La UCO irrumpe en casa de Ábalos por amaños de contratos del caso Koldo
El Tribunal Supremo apunta al exministro como figura clave en una presunta trama de corrupción millonaria durante la pandemia
La Guardia Civil ha registrado este martes la vivienda de José Luis Ábalos en el centro de Valencia por orden del Tribunal Supremo. La operación, ejecutada por agentes de la Unidad Central Operativa (UCO), se enmarca en una pieza secreta del caso Koldo, en el que se investiga una posible red de amaños en contratos públicos durante la pandemia.
El registro, iniciado a las siete de la mañana, tiene como objetivo localizar documentación relacionada con contratos de obra civil y pagos presuntamente irregulares. Según fuentes del caso consultadas por The Objective, esta nueva línea de investigación se abrió tras la entrega de documentos clave por parte de Víctor de Aldama, que vinculan directamente a Ábalos con la adjudicación amañada de contratos a cambio de comisiones.
Una trama con chalés, sobres y facturas en juego
El Supremo atribuye a Ábalos un "papel principal" en una estructura criminal diseñada para beneficiarse de fondos públicos. Entre los beneficios personales que habría recibido el exministro se encuentran el uso de un chalé en Cádiz, así como el pago de un apartamento de lujo en Madrid para su pareja de entonces, Jésica Rodríguez.
El empresario Aldama presentó también notas manuscritas de Koldo García, su asesor, que recogen adjudicaciones, cifras concretas y localizaciones detalladas. Un informe caligráfico de la UCO ha confirmado que la letra coincide con la de Koldo, quien además aparece implicado en varias entregas de documentación con información procedente del propio Ministerio de Transportes.
Del “error” colombiano al sobre interceptado
La guerra de Ábalos contra la UCO ha sido constante. Tras denunciar una presunta violación de su intimidad por atribuirle una falsa propiedad en Colombia valorada en millones (que en realidad eran 751 euros), el exministro también cargó contra los agentes por interceptar una llamada con Koldo sin autorización judicial previa. Sin embargo, los pinchazos se realizaron legalmente al teléfono de su asesor, en el marco de la investigación.
Uno de los momentos clave fue la interceptación de una furgoneta en noviembre de 2023. En ella, el hermano de Koldo transportaba un sobre a nombre de José Luis Ábalos con documentación sensible facilitada por el subsecretario de Transportes, Jesús Manuel Gómez, también investigado.
¿Fin de trayecto para Ábalos?
El Supremo avanza con paso firme. Esta es la primera vez que ordena registrar un inmueble de Ábalos, quien ya ha declarado en dos ocasiones negando cualquier tipo de comisión. A pesar de aportar facturas y negar las acusaciones, los documentos, testimonios y pruebas caligráficas están cercando cada vez más a quien fuera uno de los hombres más poderosos de Moncloa.
La investigación no ha terminado y los registros en empresas y sedes vinculadas al exministro continúan. Mientras tanto, el PSOE guarda silencio. Y los españoles esperan respuestas.