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El Diario de Cantabria

Las chicas del Monte se quedan con la miel en los labios

El Espanyol B certificó ayer su ascenso a la Segunda División femenina de fútbol al derrotar por 2-1 al Club Deportivo Monte.
El Espanyol B certificó ayer su ascenso a la Segunda División femenina de fútbol al derrotar por 2-1 al Club Deportivo Monte.
Las chicas del Monte se quedan con la miel en los labios

El Espanyol B certificó ayer su ascenso a la Segunda División femenina de fútbol al derrotar por 2-1 al Club Deportivo Monte. El cuadro catalán se unió al Joventut Almassora y al Aldaia y se convirtió en el tercer nuevo equipo de la categoría.

El tercer partido de los playoff de ascenso a Reto Iberddrola comenzó sin concesiones, en la matinal de ayer en la Ciudad del Fútbol de Las Rozas. Se enfrentaban catalanas contra cántabras y fueron las primeras las que tomaron el mando desde pronto. A los seis minutos, una internada hasta el fondo, con pase de la muerte, lo remató Lidia Rubia para hacer el primero.

Cinco minutos después, a balón parado, las españolistas hicieron el segundo, de falta directa bien lanzada por Ana Hernández. Los primeros minutos fueron fiel reflejo del dominio de las catalanas, a las que respondieron las jugadoras del CD Monte con algún disparo cruzado sobre la meta de Monserrat Quesada. Aún así, las cántabras no cejaban en su empeño por disputar el balón e intentar recortar distancias.

Tras la pausa, el calor comenzó a hacer mella en las deportistas, y el ritmo del partido decreció. Se jugó mucho en el centro del campo y sin una dominadora clara del esférico. En los minutos finales, el Espanyol cedió terreno al Monte y las cántabras lo aprovecharon para acortar distancias, por medio de Pilar Mena, de penalti. A partir de ahí, se activó la eliminatoria y al final volvió la tensión. Y con la tensión, los problemas musculares de las jugadoras, tras el esfuerzo realizado.

Laura Camino estuvo a punto de equilibrar el envite en uno de los últimos ataques del CD Monte, pero su disparo lejano rebotó en el larguero.

El conjunto catalán resistió el empuje de su oponente y, con el definitivo 2-1, certificó su victoria y su ascenso.

Manuel Gestera, entrenador del CD Monte, comentó al final del partido: «Me marcho orgulloso del equipo, hoy (por ayer) era la culminación de dos años de trabajo. Sabíamos cómo nos jugaría el Espanyol B, pero nos ha faltado intensidad al principio. La segunda parte ha sido nuestra. Han sido pequeños detalles los que nos han ganado. Habrá que intentarlo el año que viene».

«Hemos venido con trece fichas del primer equipo, en los cambios nos ha mermado. Teníamos límites, aunque físicamente llegamos bien. Hemos hecho un viaje perfecto y hemos disfrutado. Era una gran oportunidad ascender a Reto. Seguiremos y trataremos de ascender. Todas mis jugadoras se han ganado la renovación inmediata».

Por su parte, Pilar Mena decía: «El partido lo recordaremos pero nos llevamos un sabor amargo. La hemos tenido. Lo hemos intentando y estoy orgullosa de mis compañeras. «Sabíamos la importancia del playoff. A nivel físico habíamos trabajado durante la cuarentena y todas han estado a gran nivel».

Mar Sierra: «Desde la vuelta de la cuarentena hemos vivido una experiencia única. Nunca habíamos jugado un partido tan importante a nivel nacional. Nos vamos con la cabeza alta. Hemos luchado cada balón. Me voy feliz y agradecida del viaje que hemos tenido. Esta experiencia nos la llevamos para toda la vida».

Óscar Cobacho, entrenador del RCD Espanyol B, comentó: «Sabíamos que era clave empezar bien el partido y marcar el territorio. Al marcar tan pronto, el Monte se ha visto con el impulso para meterse en el partido. Hemos sufrido pero esto también es fútbol y también forma parte del encuentro. Hemos aguantado cuando las cosas se han complicado. «Estábamos condicionados a nivel físico, pero a nivel emocional, sin referencias, todo ha sido difícil. Hemos tirado de corazón y orgullo, antes que de fútbol, pero esto también es importante. «A nivel de club ha sido un año complicado, para nosotros ha sido el polo opuesto. No teníamos obligación pero este club se merece más de lo que ha recibido por el trabajo que hay detrás. Esto puede ser un estímulo. El Espanyol está aquí y no se va a venir abajo, porque lo voy puede llegar siempre. Cumplimos el objetivo después de un año de trabajo. Por el camino han quedado jugadoras que no han podido jugar el partido. No hemos podido tener a nuestros seres cercanos cerca. Es todo atípico pero me llevo una gran sensación de orgullo inmensa. El partido se nos ha hecho larguísimo, pero detrás de todo esto había mucha gente empujando».

Por su parte, Ana Hernández decía: «No suelo pensar en el gol, pero he chutado la falta y he visto que entraba y ha sido una emoción muy fuerte. Al ser al principio, podíamos asegurar el partido».

Lidia Rubio: «Es un premio increíble que llevamos persiguiendo toda la temporada. La cuarentena ha sido dura para todos. Hemos trabajado mucho y estamos muy contentas».

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