Zapatero, bajo la lupa del CNI por su cercanía con empresas vinculadas al espionaje chino
En un momento geopolítico de tensión creciente entre Occidente y China, la figura del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero emerge como pieza clave de una red de relaciones estratégicas que preocupa tanto a círculos diplomáticos como a los servicios de inteligencia españoles.
Según ha revelado THE OBJECTIVE, el llamado Gate Center, un supuesto think tank impulsado por Zapatero en abril de 2022, y presentado como una plataforma de “reflexión y diálogo”, se instaló en el cuarto piso de un edificio de la calle Velázquez de Madrid. Lo relevante no es sólo la ubicación –una céntrica finca del Barrio de Salamanca– sino el hecho de que esa misma dirección fue compartida durante meses por la empresa Mimo Advisors Europa S.L., vinculada a Fangyong Du, un ciudadano chino al que el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) vincula con el espionaje de Pekín.
Fangyong Du no es un desconocido en los círculos empresariales ni en los entornos socialistas. Su nombre aparece asociado tanto a Huawei como a la consultora Acento, fundada por el también exministro José Blanco, otro peso pesado del PSOE. De hecho, la firma Acento Asia SRL, precedente de Mimo Advisors, fue registrada en plena pandemia con la participación de figuras cercanas al aparato socialista, entre ellas Esteban González Guitart, hijo del eurodiputado Esteban González Pons.
El Gate Center, presidido por Zapatero y respaldado en su lanzamiento por Miguel Ángel Moratinos, exministro de Exteriores, y Miguel Sebastián, exministro de Industria, cambió de planta en 2023, subiendo al séptimo piso del edificio. Pero durante los primeros meses de su existencia, compartió espacio físico con una empresa bajo vigilancia del CNI, según fuentes próximas a la inteligencia española. Este coincidente arrendamiento no ha pasado desapercibido para quienes siguen con atención el avance de la influencia china en Europa.
Las hijas de Zapatero, una conexión sensible
El entramado se vuelve aún más complejo con la implicación de las hijas del expresidente. La agencia de comunicación Whathefav, dirigida por Laura y Alba Rodríguez Espinosa, presta servicios tanto a Huawei como al propio Gate Center. Una empresa joven, sin un recorrido consolidado previo, que se ha convertido en pieza central del engranaje comunicativo del entorno de Zapatero en su aproximación estratégica a China.
Según las fuentes consultadas, las hijas del expresidente se encargan de la gestión de redes sociales y comunicación digital del Gate Center, así como de otros clientes vinculados al gigante asiático. Este hecho ha generado un profundo malestar en el ámbito empresarial, especialmente en aquellas consultoras que han detectado una preferencia política en la asignación de ciertos contratos sensibles.
Malestar diplomático y sospechas acumuladas
Zapatero mantiene una agenda intensa y discreta de reuniones con representantes del régimen comunista chino, tanto en la sede diplomática situada en la calle Arturo Soria, como en sus propias oficinas. Esta actividad no es menor. Fuentes diplomáticas reconocen que su presencia en esos círculos, lejos de ser simbólica, se percibe como un canal extraoficial de interlocución con Pekín.
El hecho de que el expresidente actúe como mediador no declarado entre intereses chinos y europeos, fuera de la supervisión del Gobierno y de las instituciones comunitarias, ha encendido las alarmas en Bruselas, Washington y Madrid. La reciente salida de Zapatero de la consultora sueca Kreab, que ha preferido cortar lazos ante el daño reputacional que le ocasionaba su creciente exposición a China y Venezuela, es otro indicio de que sus actividades ya no se perciben como un asunto privado.
Huawei, Aldama y los vínculos que inquietan
El gigante tecnológico Huawei –vetado por múltiples países de la OTAN por sospechas de espionaje– ha estado también en el centro de este esquema relacional. Según las investigaciones, tanto Víctor de Aldama –conocido por su papel en la trama Koldo– como las hijas de Zapatero fueron contratados en paralelo por la compañía en 2020, en momentos clave en los que el Gobierno de España analizaba el marco regulatorio para la implantación del 5G.
El papel de Aldama como “conseguidor” y su relación directa con miembros del Ejecutivo refuerzan las hipótesis que manejan los servicios de inteligencia, que ven en estas relaciones una estrategia coordinada de influencia sobre las instituciones españolas, utilizando consultoras afines, figuras políticas retiradas pero activas, y empresas pantalla.
Lejos de ser un episodio anecdótico, la coincidencia de sedes, relaciones personales y contrataciones cruzadas entre figuras políticas del PSOE, empresas vinculadas al régimen chino, y firmas investigadas por el CNI revela una estructura de lobby de dimensiones internacionales. Zapatero, lejos de haberse retirado de la política, parece haberse reconvertido en pieza estratégica de la proyección global de China en Europa, algo que no pasa desapercibido en el complejo tablero geopolítico actual.
Si el presidente Pedro Sánchez ha optado por un acercamiento diplomático a Xi Jinping, el expresidente Zapatero ha optado por algo más ambicioso: ser el canal oficioso de Pekín en el corazón de Europa. Una figura con pasado institucional, presente oficioso y, quizá, futuro incómodo para el interés nacional.