Zapatero defiende su papel en Venezuela como mediador para evitar una guerra civil
El medio El Debate ha informado este lunes sobre las declaraciones del expresidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, quien ha defendido su implicación en el conflicto político de Venezuela y sus relaciones con el mandatario Nicolás Maduro. Según recoge el diario, Zapatero argumentó que su objetivo principal en el país sudamericano es actuar como mediador de paz y evitar una guerra civil, rechazando que su papel tenga otro propósito.
El expresidente explicó que su implicación en Venezuela responde a un interés por contener la situación: "Llevo casi 20 años intentando que aquello no acabe en una guerra civil. Hemos estado cerca en algún momento", cita El Debate.
Relación con Maduro y silencio sobre su legitimidad
De acuerdo con el medio, Zapatero subrayó que nunca ha buscado un cambio en el liderazgo venezolano y defendió su "capacidad de diálogo" con Maduro, a quien aseguró que no dejará de interlocutar. "Mi capacidad de diálogo con Maduro es evidente y real, y procuro mantenerla. Nunca la voy a negar", afirmó.
Sin embargo, El Debate destaca la falta de posicionamiento del expresidente respecto a si considera a Maduro un demócrata o un dictador. En respuesta, Zapatero argumentó que "Maduro ha ganado muchas elecciones", aunque el medio recuerda las denuncias de irregularidades en dichos comicios. Además, frente al polémico debate sobre las actas electorales de los últimos comicios, que Maduro no ha hecho públicas seis meses después de ser reelegido, Zapatero se limitó a señalar que "está ahí el debate".
Prudencia como bandera
El Debate también recoge la insistencia de Zapatero en mantener una postura prudente: "No me toca a mí hacer eso en términos políticos porque la oposición sabe que debo ser prudente y mantener mucha reserva", afirmó, justificando su enfoque como mediador.
Las declaraciones han sido objeto de controversia, con sectores críticos que consideran que la actitud del expresidente blanquea al régimen venezolano, mientras que otros valoran su labor como un intento de mediar en un conflicto político de larga data. Según El Debate, las palabras de Zapatero reavivan la discusión sobre el papel que debe desempeñar en un escenario tan polarizado.