matanza en suecia

El asesino de Örebro escondió sus armas en un estuche de guitarra antes de desatar la masacre

Los estudiantes de la escuela, envueltos en mantas térmicas, son escoltados por la policía y los servicios de emergencia tras el incidente. En el interior del centro, las autoridades encontraron varias armas y una bolsa con forma de guitarra donde el agresor las ocultaba, según los informes. / x

Un tiroteo en la escuela Campus Risbergska de Örebro deja 11 muertos y varios heridos. El atacante, un hombre de 35 años, se suicidó tras enfrentarse a la policía. ¿Cómo pudo ocurrir esto? La sociedad sueca está en shock.  

El tiroteo en la escuela Campus Risbergska de Örebro ha dejado al menos 11 muertos y varios heridos en lo que ya se considera uno de los peores ataques en la historia de Suecia. El atacante, un hombre sueco de 35 años, utilizó un plan meticuloso: entró al colegio con un estuche de guitarra donde ocultaba un arma automática, se cambió de ropa en el baño y comenzó a disparar indiscriminadamente.

Un plan meticuloso: disfraz, granadas de humo y suicidio

Las primeras investigaciones apuntan a que el agresor llevaba días planeando el ataque. El martes 4 de febrero de 2025, llegó al colegio al mediodía y, tras pasear por los pasillos, se dirigió al baño. Allí, se cambió de ropa por un uniforme de estilo militar, sacó el arma del estuche y, al salir, abrió fuego contra estudiantes y profesores, sembrando el pánico en el centro educativo.

Según testigos, el tirador caminaba con calma mientras disparaba, sin expresar emoción alguna. "Pensé que era mi último día, que nunca volvería a ver a mis hijos", declaró una de las sobrevivientes, que logró esconderse bajo una litera. Otro profesor relató que los disparos tenían un sonido extraño, más parecido a explosiones metálicas que a los clásicos "bang, bang" de un arma de fuego.

Cuando la policía llegó al lugar, el tirador, al verlos, lanzó una granada de humo para desorientarlos y, acto seguido, se suicidó de un disparo.

El perfil del atacante: un solitario con licencia de armas

El atacante, identificado como un hombre sueco de 35 años residente en Örebro, era descrito por sus familiares como una persona solitaria y con dificultades sociales. Había cambiado su apellido hace ocho años sin dar explicaciones, lo que ha llevado a las autoridades a investigar si existía alguna motivación oculta detrás de este cambio.

A pesar de no contar con antecedentes penales, el agresor poseía una licencia de armas en regla, lo que le permitió adquirir legalmente el rifle automático con el que llevó a cabo la masacre. Hasta el momento, no hay indicios de que estuviera vinculado a grupos extremistas o que tuviera un motivo ideológico.

Once víctimas y varias personas en estado crítico

El balance provisional del ataque es de 11 personas fallecidas y varias heridas de gravedad. Jonas Claesson, director de salud de la región de Örebro, confirmó que seis personas fueron ingresadas en el hospital, cinco de ellas con heridas de bala, y dos permanecen en estado crítico en cuidados intensivos.

Entre las víctimas se encuentran estudiantes y personal del colegio, aunque sus identidades aún no han sido reveladas. Las autoridades han habilitado un centro de información para que los familiares puedan obtener detalles sobre los afectados.

Investigación en curso: ¿actuó solo o tenía cómplices?

La policía sueca ha registrado la vivienda del tirador en busca de más información sobre su motivación. Hasta ahora, se cree que actuó en solitario, aunque los investigadores no descartan que alguien más pudiera haber estado al tanto de sus planes.

El ministro de Justicia, Gunnar Strömmer, ha declarado que Suecia revisará sus protocolos de control de armas y seguridad escolar tras este ataque, que ha conmocionado al país.

Mientras la investigación sigue su curso, Suecia llora a las víctimas de un crimen que ha dejado una profunda huella en la sociedad.