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El Diario de Cantabria

Cejudo: «No ha sido un gesto de despedida porque Figueras sigue con nosotros»

Álvaro Cejudo señala el número 21 de su amigo y excompañero Figueras tras marcar su gol. / Hardy
Álvaro Cejudo señala el número 21 de su amigo y excompañero Figueras tras marcar su gol. / Hardy
Cejudo: «No ha sido un gesto de despedida porque Figueras sigue con nosotros»

La relación entre Álvaro Cejudo y Jordi Figueras venía de lejos. Ambos habían vestido ya de verdiblanco antes de recalar en el Racing porque habían compartido vivencias y vestuario en el Betis. Por eso para ambos fue una alegría reencontrarse en Santander con la intención de poner veteranía y experiencia a un equipo que terminó ascendiendo a Segunda División. En el presente curso eran de los pocos que se mantenían de aquella aventura que culminó en Son Malferit porque sólo quedan, a parte de ellos, Iván Crespo, Óscar Gil y Jon Ander. Son dos jugadores que también coincidieron en tener un encontronazo con Amorrortu durante el verano pero que, por encima de todo, mantenían el común denominador de ser dos profesionales como la copa de un pino. Ver a Cejudo jugar ayer saliendo desde el banquillo tiene un valor intangible pero enorme porque, en el fondo, le están viendo y tomando nota quienes no están participando lo que les gustaría. Y ahí hay un ejemplo a seguir.

A Cejudo le sentó fatal el despido de Figueras. No fue al único, ya que buena parte de los integrantes de la plantilla habían mostrado su pesar y hasta un cierto enfado por cómo se habían desarrollado los acontecimientos. En el fondo, uno pudo acordarse de cuando, hace tres años, también fue despedido Córcoles para dejar hueco a otro fichaje y aquello terminó por hacer trizas un vestuario que acabaría firmando la peor temporada, hasta la fecha, del Racing en Segunda B. Se generó el peligro de repetir la misma historia. Ahí dentro se echa de menos a Figueras y por eso el media punta de Puente Genil, al igual que había hecho Jon Ander tras marcar el penalti, no celebró su gol de manera estrambótica porque ya no tiene edad para volverse loco, sino que, sencillamente, dibujó un 21 con los dedos, que es el dorsal que vestía su compañero y amigo Figueras.

Tras el partido, le cuestionaron al andaluz si aquello había sido un gesto de despedida, pero él dijo que de eso nada. «Ha sido de cariño, no de despedida porque ya hemos comentado antes del partido que él sigue con nosotros», precisó Cejudo. El detalle fue grande y él recalcó que, sobre todo, había ido «con cariño, más que otra cosa» aunque también podría haber sido interpretado como de reivindicación hacia quienes habían tomado la decisión de darle la carta de despido.

Gran gol. El gol fue un gran gol, uno de esos goles similares a los muchos que anotó la temporada pasada, cuando, sobre todo, echaba mano de la enorme calidad que atesora, algo que rara vez se pierde con el paso de los años. Se pierden otras cosas, pero no tanto el talento. Un buen movimiento de Soko hacia el centro del área le dejó solo en la zona izquierda y el camerunés le asistió de tacón. Cejudo, sin necesidad de acomodarse la pelota ni de entretenerse con otras milongadas, apuntó y puso el balón exactamente donde quería, que fue en un lugar al que no hubiera llegado el portero ni en mil vidas.

Al cordobés le tocó ser suplente de Pablo Torre y desde la grada había visto a un Racing que llevó «la iniciativa» y que había salido con la intención de llevarla «en los primeros veinte minutos». Le gustó lo que vio pero sí admitió que, con el paso de los minutos y de haberse puesto por delante, perdieron «la posesión y el control del partido». Tras el paso por vestuarios, considera que lo que quedó por jugar estuvo «condicionado por la expulsión». Sin embargo, destacó que todos estaban advertidos por lo que había sucedido dos semanas atrás, cuando el Bilbao Athletic había empatado jugando también contra diez y entonces no supieron «jugar esos minutos finales». Sin embargo, en su opinión, ayer sí hicieron «las cosas bien».

Recalcó Cejudo que tanto él como los de su generación ya conocían a los últimos fichajes en llegar porque habían «coincidido con ellos». Se refería, obviamente, a Traver e Isma López. Cree que pueden aportar cosas al equipo para alcanzar su objetivo. El cordobés considera que aún están a tiempo de alcanzarlo porque, como recalca, están ahora en un momento en el que, sobre todo, dependen de lo que sean capaces de hacer ellos mismos. «Está claro que lo que hemos hecho hasta ahora no ha valido porque así lo hemos demostrado», reconoció. Sin embargo, al igual que el cuerpo técnico, percibe que «en las dos últimas semanas, el equipo ha mantenido una evolución bastante positiva».

Destacó Cejudo que, por ejemplo, la gente que entra desde el banquillo, como ayer fue su caso, «está concienciada de que hay que seguir jugando como, por ejemplo, se ha hecho hoy (por ayer)». Y esa forma de jugar es «dándolo todo e intentar ganar todos los partidos para pegar el último tirón y meternos ahí arriba porque, si no lo logramos, será que no hemos hecho las cosas bien», concluyó.

Cejudo: «No ha sido un gesto de despedida porque Figueras sigue con nosotros»
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