Von der Leyen sobrevive a la moción de censura más dura de su mandato
La presidenta de la Comisión Europea conserva el apoyo del Parlamento tras las críticas por su gestión opaca de la compra de vacunas durante la pandemia
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha superado este jueves una moción de censura inédita impulsada por un bloque de eurodiputados críticos con su gestión, especialmente por la falta de transparencia en las negociaciones con laboratorios farmacéuticos durante la crisis sanitaria del COVID-19.
El intento de destituir al Ejecutivo comunitario fracasó con claridad: 360 eurodiputados votaron en contra, frente a 175 a favor y 18 abstenciones, muy lejos de los dos tercios necesarios para prosperar según el reglamento del Parlamento Europeo.
Apoyo de la gran coalición europea
Von der Leyen ha mantenido el respaldo de la gran coalición europea compuesta por el Partido Popular Europeo (PPE), los socialdemócratas (S&D) y los liberales (Renew Europe). Estas tres fuerzas, a pesar de sus diferencias y tensiones recientes, han optado por cerrar filas para frenar una iniciativa promovida por los sectores más conservadores y euroescépticos de la Cámara.
La moción fue impulsada por el eurodiputado rumano Gheorghe Piperea y respaldada por casi 80 parlamentarios de grupos como Patriotas por Europa, Europa de Naciones Soberanas y un tercio de los conservadores europeos, entre ellos los polacos del partido Ley y Justicia. También obtuvieron el apoyo de varios diputados no adscritos.
Concesiones y equilibrio político
En los días previos a la votación, tanto socialistas como liberales amagaron con la posibilidad de abstenerse como gesto simbólico, en protesta por la creciente sintonía entre el PPE y fuerzas de la derecha más radical. Sin embargo, un acuerdo de última hora con Von der Leyen inclinó la balanza.
Los socialdemócratas afirman haber asegurado la continuidad del Fondo Social Europeo, una herramienta clave para la cohesión social en la UE, mientras que los liberales destacan el refuerzo del vínculo entre el uso de fondos europeos y el respeto al Estado de derecho y los valores democráticos.
El bloque de La Izquierda y parte del grupo de los Verdes —incluidos eurodiputados españoles de BNG, ERC, Compromís o En Comú Podem— optaron por no participar en la votación como forma de protesta política ante lo que consideran un proceso viciado por acuerdos entre bastidores.
Crisis superada, liderazgo reforzado
La votación reafirma el liderazgo de Von der Leyen al frente de la Comisión, aunque la sombra de la opacidad durante la pandemia sigue proyectándose sobre su gestión. Este episodio ha dejado claro que la estabilidad política en Bruselas dependerá del delicado equilibrio entre las grandes familias europeístas y los movimientos emergentes que cuestionan el statu quo.