El Supremo deja sin efecto los recursos de Ábalos y Koldo y avala investigar los amaños señalados por Aldama
La Sala de lo Penal respalda las diligencias del juez Puente y considera verosímiles las pruebas manuscritas atribuidas a Koldo García
El Tribunal Supremo ha rechazado los recursos interpuestos por José Luis Ábalos y Koldo García Izaguirre, avalando así la decisión del juez instructor Leopoldo Puente de continuar las investigaciones sobre supuestos amaños en adjudicaciones de obra pública señalados por el comisionista Víctor de Aldama. La resolución judicial, a la que ha tenido acceso The Objective, consolida una de las líneas centrales del conocido caso Koldo, al sostener que existen indicios suficientes de veracidad en las pruebas presentadas como para justificar su análisis.
La Sala de lo Penal, integrada por los magistrados Juan Ramón Berdugo, Pablo Llarena y Antonio del Moral (como ponente), recuerda que la apertura de una investigación no requiere “poderosos indicios de criminalidad”, sino la mera verosimilitud de los hechos denunciados. La expresión es clara: “No tiene nada que ver con lo que sería una repudiada causa general”, subraya el auto. Para el Alto Tribunal, lo relevante es que las pruebas presentadas por un co-investigado “tienen visos de veracidad” y deben ser analizadas con el mismo rigor que cualquier otro indicio judicialmente admitido.
Notas manuscritas y fluorescentes
La clave de esta resolución está en los documentos entregados por Aldama al juez el pasado 16 de diciembre, durante su declaración en sede judicial. El comisionista presentó pantallazos de WhatsApp, un listado de adjudicaciones públicas con anotaciones manuscritas, y un conjunto de notas resaltadas en fluorescente, supuestamente elaboradas por Koldo García, en las que se detallaban operaciones amañadas y empresas beneficiarias.
Para verificar la autenticidad de esas notas, el juez Puente ordenó una pericia caligráfica, que fue elaborada por la experta forense María Eugenia Pérez Matey. El informe reveló hasta 16 coincidencias gráficas entre la escritura de García, recogida en una prueba realizada el pasado 18 de febrero, y los documentos aportados por Aldama. Los peritos consideraron probado que la letra pertenece al exasesor ministerial.
“No es una expedición de pesca”
Los argumentos presentados por Ábalos y Koldo en sus recursos giraban en torno a la acusación de que esta instrucción se habría convertido en una “investigación prospectiva”, sin objeto concreto, con el fin de ampliar arbitrariamente el foco del caso. Una idea que el Supremo descarta de plano: “No puede hablarse seriamente de investigación prospectiva”, sentencian los magistrados. “Nada tiene que ver con una phishing expedition —buscar sin un objetivo claro—, como alegan los recurrentes”.
El Supremo aclara que la cuestión relevante es si los nuevos hechos detectados guardan suficiente conexión con los investigados como para profundizar en la instrucción o incluso derivar en nuevas líneas separadas, pero nunca deben ser ignorados si presentan indicios sólidos.
Un contrato fallido y 15.000 euros en efectivo
Junto a las notas manuscritas y los mensajes, Aldama también entregó un contrato de alquiler con opción a compra de una vivienda, que supuestamente iba a usarse como garantía para facilitar la adjudicación de contratos a determinadas empresas. Aunque el contrato no llegó a ejecutarse, el comisionista sostiene que se trataba de una pieza más dentro de una dinámica de favores mutuos, articulada desde dentro del Ministerio.
En esa misma comparecencia, Aldama declaró haber entregado 15.000 euros en efectivo al entonces secretario de Organización del PSOE, Santos Cerdán, actualmente en prisión preventiva por su presunta implicación en la trama. Esa afirmación, aunque se investiga en una pieza separada, refuerza el perfil de Aldama como colaborador relevante y potencial testigo clave en la causa.
Imagen reveladora y adjudicaciones marcadas
Días antes de la prueba caligráfica, Aldama incorporó también a la causa una fotografía en la que aparece reflejado Koldo García sobre la pantalla de un móvil que mostraba una licitación pública. La imagen habría sido captada mientras García consultaba información sobre contratos públicos a favor de una de las empresas vinculadas al caso.
Además, entregó un listado de adjudicaciones de la Dirección General de Carreteras con anotaciones manuscritas como “la que quieras”, una expresión que, según el comisionista, revela el margen de maniobra que tenía el entorno político sobre el reparto de obra pública.
El Supremo frena la citación a Marlaska
En su recurso, Ábalos solicitó la práctica de una serie de diligencias, entre ellas la citación como testigos del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, su ex número dos Rafael Pérez, altos cargos de su gabinete y varios mandos de la Guardia Civil. El Supremo ha rechazado esa pretensión, al considerar que “no guardan relación directa con los hechos objeto de esta investigación”, cerrando así la puerta a una maniobra que, a juicio del tribunal, buscaba desviar el foco de las pesquisas.