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El Diario de Cantabria

Crespo se sabe un privilegiado

  • El capitán, que jugó el sábado tras haber disputado un solo encuentro en un año, reconoce que es «un privilegio ser el portero del Racing y más aún en Segunda»   
  • Muestra su disposición a aprovechar cada partido que le conceda Oltra
Iván Crespo será quien defienda la portería del Racing hasta final de curso. / la lifa
Iván Crespo será quien defienda la portería del Racing hasta final de curso. / la lifa
Crespo se sabe un privilegiado

Ante el triste panorama en el que anda sumido el Racing, el aficionado necesita alicientes que le animen a mantener la atención en la competición. Más aún, cuando ni siquiera le dejan ir al campo a mostrar su fidelidad incluso en los peores momentos. Y uno de esos alicientes con el que se puede encontrar en esta recta final de la competición es ver a Iván Crespo bajo palos. El pasado sábado jugó su primer partido liguero de la temporada porque, hasta la fecha, sólo había tenido la posibilidad de jugar el partido de Copa contra el Murcia. Su sueño era ser el portero del Racing en Segunda División pero sólo va a poder disfrutar de esa experiencia cuando todo está perdido, ya que es fácil intuir que Oltra no va a volver atrás ni va a convertir la titularidad del pasado sábado en un paréntesis. Posiblemente, así ganen todos porque, con todo perdido y con Luca pendiente de cerrar su primer futuro lejos del Real Madrid, éste reduciría así las posibilidades de caer en alguna lesión que lo complique todo.

El debut de Iván Crespo como portero de Segunda División del Racing no fue como él había soñado. Sobre todo, por el resultado final, que él mismo consideró ayer, 48 horas después del encuentro, como muy «duro» para los ánimos del vestuario. Sobre todo, según recordó, por «cómo había empezado el partido», ya que tiene muy claro que, cuando el encuentro se desarrolló «once contra once», el Racing fue «superior». Sin embargo, como al equipo verdiblanco siempre le pasa algo o siempre hay alguien que comete algún error que se paga caro, todo se torció a la media hora, cuando Nkaka vio dos amarillas en un minuto.

Recordó el capitán verdiblanco que tener que jugar con un hombre menos «durante sesenta minutos, y más aún en estas circunstancias en las que está tocando jugar cada tres días, se hace muy complicado». Mantener el edificio en pie se hace imposible pero, aún así, también puso en valor que el Racing fue capaz de «competir bien con diez». Al menos, hasta que marcaron el 1-2 definitivo. «Al final, ellos, a base de empuje y de meter a gente arriba, tuvieron alguna opción y nos ganaron el partido», recordó.

Asume Iván Crespo que se trató de una «derrota difícil de digerir porque cada día quedan menos puntos y el objetivo está prácticamente imposible». Ya nadie cree en él. Ni siquiera se echa ya mano de las matemáticas. Ni siquiera Oltra lo hace, por lo que hay que optar por asumir la realidad y apelar al orgullo y al espíritu competitivo: «Al final, somos el Racing, defendemos este escudo y tenemos que acabar con la mayor dignidad posible, ir a por todos los partidos para intentar ganarlos y ver hasta dónde somos capaces de llegar».

Mañana contarán con el aliciente, por lo menos, de luchar por evitar el descenso directo con un rival directísimo. Afrontarán el encuentro sin mucho tiempo para digerir la dolorosa derrota contra el Albacete pero eso es algo que ya forma parte de su propia rutina. «Es todas las semanas igual», asume Iván Crespo. «Al final, al día siguiente del partido intentamos corregir los errores de la anterior jornada y, a partir de ahí, toca preparar el siguiente porque no hay tiempo ni para lamentaciones ni para alegrías», resumió. Lo malo es que de estas últimas hay pocas. Aún así, hay que seguir caminando y el siguiente paso será en Almendralejo. Aunque el capitán es consciente de que se trata ya de una misión imposible, habla del envite de mañana como de una «última bala» para, por lo menos, seguir contando con las matemáticas para no quedar descendido tan pronto. Hay que cuidar los detalles. «Tenemos que ganar sí o sí para seguir con un poco de esperanza porque si no somos capaces de lograr los tres puntos, seguramente estaremos prácticamente sentenciados», afirmó.

agridulce. Con todo, más allá de lo colectivo, el encuentro contra el Albacete del pasado fin de semana tuvo también un valor personal para él, ya que fue su primer partido con el Racing en Segunda. Se tuvo que conformar con un debut que él mismo definió como «agridulce». «Cuando vine, lo hice con la ilusión de conseguir el ascenso y poder jugar con el Racing en Segunda. Lo he conseguido pero, al final, las circunstancias no han sido las mejores», admitió. Recordó que el equipo está en una «situación muy crítica» pero, aún así, recalcó que él siempre ha dicho bien claro que defender los intereses verdiblancos es «lo máximo». De este modo, está dispuesto a aprovechar los partidos que le dé el entrenador para «jugar y defender el escudo al cien por cien» porque para él es «un privilegio poder jugar en el Racing y más aún en esta categoría».

Sobre el encuentro en sí, reconoció que no había acabado contento con su actuación pero también precisó que no era lo importante, ya que lo fundamental eran los puntos. Y los tres que se pusieron en juego volaron. Además, la del pasado sábado fue también una experiencia nueva para él por haber jugado en El Sardinero sin público. Sobre todo, reconoció que se nota «durante el calentamiento o cuando entras al campo». Es éste siempre un momento especial por oír la Fuente de Cacho «y por el ambiente que se respira» en Los Campos de Sport, que, en su opinión, «es único».

La cosa cambia cuando el árbitro pita y el balón echa a rodar. «Cuando te pones a jugar, te centras en lo tuyo y en intentar ayudar a los compañeros, por lo que se nota un poco menos», reconoció el guardameta cántabro. Admitió que toda la situación es «un poco rara» y que, más allá de en los prolegómenos de la contienda, también echo de menos el aliento de la grada «cuando las cosas no salen bien, ya que siempre te dan un plus en esos momentos que echamos en falta». Más aún después de haberse adelantado en el marcador jugando en casa. De poco sirvió porque, de hecho, son ya 17 las ocasiones en las que el Racing se ha puesto por delante esta temporada de las cuales sólo ha aprovechado cuatro para ganar el encuentro. Es un dato para ponerlo en manos de un psicoanalista.

Los jugadores del Racing aparecieron en el terreno de juego el pasado sábado portando una camiseta de apoyo a Enzo, que apareció en el campo vestido de calle y acompañado por dos muletas que serán sus compañeras inseparables durante un tiempo. El capitán afirmó que le había llamado por teléfono cuando le dieron el diagnóstico y que, aunque el jugador francés estaba «fastidiado porque, al final, es un chaval joven que estaba haciendo una buena temporada y que, además, estaba con la ilusión de poder estar en Primera la próxima temporada», cree que se irá animando. Sus planes han quedado un tanto trastocados pero destacó Iván Crespo que Enzo es un tipo «optimista» y que estaba «con ganas de que le operen para revertir la situación». «Creo que va a ser un buen aprendizaje para él porque va a salir más fuerte y seguro que le vienen muchos éxitos en el futuro», concluyó.

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