Transportes se niega a entregar los informes que desmontan el “sabotaje” de Puente
Puente aseguró que lo ocurrido en el AVE Toledo-Madrid fue un acto “grave de sabotaje”. Sin embargo, no ha presentado ningún documento que respalde esa versión
El Ministerio de Transportes se niega a facilitar los informes que justificarían las acusaciones de sabotaje lanzadas por Óscar Puente tras el caos ferroviario del pasado mayo, en el que miles de pasajeros quedaron atrapados en plena operación retorno. La versión oficial, sustentada por el ministro en una supuesta acción deliberada contra la red de alta velocidad, ha quedado desmentida por las pesquisas de la Guardia Civil, que apuntan a un robo de cobre cometido por ladrones expertos.
A pesar de que el propio Puente calificó lo ocurrido como un «acto grave de sabotaje», el Ministerio ha denegado a El Debate el acceso a los documentos técnicos, policiales o internos que sustenten esa afirmación. En su lugar, se limita a remitir la responsabilidad al juzgado que instruye las diligencias.
Ni informes, ni explicaciones
Los hechos se remontan al pasado 4 de mayo, cuando una incidencia en el tramo entre Mora y Urda (Toledo) provocó la detención de al menos 30 trenes AVE y afectó a unos 10.700 viajeros, coincidiendo con el regreso del puente festivo. RENFE permitió la salida de trenes a pesar de conocer la avería, lo que agravó el colapso.
Puente atribuyó el fallo a un «sabotaje» cometido por alguien que «sabía lo que hacía» y que robó cableado sin apenas valor económico. Pero hasta la fecha, el ministro no ha presentado ni un solo informe que respalde sus palabras.
En respuesta a la solicitud de acceso a la información pública realizada por este medio, el Ministerio alegó que se trata de “información auxiliar” o “documentos internos”, sin valor público. Una posición que contrasta con el eco que el propio Puente dio a la versión del sabotaje en redes sociales y medios.
Las pesquisas policiales desmienten al ministro
La realidad es que la Guardia Civil detuvo días después a dos individuos especializados en el robo de cobre, desmontando de facto la hipótesis del sabotaje político. Además, el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción nº2 de Orgaz (Toledo) instruye las diligencias por un delito de robo con fuerza, sin que conste ninguna calificación por sabotaje o motivación ideológica.
Según un escrito del Ministerio de Transportes fechado el 4 de junio, y firmado por Ainhoa Morondo —directora del Gabinete de la Secretaría de Estado—, ADIF ya ha entregado al juzgado «la totalidad de la información» y una valoración preliminar de daños, pero se niega a hacerla pública al considerar que su difusión “podría perjudicar la investigación”.
Un caos sin responsables
La falta de explicaciones por parte del Gobierno ha provocado la reacción del Partido Popular, que ha exigido la comparecencia urgente de Puente tanto en el Congreso como en el Senado. El PP habla de un «caos ferroviario sistemático» y denuncia que los usuarios pagan más impuestos a cambio de “un servicio cada vez peor”.
La situación no es aislada. El 6 de agosto, unos 2.200 pasajeros volvieron a sufrir incidencias similares en plena operación salida. Y el pasado 12 de julio, cinco trenes quedaron varados por un fallo de tensión en la catenaria. La comarca de La Sagra acumula decenas de quejas por retrasos en la red de alta velocidad.
De las excusas al enfrentamiento político
Mientras los problemas persisten, el ministro Puente sigue más volcado en la polémica política que en su gestión. Ha utilizado repetidamente su cuenta en redes para atacar a gobiernos autonómicos, como los de Castilla y León o Andalucía, acusando a sus presidentes de «estar de farra» mientras ardía el campo, aunque fue Pedro Sánchez quien tardó más de una semana en acudir a las zonas afectadas por los incendios.
El historial de enfrentamientos del ministro incluye salidas de tono contra periodistas, rivales políticos y hasta jefes de Estado, como el argentino Javier Milei, al que acusó de consumir drogas, desatando una crisis diplomática aún sin resolver. Tampoco se ha librado la presidenta de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, a la que Puente ha atacado con calificativos como “cuñada” por sus denuncias sobre el mal estado de las cercanías.
La propaganda, única respuesta
En contraste con el silencio ministerial, en la estación de Santa Justa (Sevilla) cuelga una gran lona del Ministerio de Transportes con el mensaje: “Disculpen las mejoras”. Un eslogan que, en palabras de los usuarios, “suena a burla” tras semanas de averías, retrasos y excusas.