Zapatero presiona para un relevo ordenado: Sánchez podría ceder la presidencia a Salvador Illa
El ex presidente propone una transición controlada para agotar la legislatura, con el líder del PSC como figura de recambio y manteniendo la influencia desde la sombra
En plena crisis institucional por los escándalos de corrupción que afectan al núcleo duro del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero, expresidente del Gobierno y todavía voz influyente dentro del aparato socialista, ha iniciado movimientos para forzar una transición discreta pero decisiva en el liderazgo del Ejecutivo. Según publica Vozpópuli, Zapatero ha trasladado a Pedro Sánchez la conveniencia de ceder el testigo al actual presidente de la Generalitat, Salvador Illa, como vía para preservar la legislatura y recomponer la imagen pública del partido.
La propuesta, descrita por fuentes internas como “una salida pactada”, permitiría a Sánchez mantener su escaño en el Congreso y conservar cierto blindaje institucional hasta 2027, mientras el PSOE seguiría en el poder bajo el mando de una figura políticamente menos desgastada.
Illa, el relevo en estudio
Salvador Illa, exministro de Sanidad y actual líder del PSC, es considerado una figura moderada y con perfil institucional, cualidades que le han permitido mantener cierta estabilidad al frente del Govern catalán pese a la frágil mayoría parlamentaria. Sin embargo, esta estabilidad es precisamente lo que estaría en cuestión si la operación de relevo prospera: el PSOE necesitaría, según las fuentes consultadas, el respaldo de sus socios de investidura, especialmente Junts, para culminar el traspaso en Madrid.
En este contexto, los socialistas barajan la posibilidad de ceder la presidencia de la Generalitat a cambio de respaldo parlamentario para un nuevo presidente del Gobierno. Una “operación de trueque” que —reconocen en privado dirigentes del PSC— sería extremadamente compleja y controvertida.
Encuentro reservado en Moncloa
La tensión se evidenció este viernes, cuando Sánchez convocó de forma no anunciada públicamente a Illa a una reunión en La Moncloa. El encuentro, que duró varias horas y obligó al líder del PSC a cancelar un acto en Barcelona, tuvo lugar en el mismo día en que la UCO accedía a Ferraz para clonar el correo de Santos Cerdán, ex secretario de Organización e imputado en el caso de las presuntas mordidas en adjudicaciones públicas.
Aunque no ha trascendido el contenido concreto de la conversación, varias fuentes apuntan a que se exploraron los diversos escenarios de salida a la crisis, entre ellos:
-
La dimisión de Sánchez y relevo interno.
-
La convocatoria de elecciones generales.
-
Un posible adelanto electoral conjunto en Cataluña y España en otoño.
Silencio público de Sánchez
Desde el miércoles, Sánchez ha evitado toda exposición pública. Su última aparición fue en la sesión de control en el Congreso. Desde entonces, ha permanecido en su despacho, en reuniones privadas y sin agenda institucional confirmada. Este repliegue coincide con la publicación del informe de la UCO que involucra a Cerdán, así como con el despliegue de registros en múltiples organismos públicos y entidades controladas por el PSOE.
El presidente ha suspendido toda su agenda sine die, mientras redactaba, entre otras cosas, una carta al secretario general de la OTAN, Mark Rutte, oponiéndose al incremento del gasto militar al 5% del PIB, un asunto que, en otro contexto, habría copado titulares, pero que ahora queda sepultado por el avance judicial del caso Koldo.
Un cambio de ciclo en curso
El movimiento de Zapatero confirma la percepción interna de que el ciclo político de Sánchez podría estar agotado. La figura del expresidente cobra así nuevo protagonismo como articulador de una salida controlada que permita al PSOE ganar tiempo, minimizar el impacto electoral del escándalo y reorganizar el liderazgo antes de una eventual cita con las urnas.
El nombre de Illa se perfila como el más viable dentro de la órbita socialista, pero su encaje en el tablero catalán y su capacidad para ejercer autoridad en un Congreso fragmentado plantean interrogantes de calado. Todo ello en un contexto donde el margen de maniobra del Ejecutivo se reduce con cada nuevo paso judicial. La próxima semana será clave para comprobar si este proyecto de relevo avanza o si Sánchez opta por una resistencia prolongada en el poder.