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El Diario de Cantabria

RACING

UNA PLAZA DIFÍCIL

  • El Racing juega esta tarde en Huesca ante uno de los mejores equipos de la categoría  
  • Ania cambiará el sistema respecto al partido de hace siete días para evitar que su equipo se rompa  
  • Habrá más novedades
UNA PLAZA DIFÍCIL

Si difícil era ganar al Girona, más aún lo va a ser ganar al Huesca. No porque tenga un equipo mejor, que tampoco es el caso, sino porque juega en casa. Al Racing le toca asaltar El Alcoraz, algo que nadie ha hecho todavía. Deberá hacerlo después de recibir el mayor golpe de lo que se lleva desarrollado de temporada. No encajó nada bien el directo en la mandíbula que recibió hace siete días y se fue a casa tocado. De nuevo se ha instaurando un cierto aire de ‘bajón’ en el racinguismo similar a la resaca de Vallecas. En aquella ocasión, los jugadores de Ania se resarcieron con una goleada en casa contra el Mirandés, pero ahora no tendrán esta oportunidad. No jugarán en El Sardinero ante un recién ascendido tan pobre como el Racing, sino en el campo de uno de los grandes de la categoría.

Se vienen dificultades. Si las cosas salen torcidas este fin de semana, el equipo incluso podría pasar de verse fuera de los puestos de descenso a convertirse en el nuevo colista de la clasificación. Y eso dolería mucho. Más aún, cuando el próximo domingo aún habrá que afrontar un segundo desplazamiento consecutivo. La Segunda División sabe cómo ponerse cuesta arriba de verdad pero lo más importante ante retos y situaciones así es mantener la calma. Que no cunda el pánico porque, además, jugadores y técnicos tienen bien identificado el diagnóstico.

Mucho se ha hablado esta semana sobre la facilidad con la que se rompe el Racing. Lo hizo, sobre todo, hace siete días contra el Girona. Entonces, Ania jugó con una delantera formada por Barral y David Rodríguez, que contaron en las bandas con Enzo y Yoda, que no tienen ni actitudes ni aptitudes defensivas. A eso hay que sumar la presencia de dos medio centros de contención que querían estar cerca de los centrales. Fue así como se abrió un gran espacio en blanco y cómo la alineación quedó partida entre los cuatro que atacaban y los seis que defendían. Lo han visto en el vestuario y lo ha visto el entrenador. Lo que falta conocer es cómo piensa solucionar este problema.

Posiblemente, todo pase por meter a un jugador más por dentro. Y lo que queda por saber es si el elegido se colocará entre la retaguardia y el doble pivote o entre éste y el punta. Es decir, si sumará un nuevo medio centro o un media punta que ayude también en la creación a dar un poco de ritmo e imaginación a la pelota, dos ingredientes de los que carecen los futbolistas que el entrenador asturiano tiene en cartera para la sala de máquinas.

A buen seguro que habrá cambio de sistema y habrá también cambio de hombres. Por obligación, además. De partida, dos jugadores que fueron titulares en las dos últimas jornadas no podrán ser de la partida. Uno es Aitor Buñuel, que está concentrado con la selección sub 21. El otro es Ari Nkaka, que se lesionó el pasado miércoles. El club no ha informado de la gravedad de su dolencia, pero lo que es seguro es que no estará hoy en El Alcoraz.

Buñuel venía jugando en el lateral izquierdo, lo que fue todo un golpe en el mentón para Moi Delgado. Quizá también para el director deportivo que le había fichado. El jugador cedido por el Valladolid pagó su mala actuación contra el Numancia  con la suplencia y tuvo que ver cómo su entrenador incluso cambiaba de banda al defensor navarro sólo por no echar mano de sus servicios. Hoy, salvo sorpresa, volverá al once. No tiene muchas más soluciones que el jugador sevillano. Por lo tanto, está ante un examen importante. Deberá confirmar a su entrenador que es mejor futbolista de lo que se vio hace siete días pero el problema es que Huesca no parece la mejor plaza de todas para lucirse, sobre todo defensivamente hablando.

Para sustituir a Nkaka, lo más probable es que vuelva Kitoko tras resolver sus enésimos problemas físicos como jugador del Racing. Eso no quiere decir que Sergio no vaya a tener su sitio. No habría que descartarlo. Por lo demás, también es fácil apostar por que Nuha va a volver a la delantera. Ania no le puso ante el Girona porque se rindió antes de tiempo y dio por hecho que su torre iba a perder los duelos contra las torres del equipo rival. El Huesca no tiene defensores tan largos como eran Juanpe y Alcalá y, además, Barral y David Rodríguez evidenciaron que les falta chispa. Sobre todo, al primero de ellos. A día de hoy, el jugador llegado del Atlético de Baleares da la sensación de que es un fijo.

Delante va a tener el Racing al equipo más jugón de la categoría. Así lo admitió Ania en su rueda de prensa de los viernes. Al equipo de Míchel le gusta monopolizar la posesión, empezar a jugar desde atrás y mirar a campo rival con descaro. Es un equipo valiente que, además de jugar bien, quiere hacerlo bonito. Por eso el entrenador verdiblanco ha destacado que hoy será incluso más importante que otros días mantener al equipo junto. Por lo que dijo, da la sensación de que se va a ver a un Racing muy similar al que jugó en Albacete. De hecho, es como quiso jugar contra el Girona, pero a los cuatro minutos se le vino todo abajo por el gol de Stuani.

Que nadie espere divertirse hoy mucho con el Racing. Hoy es un día de los que toca sufrir y dar aliento a ese grupo de jugadores que, por encima de todo, van a intentar mantenerse sólidos. Saben hacerlo. Ya han jugado contra delanteras potentes y han sabido mantenerse a flote. Además, el Huesca juega mucho y bien y ha ganado seis de los diez partidos que ha disputado, pero lo cierto es que ha marcado los mismos goles que el Racing. Sólo ha anotado nueve porque le está faltando convertir en gol todo ese dominio que muestra durante los partidos. A buen seguro que tocará correr mucho detrás del balón para tratar de recuperarlo y, una vez en poder verdiblanco, tratar de buscar la portería rival con descaro. Es cierto que el Racing va a tratar de ser vertical aprovechando, sobre todo, las dos buenas bandas que tiene, pero también ha de aprender a quedarse un poco con la pelota para darse un respiro. Correr en todo momento tras el esférico es agotador para cualquiera pero lo malo es que apenas tiene cartas el técnico verdiblanco para jugar a mantener la posesión. Es raro, pero es cierto.

Si algo buen tiene el Huesca es la defensa. Es, de largo, el equipo menos goleado de toda la categoría. Sólo ha encajado cinco tantos, que da un promedio de uno cada dos partidos. El equipo que le marca, tiene muchas opciones de llevarse el gato al agua porque, además, así lo marcan las estadísticas, que hablan de un equipo que aún no ha sido capaz de remontar. Domina los partidos y llega mucho, pero sus delanteros apenas ven puerta. Lo malo es que los del Racing tampoco.

El conjunto cántabro se va a medir a la mejor retaguardia de la categoría tras tres partidos sin celebrar ni un solo gol. Hay miedo ya de que esta dinámica se convierta en racha y luego todo se convierta en un dolor de cabeza. Por eso el equipo verdiblanco no renunciara a hacer daño a un Huesca que también tendrá sus ausencias importantes en forma de lesión o de convocatoria con la selección sub 21, como es el caso de su portero.

Históricamente, el conjunto maño siempre ha estado en una dimensión diferente a la del Racing y quizá por eso todavía no sabe lo que es ganarle. Se han visto las caras sólo en cuatro partidos ligueros con un balance de tres victorias cántabras y un empate. Sin embargo, hoy el rico y el ambicioso es el conjunto oscense. Tanto es así, que todo lo que no sea ganar sería tomado, quizá, por una decepción. En Huesca tratan con respeto al Racing no sólo por ser quien es, sino porque ponen el acento en que, en cuatro desplazamientos que ha afrontado, sólo ha encajado una derrota. Y es cierto. De hecho, contabilizando sólo los últimos cinco partidos ligueros, el balance racinguista es de una victoria, una derrota y tres empates. Es decir: seis puntos. Y con eso se puede sobrevivir.

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