Tensión diplomática entre Francia y España por la expulsión de menores judíos de un avión

Momento de la detención de la directora del campamento. / X

El ministro francés de Exteriores muestra su “consternación” y la aerolínea Vueling alega motivos de seguridad para justificar la actuación

El Gobierno francés ha exigido explicaciones al Ejecutivo de Pedro Sánchez por el desalojo forzoso de 52 jóvenes franceses de confesión judía y su monitora, bajados de un avión de la aerolínea Vueling en el aeropuerto de Valencia el pasado miércoles 23 de julio. La petición formal se ha canalizado a través del ministro de Exteriores Jean-Noël Barrot, quien trasladó su malestar tanto al embajador de España en Francia, Victorio Redondo Baldrich, como a la consejera delegada de Vueling, Carolina Martinoli.

«Se solicitaron explicaciones, en particular para determinar si estos compatriotas habían sido objeto de discriminación por motivos religiosos», declaró un portavoz oficial del Quai d’Orsay este sábado 26 de julio.

Un episodio con derivadas diplomáticas y religiosas

El incidente ha desencadenado una ola de críticas y preocupación tanto en Francia como en Israel. El ministro israelí para la Diáspora, Amichi Chikli, acusó directamente a la tripulación de Vueling de antisemitismo, denunciando que los menores fueron expulsados por cantar canciones en hebreo. Según Chikli, la directora del campamento juvenil Kinneret, quien acompañaba al grupo de entre 10 y 15 años, fue incluso arrestada y golpeada.

«La tripulación de la aerolínea Vueling afirmó que Israel es un estado terrorista y obligó a los niños a bajar del avión», declaró el ministro israelí, en un mensaje que incluía un vídeo de la escena en la terminal del aeropuerto valenciano.

Vueling niega discriminación y se escuda en “motivos de seguridad”

Por su parte, la versión oficial de Vueling, difundida tras el incidente, asegura que la decisión se tomó por razones operativas y de seguridad aérea, alegando que los jóvenes adoptaron una conducta “altamente conflictiva”, incluyendo manipulación de material de emergencia y desobediencia reiterada a las instrucciones del personal de cabina.

En su comunicado del 24 de julio, la compañía detalló que, pese a varios avisos, los adolescentes continuaron interfiriendo en la demostración obligatoria de seguridad, lo que llevó a la activación del protocolo y a la intervención de la Guardia Civil, que ordenó el desembarco completo del grupo.

“Negamos de forma rotunda cualquier afirmación que relacione la decisión de nuestra tripulación con la expresión religiosa de los pasajeros involucrados”, afirmó la aerolínea, rechazando cualquier insinuación de antisemitismo y subrayando su compromiso con el respeto a todas las creencias.

Francia pide una investigación transparente

El ministro Barrot ha exigido a la CEO de Vueling una revisión exhaustiva de lo ocurrido. Martinoli ha confirmado que se está llevando a cabo una investigación interna, cuyos resultados serán compartidos tanto con las autoridades francesas como con el Gobierno español.

Desde París, el Elíseo ha dejado claro que no aceptará ningún indicio de discriminación religiosa en el tratamiento de sus ciudadanos, y se mantiene a la espera de las conclusiones de la aerolínea y de una eventual respuesta del Ejecutivo de Sánchez.

Un episodio que tensiona las relaciones y reabre el debate sobre seguridad y derechos

El incidente ha suscitado un fuerte debate público sobre la línea divisoria entre medidas de seguridad y posibles vulneraciones de derechos fundamentales, especialmente cuando se trata de menores y colectivos vulnerables. Organizaciones judías en Francia ya han anunciado que estudiarán acciones legales y han solicitado al Gobierno de Emmanuel Macron que garantice una respuesta diplomática contundente si se confirma cualquier tipo de discriminación.

Por ahora, el grupo permanece en Valencia a la espera de su retorno a Francia, mientras crecen las presiones políticas para esclarecer si lo ocurrido fue un error operativo o una vulneración de derechos con implicaciones internacionales.