22.09.2020 |
El tiempo
martes. 22.09.2020
El tiempo
El Diario de Cantabria

Colista antes y después

  • El Racing llegó al confinamiento como el peor equipo de la categoría
  • Lo sigue siendo en los cinco primeros partidos del torneo de once jornadas posterior al parón
Mario Ortiz y Figueras, decepcionados. / Hardy
Mario Ortiz y Figueras, decepcionados. / Hardy
Colista antes y después

Si el Racing se va directo a Segunda B es por méritos propios. Nadie se puede llevar las manos a la cabeza. No ha sido fruto de la casualidad ni de la fatalidad. Tampoco de una tendencia negativa que le hiciera hundirse en el fango porque, en el fondo, el parón provocado por la crisis sanitaria le dio una segunda oportunidad que no ha cambiado nada. Tras un paréntesis de tres meses, todo podía ser diferente y a quien antes le iba mal, le podría empezar a ir bien. Más aún, a un equipo que, al menos en su fuero interno, se decía a sí mismo que tenía más calidad y que era mejor que lo que decía la clasificación. El Racing se encomendó a la nueva realidad pero, en el fondo, se ha dado cuenta de que es igual que la anterior. No ha cambiado nada, sino que han acentuado los vicios y virtudes que le han llevado a estar donde está. Tanto es así, que fue el peor equipo de la categoría en los 31 primeros partidos que precedieron al Covid-19 y lo sigue siendo una vez que volvió el fútbol.

Decía José Luis Oltra antes de que se retomara la competición que estaban ante la disputa de un mini torneo de once partidos. Y éste le está yendo muy mal. Tanto es así, que si se tienen en cuenta sólo los cinco encuentros disputados hasta la fecha tras el confinamiento, el Racing seguiría siendo colista. No ha remontado ni un solo punto a nadie. En esta serie de encuentros, ha acumulado dos empates, tres derrotas y ni una sola victoria. Nada ha cambiado para el conjunto cántabro, que se sabe desterrado y que lo mejor que le ha podido pasar es que todas estas jornadas de la basura que le quedan por delante vayan a pasar en apenas tres semanas. Lo malo, cuanto más rápido mejor.

El Racing es uno de los dos únicos equipos que todavía no ha ganado después del confinamiento. El otro es el Extremadura. Uno es el último y otro es el penúltimo. Y, curiosamente, mañana se verán ambos las caras. Probablemente, lo hagan para llorar sus penas de manera conjunta. El equipo de Almendralejo tiene 34 puntos por treinta el Racing. El duelo será por evitar el farolillo rojo. Para el conjunto cántabro, está la posibilidad de evitar que el penúltimo se marchara a siete puntos, lo que ya sería humillante. Mientras, el bando azulgrana pretende mantenerse con vida. A día de hoy, la tiene a siete puntos pero confía en volver a la pelea si gana mañana. Todos quieren aprovecharse de la situación del equipo de Oltra para coger impulso.

El líder de este torneo de once partidos que va a atravesar su ecuador estos días es el Tenerife, a quien el Racing llamaba rival directo durante el parón pero que estos días duerme a dos puntos del playoff. Coger una buena racha impulsa a cualquiera en Segunda pero eso es algo de lo que no ha tenido el bando verdiblanco. El equipo entrenado por Rubén Baraja, ante el que los de Oltra tocaron fondo, es el único que ha logrado tres victorias en los cinco partidos disputados. El Deportivo, que retomó la competición con la sensación de que podría caer en un agujero del que a principios de año parecían escapar, se ha situado segundo con nueve puntos tras la agónica victoria ante la Ponferradina del pasado fin de semana, partido a cuyo descuento llegó perdiendo y que acabó ganando. Los de Jon Pérez Bolo se frotaban ya las manos y, de hecho, de haberse quedado con todo el botín en Riazor, tendrían ahora mismo un punto más que el Tenerife en esta virtual clasificación posterior al confinamiento.

Lo cierto es que las cosas no han cambiado demasiado una vez superado el parón pandémico, ya que los cuatro peores equipos en los cinco partidos disputados desde que se retomó la competición son también los que ocupan, ahora mismo, las posiciones de descenso. A las mismas ha caído el Numancia, que ha dado continuidad a su cuesta abajo, mientras que parece salir el Oviedo, con el que está empatado a puntos porque ha sumado seis después del parón, que son el doble que los del equipo de Soria, que se está viendo en problemas después de toda una vida en la categoría de plata.

Al Racing aún le quedan seis partidos por delante para revertir esta situación en este pequeño torneo de once partidos que parecía que iba a traer novedades respecto a lo que venía siendo la temporada pero que no lo está haciendo. Quedan seis encuentros por delante en los que estarán en juego los puestos de playoff, ya que entre el séptimo y el décimo cuarto sólo hay dos puntos, que son los mismos que hay entre el séptimo y el sexto. Es decir, que hay muchos aspirantes a soñar. A partir de ahí, se abre la pelea por una supervivencia que, aún así, cada vez va siendo cosa de menos equipos. El Racing ha podido ser árbitro de esa pelea por la supervivencia porque tenía muchos enfrentamientos con los de bajo, pero, por ahora, los está perdiendo todos.

Colista antes y después
Comentarios