Zapatero organizó en un piso del régimen chavista un encuentro con Aldama y el narcosobrino de Maduro
El expresidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, mantuvo una reunión secreta en Caracas con el empresario Víctor de Aldama —uno de los principales implicados en el caso Koldo— y con Francisco Flores, sobrino de Nicolás Maduro condenado en Estados Unidos por narcotráfico internacional, según ha podido confirmar El Debate en exclusiva.
El encuentro se celebró en un lujoso piso de 400 metros cuadrados que el Gobierno de Venezuela cede al expresidente socialista durante sus estancias en la capital venezolana, inmueble cuya existencia fue ya revelada por este diario hace meses.
Una cita bajo la protección del régimen chavista
Según las fuentes consultadas, Zapatero convocó personalmente a Aldama a esa reunión, celebrada en un inmueble situado junto a la avenida Principal de La Castellana, una de las zonas más exclusivas y vigiladas de Caracas, donde se concentran embajadas, residencias diplomáticas y sedes corporativas.
El piso, decorado con obras de arte venezolano y dotado de estrictas medidas de seguridad, dispone de un despacho privado que Zapatero utiliza como centro de trabajo durante sus estancias en el país. Desde 2018, el expresidente emplea esta vivienda como alojamiento habitual durante sus gestiones como supuesto «mediador» en el conflicto venezolano.
En la reunión, además del exjefe del Ejecutivo y del empresario, participaron un asesor de Zapatero, un acompañante de Aldama y Francisco Flores, sobrino de Maduro y de la primera dama, Cilia Flores.
El narcotraficante del “caso Narcosobrinos”
Francisco Flores, nacido en 1985, fue detenido por la DEA en 2015 junto a su primo Efraín Antonio Campo Flores, cuando intentaban introducir en Estados Unidos 800 kilogramos de cocaína. Ambos utilizaron, según la investigación federal, hangares presidenciales y aviones con matrícula diplomática para el transporte de la droga.
En 2017, un tribunal federal de Nueva York los condenó a 18 años de prisión por conspiración para importar cocaína.
Fueron liberados en 2022 como parte de un intercambio de prisioneros entre Washington y Caracas.
Su presencia en la reunión con Zapatero y Aldama en un inmueble bajo control del régimen venezolano evidencia la proximidad del expresidente español a figuras clave del entorno de Maduro, un hecho que vuelve a poner en cuestión su papel político y económico en Venezuela.
El Debate contactó con Zapatero para conocer su versión de los hechos, pero el expresidente ha declinado hacer declaraciones.
La conexión Aldama–Zapatero
Aldama —ya investigado por la Justicia española en el marco del caso Koldo y en la trama de Plus Ultra— habría viajado con Zapatero en un avión privado meses antes de este encuentro. Según el propio empresario relató en televisión, él mismo trasladó a Zapatero en su aeronave desde Caracas a Santo Domingo, un viaje que el expresidente realizó de forma reservada y sin comunicación oficial.
Durante una entrevista radiofónica reciente, Aldama aseguró que Zapatero “presionó” al Gobierno de Pedro Sánchez para que se aprobara el rescate de la aerolínea Plus Ultra, con capital venezolano, por un total de 53 millones de euros. Parte de ese dinero, según el empresario, se habría destinado a financiar actividades de la Internacional Socialista, organización en la que Zapatero mantiene una posición destacada y presidida actualmente por Pedro Sánchez.
El crecimiento patrimonial del expresidente
Esta revelación llega en un momento en que el patrimonio de José Luis Rodríguez Zapatero ha vuelto a generar dudas. Coincidiendo con un informe de la UCO que le señalaba como intermediario en el cobro de una deuda de 200 millones de dólares entre Air Europa y el Gobierno venezolano, el expresidente vendió su chalet en Valdemarín (Madrid) para mudarse a una vivienda en Monte Rozas, de 537 metros cuadrados, valorada en más de dos millones de euros.
El Ministerio del Interior ha autorizado un dispositivo de seguridad extraordinario en torno a esta residencia, con una garita policial y doce cámaras de videovigilancia, tras difundirse una conversación entre Maduro y Zapatero en la que el presidente chavista agradecía sus gestiones.
Además, Zapatero posee otras propiedades: un piso en León, una villa en Lanzarote valorada en 1,2 millones de euros y un chalet en Puerta de Hierro adquirido en 2024. En varios casos, las viviendas figuran a nombre de su esposa, Sonsoles Espinosa.