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El Diario de Cantabria

Cuatro bajas clave en el ‘Charles’

Manu Calleja no podrá contar con Roberto cano por lesión, con Faouzi por sanción, ni con Miguel Goñi ni Saúl garcía por la ‘cláusula del miedo’ al estar cedidos por el Racing

Saúl García no pudo realizar la pretemporada con el Racing por lesión y por eso acabó cedido. / Hardy
Saúl García no pudo realizar la pretemporada con el Racing por lesión y por eso acabó cedido. / Hardy
Cuatro bajas clave en el ‘Charles’

A buen seguro que el Laredo no podrá contar en el derbi del próximo sábado con su siempre importante afición, pero tampoco con cuatro de sus futbolistas más importantes. Manu Calleja, entrenador del equipo pejino, tendrá que innovar para cubrir las ausencias de alguno de su jugadores capitales y que han sido importantes para el buen inicio liguero de su equipo. Dos de ellos no podrán ser de la partida por ser futbolistas cedidos por el Racing, como son los casos de Miguel Goñi y Saúl García, mientras que los otros dos causarán baja por motivos diferentes, uno por lesión y otro por sanción: Roberto Cano y Faouzi, respectivamente.

En el Laredo son conscientes de que su potencial quedará limitado sin estos activos. Calleja ya tiene asumida la ausencia de Roberto Cano porque éste lleva en el dique seco desde la pretemporada. Es un futbolista llamado a marcar diferencias pero todavía no ha podido aportar. Tampoco lo hará el sábado contra el Racing, un partido que a buen seguro le habría gustado jugar porque, además, se formó en las categorías inferiores del club verdiblanco. Más de lo mismo sucede con Faouzi, que fue el último en salir de la factoría de La Albericia. Se trata de un jugador clave a la hora de crear juego en el ‘Charles’, un pilar en el medio campo sin el que tendrá que preparar el encuentro su entrenador al igual que hizo la semana pasada. Y es que, tampoco pudo jugar el partido del pasado fin de semana en Getxo contra el Arenas por haber sido castigado con dos partidos de sanción por su expulsión en el partido contra el Real Unión, que corresponde al último encuentro disputado en San Lorenzo y, por lo tanto, a la segunda y última victoria hasta la fecha de los pejinos.

A estas dos ausencias fruto del desarrollo de la competición, el Laredo deberá sumar las de Saúl García y Miguel Goñi por medirse al Racing. Ambos jugadores aún pertenecen al equipo de la capital cántabra y, por tanto, están defendiendo los intereses del ‘Charles’ en calidad de cedidos. Cuando su club decidió sumarlos a sus filas, sabía que lo hacía con la condición de que no se podrían medir al conjunto verdiblanco. Como ya es tradición, en los contratos de cesión se sumó la llamada ‘cláusula del miedo’. Es decir, que si Manu Calleja quisiera utilizarles para jugar contra el equipo de Rozada, el club debía pasar por caja para pagar una cantidad que, en el fondo, todos saben que no se va a pagar porque es inasumible. Se trata de un modo de actuar que ya se usa en todos los clubes y que, precisamente, nació a partir de aquel enorme partido que completó Pedro Munitis contra el Real Madrid cuando jugaba en el Racing como medido por la entidad blanca. Aquel día, Florentino Pérez decidió que no volvería a pasar por esa situación, se inventó esta fórmula y ya la usan todos. También el Racing.

De esta manera, el equipo pilotado por Javi Rozada se va a medir a un Laredo que será un poco menos Laredo, ya que perderá a cuatro jugadores básicos, dos de ellos por esa cláusula que también tienen Musy, que no pudo jugar en Los Campos de Sport con el Portugalete en la primera jornada por el mismo motivo, y Juan Gutiérrez, que también lo tiene por si el Ebro, que es donde recaló, se cruza con el equipo santanderino en el futuro.

Sin Goñi, el Laredo pierde a uno de sus dos centrales titulares y, por tanto, a un jugador de referencia atrás que, además, aporta mucho en el juego aéreo, que es uno de los potenciales de los que presume el Racing. Sin Saúl García, se queda sin una pieza fundamental de su arquitectura ofensiva. El atacante de Bezana fichó por el club capitalino, al que ya había pertenecido en categoría juvenil, con la intención de quedarse en el primer equipo. Fue uno de los muchos jóvenes valores cántabros que iba a haber completado la pretemporada a las órdenes de Javi Rozada pero, en verdad, no pudo disfrutar de la oportunidad por culpa de las lesiones. No tuvo tiempo para demostrar al cuerpo técnico que tenía aptitudes suficientes para estar a la altura de un equipo con aspiraciones de ascenso y le comunicaron que, de partida, no tendría ficha con el primer equipo.

Eso hizo que le plantearan jugar en el filial para seguir en la órbita de Javi Rozada, entrenar de manera ocasional e incluso habitual con el primer equipo y esperar a que surgiera una vacante en caso de que su rendimiento fuera óptimo en el seno del Rayo. Sin embargo, él dejó claro en el momento de fichar que en ningún caso jugaría en el filial y, de hecho, consiguió sumar esa cláusula en el contrato. Y mantuvo su postura. Le intentaron convencer pero no pudieron, por lo que aceptó la cesión del Laredo, que está sacando mucho jugo de su cesión. De hecho, se ha convertido en el jugador más desequilibrante, el futbolista que consigue que pasen cosas arrancando desde zona de tres cuartos. Se ha mostrado como un jugador valiente, vertical y con capacidad para llegar al área y resultar allí decisivo. Y el equipo pejino no podrá contar con él para jugar contra el Racing.

El equipo de Rozada entrenará todos los días de esta semana en las instalaciones Nando Yosu en horario matinal mientras que el Laredo, que descansó ayer martes, lo hará hoy en La Caseta de Noja para mantener en buen estado el césped de San Lorenzo. Se trata de una semana importante para el Laredo y sueño húmedo de la directiva pejina sería culminarla recibiendo el permiso para acoger a aficionados en las gradas, pero son conscientes de que es una posibilidad muy improbable. Prácticamente imposible.

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