Liga de Campeones | Semifinal ida

Barcelona e Inter firman un 3-3 vibrante en La Cartuja

Íñigo Martínez del FC Barcelona celebra después de que Ferran Torres marcara el segundo gol de su equipo durante el partido de fútbol de la UEFA Champions League. / Andrea Amato / Ipa Sport / Ipa-Age / DPA - Solo para uso en España

Barcelona e Inter empataron 3-3 en un partido de vértigo en la ida de semifinales de la Champions League, con Lamine Yamal desatado y Sommer como villano

 

 

Fue una noche de carácter, de fútbol abierto, de errores y aciertos repartidos. En La Cartuja, un Barcelona impulsado por la juventud y el descaro de Lamine Yamal salvó un partido que por momentos pareció perdido, y que acabó empatando ante un Inter eficaz y peligroso. El 3-3 final deja la semifinal de Champions League completamente abierta para la vuelta en San Siro.

Primera parte de locura: cinco goles y dos remontadas

Al minuto de partido, Marcus Thuram aprovechó una indecisión defensiva del Barça para silenciar el estadio. En el 20', Denzel Dumfries, imperial en el juego aéreo, amplió la ventaja para los italianos. Parecía un baño táctico de Simone Inzaghi.

Pero el Barcelona reaccionó. En el 24', Lamine Yamal recortó distancias con un zurdazo tras una gran acción individual. Y apenas trece minutos después, Ferran Torres aprovechó un rebote en el área para marcar el 2-2. Todo estaba por escribirse.

Sommer protagoniza el empate final

El segundo acto arrancó con un nuevo mazazo: Dumfries marcaba el tercero tras un córner mal defendido. Sin embargo, el portero del Inter, Yann Sommer, firmó la acción más insólita del encuentro. Un disparo manso de Raphinha se le coló inexplicablemente, firmando el 3-3 en propia puerta.

A partir de ahí, el partido fue del Barça. Lamine Yamal estrelló un balón en el larguero, y Raphinha rozó el gol desde la frontal. Sommer, esta vez sí, se redimió con varias paradas que evitaron la victoria local.

El joven Yamal, la gran noticia para Flick

Si hay una figura que emerge de este choque, es la del jovencísimo extremo azulgrana. Lamine jugó como si llevara diez años en la élite. Marcó, asistió, y fue un tormento constante para la defensa interista. Una actuación consagratoria.

“Este equipo ha demostrado que está vivo y con alma. En Milán vamos a ir a por todo”, declaró Hansi Flick tras el encuentro.

Lo que viene

El desenlace será el próximo miércoles en San Siro. Un empate con goles favorece al espectáculo. Y con el Barça creciendo, todo puede pasar.