Sumar pide vetar el alcohol en los palcos de fútbol por “incitar al racismo y la desigualdad”
Sumar relaciona el consumo de alcohol en zonas VIP con una "mala imagen" del fútbol y plantea un debate sobre violencia de género en eventos deportivos
La vicepresidenta segunda del Gobierno y líder de Sumar, Yolanda Díaz, ha propuesto al Ejecutivo español prohibir el consumo de bebidas alcohólicas en los palcos VIP de los estadios de fútbol, al considerar que esta práctica incita al racismo, transmite una imagen negativa de los valores deportivos y profundiza en la desigualdad social entre los asistentes.
Según Díaz, permitir el consumo de alcohol en estas zonas privilegiadas supone una “discriminación entre aficionados de primera y de segunda”, ya que la normativa vigente prohíbe la entrada de bebidas alcohólicas a los estadios para el resto del público general. “No es coherente ni justo que existan controles estrictos para la afición general y al mismo tiempo, en los palcos se consuma sin restricciones”, ha subrayado su formación.
Desde Sumar se argumenta que el consumo de alcohol en estos espacios exclusivos “no es adecuado para fomentar los valores del respeto, la igualdad y la no discriminación en los recintos deportivos”. Además, el grupo ha solicitado al Ejecutivo estudiar si esta situación contribuye a generar una imagen elitista que daña la cultura del deporte como espacio inclusivo.
Violencia de género y fútbol: otra preocupación
La iniciativa no se queda solo en la cuestión del alcohol. Sumar también ha vuelto a poner sobre la mesa su preocupación por un posible aumento de casos de violencia de género durante la celebración de grandes eventos futbolísticos, en particular partidos masculinos. Aunque el Gobierno ha admitido no disponer de datos que respalden dicha hipótesis en España, Sumar se apoya en estudios realizados en Reino Unido, que detectaron un incremento de hasta el 38% en los casos de violencia doméstica tras partidos de la selección nacional.
Por ello, Yolanda Díaz ha instado a recopilar datos a nivel autonómico para evaluar si este fenómeno también se produce en territorio español, y en caso afirmativo, reforzar los recursos de atención a víctimas de violencia de género durante estos eventos.
La propuesta ha generado reacciones dispares en redes sociales y en ámbitos políticos, deportivos y sociales. Mientras algunos sectores valoran el intento de promover una visión más igualitaria del deporte, otros califican la medida de excesiva y difícil de implementar, cuestionando su eficacia real contra el racismo o la violencia.
Con esta propuesta, Yolanda Díaz continúa desarrollando una agenda política con fuerte contenido simbólico en materia de igualdad y derechos sociales, apelando a la transformación de los espacios deportivos en lugares más democráticos y seguros para todos los públicos.