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El Diario de Cantabria

«Este equipo no puede dar la imagen que ha dado»

Rozada confía en que el partido de esta tarde sirva como «punto de inflexión» | Quiere que sus jugadores de ataque «sean más ambiciosos»

Rozada, charlando ayer con Nana. / Hardy
Rozada, charlando ayer con Nana. / Hardy
«Este equipo no puede dar la imagen que ha dado»

Es posible que Javi Rozada se juegue esta tarde su continuidad al frente del Racing porque una tercera derrota consecutiva es difícil de resistir por el equipo cuando éste navega por la Segunda B. Con todo, el entrenador asturiano afirmó ayer, en el último entrenamiento antes del parón navideño, que «por parte del club» no se sentía cuestionado. Eso sí, tampoco ha nacido ayer y es consciente de lo que hay. De ahí que sea «personalmente» donde sitúe la presión y la necesidad por ganar. Porque ve lo que ven todos y es bien consciente de que «el equipo no está haciendo bien las cosas, ya que lleva dos partidos en los que no ha dado el nivel de lo que tiene que ser el Racing».

Aún así, insistió el técnico ovetense que no nota una espada oprimiendo su pecho aunque desde el club sí que percibe «una preocupación» porque todo racinguista está preocupado al ver que su equipo no alcanza el nivel que todos esperaban a estas alturas del campeonato. «A mí, personalmente, no me han transmitido nada», precisó. «Aún así -continuó-no hace falta para saber que yo, como entrenador del Racing, sé que tengo una responsabilidad grande porque este club genera un sentimiento grande y no puede dar la imagen que ofreció en los dos últimos partidos». Hoy tiene una oportunidad para mejorarla y Rozada confía plenamente en esa reacción y en que los suyos «puedan dar ese paso hacia delante y que la sensación sea buena, que es lo más importante».

El primer paso para corregir en un escenario complejo como Gobela lo hecho en los dos últimos encuentros es tener salud en cuanto al estado anímico se refiere. Y destacó Rozada que el vestuario estaba «bien». Sobre todo, después de que el viernes, según confesó, fuera «un día duro por la mañana», ya que prácticamente acababan de llegar unas horas antes de Mutilva, donde cosecharon «una derrota inesperada totalmente». Sin embargo, como recordó su entrenador, «al final son profesionales, saben lo que es esta categoría y también lo que representa este club cuando está en esta categoría». Hay una obligación y una exigencia de la que fueron conscientes cuando firmaron su contrato y de la que no rehuyen. De ahí que interpreten la cita de esta tarde como «un partido muy bueno contra un muy buen equipo» en el que son conscientes de que han de estar «muy, muy bien para poder sacarlo».

Desde su punto de vista personal, Rozada ejerce «autocrítica» porque asume que su equipo lleva «dos partidos muy, muy malos», pero, ahora mismo, prefiere centrarse en el partido de esta tarde porque le parece «muy importante» al medirse «a un buen equipo que va a estar arriba». De hecho, destacó el técnico asturiano que el Arenas «lleva siete partidos sin perder y ha jugado ya contra todos los de arriba». Y, en su opinión, mereció ganar tanto al Bilbao Athletic como a la Real Sociedad B mientras que contra el Amorebieta fue «superior» a partir del cuarto de hora de juego, ya que «manejó muy bien el partido». Por lo tanto, todos tienen muy claras las dificultades que conlleva el envite de esta tarde en Getxo: «Sabemos al rival que nos enfrentamos y que va a ser muy, muy complicado», insistió.

sin excusa. El gran condicionante cada vez que hay que jugar a domicilio contra el Arenas es su campo, quizá el más incómodo de la categoría. Aún así, Rozada se resiste a ponerlo como excusa y destaca que sus dimensiones no son pequeñas. «Es un campo de 101 por 62, por lo que tampoco es un campo excesivamente pequeño», explicó Rozada. Lo que sí admite es que «la sensación» sí que es la de estar jugando en una pista de pádel «por los muros, que hace que parezca que todo está muy cerrado». Con todo, insistió el entrenador del Racing que en Gobela «se pueden hacer muchas cosas» y que, «al final, lo importante en ese tipo de terrenos es ser un equipo todo el partido, ya que, de lo contrario, ellos te van a someter mucho y van a llevar el partido al límite».

Explicó Rozada que el Arenas acostumbra a jugar 4-1-3-2 en el que «sus dos delanteros tienen mucha importancia». Sobre todo, porque «la segunda línea cree mucho en ellos y entonces llegan también». «Es un equipo que somete mucho por momentos y vamos a tener que hacer una muy buena versión nuestra y estar muy, muy bien para poder sacar el partido». Eso lo tienen todos claro. Nadie regala nada en Gobela porque, de hecho, nadie ha ganado todavía allí.

La preocupación llega cuando el Racing es consciente de que visita uno de esos campos en los que tanto le está costando sentirse mínimamente cómodo y, menos aún, sentirse poderoso. Ha revisado, por ejemplo, lo sucedido en Mutilva y ha llegado a la conclusión de que su equipo tuvo «el control» en el primer tiempo. Sobre todo, «el control en bloques medios amplios». Sin embargo, considera que a su equipo le faltó «esa calidad en el centro, ese último pase o ese jugador que te pueda hacer una finalización». Considera que, al no ser capaces de terminar las jugadas, de acabar con algún remate y, en definitiva, de meter un poco el miedo en el cuerpo del contrario, éste «se va creciendo».

«En el segundo tiempo también salimos bien, pero el Mutilvera vio que no hacíamos daño y por eso ellos se fueron poco a poco hacia arriba», rememoró Rozada. Tanto es así, que cuando se quisieron dar cuenta, el equipo navarro ya les había «perdido el respeto». «Se fueron arriba y nos ganaron el partido», añadió. Y, además, con merecimiento y sin apenas nada que objetar.

«Nos falta que el equipo en campo contrario se lo crea mucho más y que los jugadores sean más ambiciosos», destacó. Incluso quiere ver un poco más de atrevimiento aunque eso pueda suponer alguna vez alguna pérdida. Y cuando juega con dos delanteros, como sucedió en Mutilva aunque habrá que ver cómo sale hoy el equipo, le gustaría ver a uno fijando y al otro «ir al área con más fe y no llegando un segundo tarde». Son, en su opinión, «detalles que ahora mismo no estamos teniendo y que te los da la confianza». En ese sentido, dice estar «convencido» de que el partido de Getxo «va a ser un punto de inflexión».

Es en el pobre bagaje ofensivo donde está el gran ‘debe’ del conjunto cántabro porque, de hecho, va a saltar a jugar a Gobela después de haber lanzado un solo remate entre palos en los últimos 180 minutos que ha jugado. «El caudal ofensivo del equipo ha sido muy pobre», admitió Rozada. Y considera que ni siquiera tienen la disculpa del campo porque Sarriena «estaba bien» y Mutilnova, «aunque es cierto que no estaba en las mejores condiciones porque estaba irregular y saltaba mucho caucho, era grande y teníamos que haber sido más protagonistas y haber sometido mucho más». Ha de encontrar la manera de «dar un paso hacia delante» en ese sentido e insiste en que el partido de esta tarde puede ser el ideal. Y lo es porque no hay otro, además.

«Este equipo no puede dar la imagen que ha dado»
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