La UCO investiga cómo la expareja de Ábalos compró un piso de lujo sin ingresos ni trabajo
La Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil ha abierto una investigación para esclarecer cómo Jésica Rodríguez, expareja del exministro José Luis Ábalos, obtuvo la financiación íntegra para la compra de un piso valorado en medio millón de euros en una de las zonas más exclusivas de Madrid, sin tener ingresos fijos y en situación de desempleo.
Según ha podido saber El Debate, la compra se realizó el 29 de marzo de 2022, y el inmueble en cuestión se encuentra en la calle Sor Ángela de la Cruz, a escasos minutos a pie del ático en el que, según la investigación, Ábalos vivía gracias a un acuerdo con el empresario Víctor de Aldama, uno de los investigados en la llamada trama Koldo.
Una operación hipotecaria atípica
Jésica adquirió una vivienda de 66 m² por un precio total de 200.000 euros, una cifra que ya de por sí resulta significativamente baja comparada con otros inmuebles de características similares en la misma urbanización. Pero lo más sorprendente, según confirman fuentes de la investigación, es que el banco le concedió el 100% del valor del piso, algo completamente inusual en las condiciones actuales del mercado inmobiliario español.
El hecho de que la compradora estuviera desempleada, sin nómina conocida desde que abandonó sus empleos en Ineco y Tragsatec (dos entidades públicas vinculadas al Ministerio de Transportes), hace aún más llamativa esta operación. Una de las hipótesis que baraja la UCO es que alguien actuó como avalista, aunque por ahora no se ha identificado al garante de la hipoteca.
De no poder pagar el alquiler a comprarse un piso
La cronología financiera de Jésica Rodríguez también ha despertado el interés de los investigadores. Solo dos días antes de firmar la hipoteca, abandonó el piso de lujo que había estado ocupando durante más de tres años en la Torre de Madrid, en Plaza de España, cuyo alquiler fue costeado por la trama, según apuntan las pesquisas. Cuando el propietario del inmueble le exigió el pago del alquiler, Jésica alegó no tener dinero: «No te puedo pagar porque no tengo dinero», llegó a decir, antes de prometer que cuidaría la casa y se marcharía tan pronto como pudiera.
Pocos meses después, se convirtió en propietaria de un nuevo piso, esta vez en un edificio donde, según ha podido comprobar El Debate, apenas se la ha visto. En la actualidad, el apartamento permanece vacío y su nombre ya no figura en el buzón del edificio, donde solo uno de los casi cien vecinos reconoce saber quién es. «Desde que estalló todo este escándalo no se la ha vuelto a ver por aquí», asegura uno de ellos.
Curiosamente, en ese mismo portal reside una conocida familia de la alta nobleza española, lo que resalta aún más la singularidad del caso.
Ábalos, el inmueble de Perú y la lupa del Supremo
Mientras tanto, la investigación del Tribunal Supremo sobre José Luis Ábalos continúa avanzando. Como ya adelantó El Debate, Hacienda ha comunicado al juez Leopoldo Puente que el exministro ingresó 680.000 euros entre 2014 y 2023, pero nunca declaró un inmueble en Perú tasado en 657.000 euros, a pesar de estar legalmente obligado a hacerlo.
El caso de Jésica Rodríguez se suma así a un creciente conjunto de episodios y tramas paralelas que giran en torno a Ábalos, sus asesores y sus vínculos con presuntos beneficiarios de contratos públicos durante la pandemia. Ahora, los investigadores intentan determinar si hubo un trato de favor, un aval oculto o alguna fórmula irregular que permitiera a Jésica acceder a una hipoteca privilegiada pese a no contar con capacidad económica acreditada.