El Supremo ve manipulación en los aplausos a García Ortiz en la apertura del Año Judicial

El fiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz durante el tradicional acto de apertura del año judicial. / EP

Los jueces recuerdan que en este tipo de actos solemnes no se aplaude y señalan a Carmen Calvo, Félix Bolaños y Francina Armengol como quienes iniciaron el gesto que rompió el protocolo

Magistrados del Tribunal Supremo han expresado su malestar y sospechas sobre la supuesta espontaneidad de los aplausos que se produjeron durante el acto de apertura del Año Judicial, celebrado el pasado viernes. Según publica The Objective, consideran que fue una treta orquestada desde el entorno del Gobierno para obtener una imagen simbólica que proyecte una falsa parcialidad en la causa contra el fiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz, procesado por un delito de revelación de secretos.

Aplausos fuera de protocolo

Fuentes judiciales recuerdan que, en este tipo de actos solemnes, no se suele aplaudir. «Es un acto con un protocolo muy rígido, como lo es un juicio. Nadie aplaude en un juicio y nadie debería hacerlo aquí», explica un magistrado del Supremo. Sin embargo, tras la intervención de García Ortiz, comenzaron a escucharse aplausos desde la zona del público.

¿Quién aplaudió primero?

Lo más llamativo no fue el aplauso en sí, sino quiénes lo iniciaron: Carmen Calvo, Félix Bolaños y Francina Armengol, todos con una dilatada experiencia institucional. «Saben perfectamente que no se aplaude en estos actos», subrayan las fuentes, lo que refuerza la hipótesis de que se trató de una estrategia calculada.

Segunda ronda de aplausos: ¿la trampa?

Tras el discurso de la presidenta del CGPJ y del Tribunal Supremo, Isabel Perelló, se repitieron los aplausos. Esto generó aún más confusión. Algunos jueces que no habían aplaudido antes, al ver la reiteración del gesto, dudaron y terminaron sumándose. «Dos veces es difícil equivocarse», reconocía un magistrado.

Esto habría sido, según las fuentes, la clave de la maniobra: obtener la fotografía de jueces aplaudiendo a Perelló, pero no a García Ortiz, dejando en el aire una imagen de animadversión institucional hacia el fiscal general. De ahí, se podría alimentar una narrativa de falta de imparcialidad del Supremo en su futuro juicio.

Objetivo: desacreditar a los jueces

«Si un juez confundido aplaudía a Perelló la segunda vez, ya se tenía la imagen deseada: jueces aplaudiendo a una parte del acto y no a otra. Luego se les podría acusar de estar boicoteando al fiscal general por motivos ideológicos», explican fuentes del alto tribunal. En los corrillos posteriores, se hablaba abiertamente de una “trampa institucional”.

Mientras desde sectores del CGPJ afines al Gobierno se alabó la «valentía» de García Ortiz por mencionar su situación procesal ante el Rey, otros magistrados calificaron su discurso como “fuera de lugar”. «Eso se justifica en el banquillo, no en un acto solemne», afirmaban.

Juicio a García Ortiz, inminente

El Tribunal Supremo dictará en los próximos días la apertura de juicio oral contra el fiscal general del Estado, por su implicación en la revelación de secretos del caso del novio de la presidenta madrileña Isabel Díaz Ayuso. Pese a las maniobras políticas, los magistrados insisten en que actuarán con independencia y sin dejarse presionar por intereses externos.