Zapatero compró un chalé de lujo en plena mediación con Maduro por la deuda de Air Europa
El expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero adquirió en marzo de 2019 un chalé de lujo en Aravaca (Madrid), valorado en 800.000 euros, coincidiendo con el momento en el que intermediaba con el régimen de Nicolás Maduro para que Air Europa pudiera recuperar una deuda de 200 millones de dólares que Venezuela mantenía con la aerolínea, según publica VozPopuli.
El inmueble, que Zapatero habitaba en régimen de alquiler desde que dejó La Moncloa, fue adquirido justo cuando su papel como interlocutor oficioso entre el Gobierno de España y el régimen venezolano alcanzaba un punto álgido. El exmandatario logró en 2018 que Maduro recibiera al presidente de Globalia, matriz de Air Europa, con el objetivo de desbloquear el pago de la deuda acumulada por la venta de billetes en Venezuela.
Deudas, sanciones y el relevo de Aldama
Según recoge un informe de la Agencia Tributaria (AEAT) y de la UCO, Zapatero intentó sin éxito alcanzar un acuerdo de pago que implicaría una alianza estratégica entre el gobierno venezolano y la aerolínea española. No obstante, la proclamación de Juan Guaidó como presidente interino el 24 de enero de 2019 y las sanciones impuestas por la administración Trump paralizaron los avances.
Poco después, en septiembre de 2019, Víctor de Aldama —posteriormente señalado como comisionista en el caso Koldo— fue contratado por Globalia para continuar con las gestiones, asumiendo el papel que hasta entonces había desempeñado Zapatero. Según la AEAT, Aldama podía llegar a recibir hasta cinco millones de euros si tenía éxito en su cometido. El informe destaca “las conexiones del señor Aldama con Venezuela” y lo sitúa directamente como “el sucesor de Zapatero” en la negociación.
Patrimonio inmobiliario en expansión
La compra del chalé de Aravaca forma parte de un creciente patrimonio inmobiliario que Zapatero ha acumulado en los últimos años. Vozpópuli detalla tres adquisiciones destacadas:
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En agosto de 2017, compró una vivienda en Lanzarote valorada en 1,2 millones de euros, aunque solicitó una hipoteca de solo 295.000 euros.
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En marzo de 2019, adquirió el chalé de Aravaca por unos 800.000 euros.
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En abril de 2024, en pleno estallido del caso Koldo y tras aparecer mencionado en los informes de la AEAT, compró un chalé en Puerta de Hierro (Madrid) por unos 700.000 euros, que tras una reforma tendría un valor superior a 2 millones.
Ese mismo mes, su hija mayor, Laura Rodríguez Espinosa, compró un piso cercano, lo que evidencia una consolidación patrimonial en zonas de alto poder adquisitivo.
Cabe señalar que el chalé de Aravaca fue vendido por Zapatero en enero de 2025, con una revalorización que elevó su valor por encima de 2 millones de euros.
El vínculo con el chavismo y el PSOE
El acercamiento de Zapatero a Maduro se remonta a años atrás. En 2015 comenzó como observador electoral, un rol que entonces fue bien recibido incluso por la oposición. Pero en 2018 cayó en descrédito entre los opositores venezolanos tras apoyar a los llamados “alacranes”, disidentes opositores alineados con el régimen chavista. Su proximidad a figuras como Pablo Iglesias y su entrada en el Grupo de Puebla reforzaron su ascendencia en la izquierda internacional.
Su implicación diplomática informal fue en aumento durante el mandato de Pedro Sánchez, donde ha actuado como puente entre Moncloa y Caracas. En ese contexto, Zapatero jugó un papel en neutralizar la influencia de Aldama tras el relevo en las gestiones con Air Europa.
En fuentes socialistas críticas con la dirección actual, Zapatero es descrito como “guía moral, vicepresidente sin cartera y asesor áulico de Sánchez”, con una influencia destacada en los pactos con ERC y Junts y en el giro pro Maduro que culminó con el polémico Delcygate en enero de 2020.
El origen del conflicto con Air Europa
La deuda venezolana con Air Europa se remonta a 2013, cuando las aerolíneas internacionales comenzaron a ver bloqueados sus ingresos por la imposibilidad de repatriar capital debido al control cambiario impuesto en Venezuela desde 2003. En diciembre de 2014, Juan José Hidalgo, presidente de Globalia, denunció públicamente que Caracas le impedía repatriar 200 millones de dólares por venta de billetes en bolívares. A mediados de 2019, la deuda seguía intacta, según documentos recogidos por la AEAT.
Las gestiones de Zapatero fueron un intento del Gobierno español de preservar intereses empresariales en un entorno geopolítico inestable, pero la falta de resultados y los cambios de contexto político forzaron un repliegue discreto.