De este modo, considera que Oltra estará pensando en la «mejor decisión o en la que crea adecuada para el partido de Girona según vea a los jugadores». Lo que tiene claro es que, salga quien salga al escenario, «intentará dar el máximo».

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